PARALELOS
PARALELOS EE. UU., 1993
Título original: Star Trek TNG: Parallels
Dirección: Robert Wiemer
Guión: Brannon Braga
Producción: Ronald D. Moore, Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith,Dennis McCarthy
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Patti Yasutake (Alyssa Ogawa); Mark Bramhall (Gul Nador)
Temporada: 7, Episodio: 11

Sinopsis

Fecha estelar 47410.2. Worf regresa a la Enterprise, tras haber ganado el primer premio en un torneo de Bath´let en Forcas III. Inexplicablemente, a poco de volver a la nave, el klingon percibe que algunos detalles de su vida cotidiana a bordo van variando de un momento al siguiente. Las variaciones, sutiles al principio, se van acentuando, acabando por demostrar que, de algún modo, Worf ha salido de su propio universo y se encuentra saltando aleatoriamente de una realidad paralela a otra.

Worf inesperadamente emparejado con la Consejera
Worf inesperadamente emparejado con la Consejera

Estupendo episodio, que da otra vuelta de tuerca al tema de los universos alternativos y las realidades paralelas. En este caso, el pobre Worf, sin ser consciente al principio de lo que ocurre, va saltando de una realidad a otra. Nuestro klingon favorito tiene así oportunidad de vislumbrar los cambios que se habrían producido en el universo trek, si los acontecimientos se hubieran desarrollado de otra manera. Huelga decir que el pobre Worf se muestra un tanto confundido al principio, aunque, con la inestimable ayuda de sus compañeros, al final conseguirá invertir la situación y regresar al universo y la realidad que le corresponden.

Pero antes, Worf tendrá ocasión de saber cómo habrían sido las cosas si Wesley Crusher nunca hubiera abandonado la Enterprise; si Picard hubiese muerto durante los hechos narrados en LO MEJOR DE DOS MUNDOS; o sí la Federación estuviera a punto de sucumbir en una guerra con los borg. Asimismo, experimentará la perplejidad al ver a Alyssa Ogawa convertida en la oficial médico de la nave, y la tristeza al conocer la muerte de Geordei LaForge..., en determinada realidad, por supuesto.

Es interesante comprobar que Worf tarda bastante en darse cuenta de lo que ocurre. Esto se debe, seguramente, a que es el único klingon a bordo de la nave. A pesar de haber sido criado por humanos, sus padres adoptivos procuraron, en la medida de lo posible, que Worf tuviera siempre muy presentes sus raíces culturales. Debido a ello, ha llegado a aceptar sin cuestionárselas determinadas situaciones de su propio entorno, en principio ajenas e incluso incomprensibles para su raza. En cierto modo, y aunque es uno de los oficiales mejor valorados por la tripulación, siempre ha estado un tanto aislado de sus compañeros, y, de hecho, las relaciones sociales de Worf con el resto de la dotación de la Enterprise nunca han sido exploradas en profundidad. Por eso, al trekkie avezado, como un servidor, no le sorprende en absoluto que durante buena parte del metraje Worf no le dé demasiada importancia a lo que está ocurriendo.

Las cosas cambian cuando el jefe de seguridad empieza a cometer errores en su puesto a bordo, lo que le llevará a dudar de sus propias percepciones. Pero el giro más sorprendente de los acontecimientos, el que acaba de convencerle de que allí pasa algo raro, es su encuentro con una dulce, casi acaramelada, Deanna Troi, que resulta ser... ¡Su esposa! Para los anales trekkies ha quedado la perplejidad, e incluso la alarma emocional, que revela la expresión del klingon cuando una solícita y cariñosa Consejera le suelta la coleta, peina amorosamente su melena, le masajea la dolorida espalda y hasta le da un beso en la mejilla. Más tarde, en el tramo final del capítulo, Worf recapacitará sobre el asunto y decidirá iniciar un romance con la Deanna de su realidad; que, por otra parte, parece sentirse muy halagada con el inesperado proceder del klingon.

Elija nave, cada una lleva a un universo diferente.
Elija nave, cada una lleva a un universo diferente.

El espléndido guión de Braga evita que PARALELOS resulte demasiado confuso, pues el guionista consigue que los espectadores vayamos asimilando con naturalidad los cambios en la realidad que experimenta Worf, hasta desembocar en el impactante final, en el que convergen las Enterprises de nada menos que 286.000 realidades alternativas.

Como en otras ocasiones a lo largo de la serie, a este trekkie el episodio le supo a poco. En mi opinión, el argumento daba para mucho más, por lo que hubiera podido filmarse sin problemas un capítulo doble. De hecho, pienso que, a partir de este genial PARALELOS, se podría haber desarrollado toda una línea temática, centrada en las aventuras de Picard y su gente en esas otras realidades alternativas. Sobre todo, en la de ese Enterprise comandado por un desaliñado y aterrado Riker, que acaba siendo destruido porque, obsesionado con no regresar a su universo, donde los borg prácticamente han exterminado a la Federación, intenta impedir el restablecimiento de la normalidad cuántica.

TNG se hallaba en la recta final de su andadura, tras siete años al pie del cañón, ofreciendo a los aficionados un puñado de buenas historias de ciencia-ficción, algunas memorables. PARALELOS es uno de los mejores episodios de la última temporada. Sin alardes efectistas, obviando la secuencia de las decenas de miles de naves idénticas, y fiándolo todo a un guión intrigante y bien estructurado, y a unas interpretaciones más que correctas, se revela como uno de los capítulos más logrados protagonizados por Worf. Casi un hito trek.

© Antonio Quintana Carrandi,
(741 palabras) Créditos