MARS EXPRESS
MARS EXPRESS Francia, 2023
Título original: Mars Express
Dirección: Jérémie Périn
Guión: Jérémie Périn y Laurent Sarfati
Producción: Didier Creste y Gaëlle Baysièire
Música: Fred Avril y Philippe Monthaye
Fotografía: Lila Desiles, Lolie Thepenier
Duración: 89 min.
IMDb:
Reparto: Léa Drucker (Aline Ruby); Mathieu Amalric (Chris Royjacker); Daniel Njo Lobé (Carlos Rivera); Sébastien Chassagne (Inspector Simon Gordaux); Marie Bouvet (Roberta Williams); Marthe Keller (Beryl); Geneviève Doang (Jun Chow)
Comentarios de: Jorge Armando Romo

En los últimos tiempos, la inteligencia artificial ha invadido internet al grado de generar numerosas preguntas en torno a su naturaleza: ¿es realmente inteligente la IA? ¿Algún día tomará conciencia de sí misma? ¿Qué tanto cambiará la mente humana al interactuar con la IA? Muchas de estas preguntas han sido (y siguen siendo) planteadas por la ciencia-ficción ofreciendo especulaciones de toda índole. El cine de animación no está exento de estas discusiones y la reciente MARS EXPRESS (2023), cinta de origen francés, se apunta a ofrecer numerosas especulaciones a la par de un alto nivel de entretenimiento.

En el siglo XXIII Marte cuenta con una gran ciudad protegida por una enorme cúpula. Aquellas personas que mueren pueden trasladar su mente dentro de androides y todo mundo está sumamente conectado a internet a través de conexiones con entradas directas al cerebro humano; incluso los robots abundan por doquier y están sometidos a una serie de directivas para evitar que hagan daño a los seres humanos. En ese mundo futuro también han comenzado a desarrollarse los primeros robots orgánicos. En este contexto, Aline Ruby y Carlos Rivera son dos detectives privados encargados de rastrear y detener hackers. Pero luego del arresto de una hacker y su posterior liberación en el planeta Marte, un par de asesinatos lleva a la pareja a investigar e inmiscuirse en una red conspirativa en la que empresarios sin escrúpulos, mafiosos y robots humanizados se encuentran involucrados.

Uno de los aspectos más atractivos de la cinta es la animación sumamente fluida que le da credibilidad no solo a ese mundo futuro saturado de tecnología, sino a los movimientos y las escenas de acción en las que se ven involucrados los personajes. Las tecnologías robóticas, los viajes espaciales e incluso el trabajo de una persona sentada frente a una computadora ofrecen un universo lleno de detalles. En este sentido, esta cinta de animación homenajea al cómic francés y a la vez busca su propio camino como propuesta artística.

El juego con los géneros aparece a la vista como uno de los puntos más fuertes de la historia. Dentro del universo ciberpunk propuesto, el thriller y el relato detectivesco resultan muy bien conjugados a la hora de seguir las pistas para resolver los crímenes y encontrar al responsable. De la misma forma, una vez que el espectador se acerque a la historia descubrirá que también está frente a una cinta de acción bien ejecutada que busca atraer a un público mucho más amplio gracias a sus vistosas persecuciones, explosiones y escenas de disparos. Todos estos elementos se encuentran muy bien equilibrados y en ningún momento se siente una saturación de géneros. Asimismo, una vez que la cinta los ha barajeado con destreza, poco a poco comienza a desmontarlos para llevar la historia por caminos insospechados para centrarse en una gran pregunta: ¿cuál es el futuro de la inteligencia artificial?

Otro aspecto a destacar es tanto el guión como el ritmo que lleva la película. En menos de noventa minutos se construye ágilmente su universo, se plantean los conflictos principales y se desarrollan los personajes. El ritmo no es ajetreado ni lento: se van sucediendo las imágenes y las situaciones de tal forma que el espectador se mantendrá al filo del asiento. Del mismo modo, el humor está suficientemente dosificado para no resultar exagerado, aspecto que permite que la cinta nunca caiga en una solemnidad que termine llevando al espectador a abandonar la sala.

La pareja de personajes protagónicos resulta interesante y curiosa dado que la cinta también está preocupada por desarrollar sus conflictos humanos. Aline es sarcástica pero a su vez empática y se toma demasiado en serio su trabajo al grado de que el fracaso puede sumirla en una fuerte depresión. En cambio, Carlos Rivera es un androide cuya cognición le fue transferida una vez que el Carlos original falleció. Sus sentimientos y culpas persisten en su mente robótica, y su mayor conflicto apunta a no poder ver a su hija dado el inmenso abismo que se ha abierto entre el Carlos original y su esposa.

En resumen, una breve cinta animada que resulta fascinante no sólo por su narrativa, los géneros que barajea y los conflictos humanos, sino por las numerosas y actuales preguntas que va planteando sobre la inteligencia artificial. En un mundo donde las películas cada vez son más largas y tardan mucho en ofrecer sus puntos centrales, MARS EXPRESS demuestra que se pueden conjugar numerosos temas y planteamientos en una historia interesante y adictiva sin sobrepasar la hora y media.

© Jorge Armando Romo,
(756 palabras) Créditos