SEGUNDA OPORTUNIDAD
SEGUNDA OPORTUNIDAD EE. UU., 1993
Título original: Star Trek TNG: Second Chances
Dirección: Levar Burton
Guión: Rene Echevarria, argumento de Michael A. Medlock
Producción: Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith, Dennis McCarthy
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Dra. Mae Jemison (alférez Palmer)
Temporada: 6, Episodio: 24

Sinopsis

Fecha estelar 46915.2. La Enterprise arriba al planeta Nervala IV, con la misión de recuperar la base de datos de una base de investigación de la Federación, que tuvo que ser abandonada ocho años atrás, al manifestarse un campo que interfería con el normal funcionamiento del transportador, además de afectar a los sistemas de las naves que entraban en su atmosfera. Una vez cada ocho años se abre una ventana en el campo perturbador, que permite la correcta transportación, de modo que se presenta la oportunidad de recobrar esos valiosos datos. Riker lidera el equipo de misión, pues, como miembro de la tripulación de la USS Potemkin, estuvo destinado en Nervala IV. Una vez en la antigua base federal, el equipo, compuesto por Data y Worf además del comandante, se encuentra con un doble exacto, aunque unos años más joven, de Will Riker. Este duplicado, según teoriza La Forge, fue creado por una avería del transportador de la Potemkin, afectado por el campo distorsionador. Este teniente Riker espera reanudar su relación con Deanna Troi, a la que nunca ha olvidado y sigue amando. Las diferencias entre el primer oficial de la Enterprise y su inesperado gemelo no tardan en surgir.

Riker enfrentado a si mismo.
Riker enfrentado a si mismo.

Episodio del montón, pero bastante entretenido, en el que Will tiene que bregar con una versión de sí mismo ocho años más joven, creada por el sistema de transportación.

El tema del doble surgido del transportador ya había sido tratado en Star Trek, en concreto en el episodio clásico EL PROPIO ENEMIGO. Aunque en principio se pensó en la posibilidad de presentar otro yo malvado de Riker, se descartó la idea, por temor a que los fans la considerasen un plagio del argumento del mencionado capítulo de TOS. De modo que se optó por mostrar a un Riker más joven, con los mismos principios y valores que su homólogo de la Enterprise, pero algo distinto del que conocemos, precisamente porque ha pasado casi una década en completa soledad, y, por tanto, sigue siendo como era el otro Riker ocho años atrás.

La principal diferencia entre el comandante Riker y el teniente Riker la encontramos en su actitud hacia la Consejera. Como sabemos, Deanna y Will mantuvieron en el pasado una relación romántica, que no acabó de cristalizar porque él prestaba más atención a su carrera que a sus sentimientos por la mujer. Esto provocó que se distanciaran, hasta que en 2264 volvieron a encontrarse, cuando ambos fueron destinados a la nueva USS Enterprise 1701-D del capitán Picard. El amor que antaño sentían el uno por el otro ha ido trocándose, con el paso de los años, en amistad y camaradería. No obstante, como veríamos en las películas, su cariño renacería y acabarían contrayendo matrimonio en STAR TREK: NÉMESIS.

El teniente Riker, por el contrario, nunca ha dejado de amar profundamente a Deanna, y uno adivina que fue precisamente ese sentimiento, y la esperanza de ser rescatado y regresar junto a su amada, lo que le ayudó a soportar esa terrible soledad en la que ha vivido durante largos años. Por tanto, al encontrarse con Deanna en la nave, actúa impulsivamente, abrazándola, besándola y acariciándola.

Troi se encuentra así ante una peculiar disyuntiva. Aprecia mucho a su amigo y superior Will. Pero ese otro Will, el del pasado, es el mismo hombre y, sin embargo, distinto, encantador y detallista. Atrapada entre sus sentimientos por uno y otro, llega un momento en el que parece decidida a unir su destino al del joven teniente Riker. Sin embargo, alberga dudas sobre el futuro y, por otra parte, no quiere renunciar a su vida en la Enterprise, donde se siente feliz. Por eso decide seguir a bordo, cuando el Riker joven le explica que no puede quedarse allí, con su gemelo, y le pide que se case con él y le acompañe a la USS Gandhi.

En cuanto a los dos Riker, al principio chocan entre ellos, lo cual resulta lógico porque nadie es exactamente igual, ni piensa lo mismo, que ocho años atrás. El Riker de la Enterprise ha vivido mucho, ha pasado por una serie de experiencias que han variado su percepción de las cosas. Su gemelo, por el contrario, ha permanecido durante ocho años aislado y, por tanto, su modo de pensar y de actuar no ha evolucionado apenas. Sin embargo, cuando Riker salva la vida de su contraparte, al hundirse el puente que están cruzando en las cavernas de Nervala IV, todo cambia. Tan iguales en unos aspectos y, sin embargo, tan distintos en otros, hallan el camino para aceptarse mutuamente y seguir adelante con sus vidas, tras la sorprendente experiencia que ha representado para ellos conocerse. El Riker de antes decide adoptar el segundo nombre del de ahora, Thomas, y como tal iniciará una nueva carrera en la Flota Estelar, sin perder la esperanza de que, algún día, Deanna decida reunirse con él.

En un primer tratamiento del guión, se valoró la posibilidad de matar al Riker principal para que el alternativo ocupara su puesto, y así potenciar el romance de éste y Deanna. La idea fue descartada por Lauritson, que consideraba ese final demasiado sombrío. En consecuencia, se decidió mantener vivos a los dos.

El Riker alternativo volvería a aparecer en DS9; pero de eso ya hablaré cuando reseñe el episodio correspondiente.

Mae Jemison y Nichelle Nichols durante el rodaje
Mae Jemison y Nichelle Nichols durante el rodaje

Una trekkie de renombre, la doctora Mae Jemison, interpretó el papel de la alférez Palmer. La primera astronauta negra (no afroamericana) de la NASA era una admiradora incondicional de Nichelle Nichols, la inolvidable teniente Uhura de TOS. Jemison declaró que se había convertido en astronauta por la influencia que, de niña, tuvo en ella el personaje de Nichelle en la serie original. Enterado Levar Burton, se puso en contacto con ella y le ofreció la posibilidad de participar en algún episodio, asumiendo un rol de soporte. Durante la filmación, Mae estuvo acompañada y asesorada por Nichelle Nichols. Fue el primer astronauta real en encarnar un personaje en Star Trek, todo un acontecimiento para los fans. Sólo por eso, aunque el episodio no sea muy destacado, merece la pena verlo.

© Antonio Quintana Carrandi,
(814 palabras) Créditos