LA TIERRA ERRANTE 2
LA TIERRA ERRANTE 2 China, 2023
Título original: Liú Làng Dì Qiú Èr
Dirección: Frant Gwo
Guión: Frant Gwo y Gong Ge’er, basado en el relato de Cixin Liu
Producción: Cixin Liu y Gong Ge’er
Música: Roc Chen
Fotografía: Michael Liu
Duración: 173 min.
IMDb:
Reparto: Wu Jing (Liu Peiqiang); Andy Lau (Tu Hengyu); Li Xuejian (Zhou Zhezhi); Sha Yi (Zhang Peng); Ning Li (Ma Zhao); Wang Zhi (Han Duoduo); Zhu Yanmanzi (Hao Xiaoxi); Khalid Ghanem (comandante); Andy Friend (Mike); Vitalli Makarychev (Andre Graschnov); Clara Lee, Tony Nicholson y Vladimir Ershov (secuestradores del ascensor espacial); Daniela Dassy (astronauta brasileña)
Comentarios de: Jorge Armando Romo

La ciencia-ficción china sigue dando de qué hablar en las conversaciones lectoras de occidente. La originalidad de sus tramas en conjunto con una inmersión cultural en oriente continúan entusiasmando a los lectores ansiosos de disfrutar nuevas visiones del género que se alejen un tanto de la visión anglosajona dominante. Pero es necesario comentar que esto no sólo ocurre en la literatura, sino que el cine y toda su maquinaria comercial ha continuado con la adaptación de obras para disfrute no solo de los fanáticos chinos, sino también para el resto de entusiastas del género en el resto del mundo. Tal es el caso de LA TIERRA ERRANTE 2 (2023), cinta explosiva y enorme que no repara en gastos para mostrar un futuro alucinante pero a su vez sumamente peligroso.

En 2019 el espectador pudo apreciar cómo el cine chino de muy alto presupuesto hacía de las suyas con la cinta LA TIERRA ERRANTE, la historia de cómo la humanidad desplazaba el planeta Tierra hacia una estrella cercana en vistas del aumento mortal de la actividad solar. Aquel planeta empujado por miles de propulsores tuvo que sortear toda clase de obstáculos, como los efectos gravitatorios del planeta Júpiter, para así permitir que la humanidad sobreviviera a la rotunda extinción. Y en esta ocasión, dado el éxito de dicha cinta, los productores y el propio gobierno chino han ofrecido un presupuesto aún mayor para contar en esta ocasión una precuela acerca de todas las dificultades que se vivieron para poner en marcha el proyecto de la Tierra errante.

En un futuro no tan lejano, el Sol ha aumentado su actividad y pronto aumentará su tamaño provocando la desaparición de los planetas rocosos del sistema solar. Las alarmas se disparan cuando algunas ciudades han sucumbido frente la actividad solar. En una Tierra futurista en la que los viajes a la Luna son comunes y se ha construido con éxito el primer ascensor espacial, dos proyectos para la sobrevivencia humana se discuten con vehemencia: 1) Digitalizar las mentes de toda la humanidad y cambiar la residencia física hacia la digital y 2) Convertir el planeta entero en una nave generacional para abandonar el sistema solar y buscar una estrella para establecer un nuevo hogar para el mundo humano. Si bien los desacuerdos entre las naciones sobresalen a primera vista, la segunda opción resulta ser mucho más votada.

Pero un proyecto de ingeniería tan gigantesco y desbordado no estará exento de numerosos obstáculos que amenazarán la vida en todo el planeta. Los primeros ataques terroristas al ascensor espacial no se harán esperar dado que existen grupos que aún desean que el proyecto de digitalización se lleve a cabo. Asimismo, las pruebas del desplazamiento planetario en la Luna no estarán exentas de modelizaciones fallidas que generarán nuevas problemáticas no previstas en los cálculos. Incluso los asuntos familiares representarán algunos de los mayores problemas dado que cada quien deseará salvar a los suyos (o traerlos de vuelta aunque sea en el mundo digital).

Como se mencionaba arriba, la producción china no reparó en gastos para ofrecer todo un mundo futuro sumamente tecnológico. Los movimientos de la Luna y de la propia Tierra representan uno de los aciertos visuales más atractivos: ahora los chinos invierten cantidades estratosféricas para ofrecer los blockbuster más monumentales y espectaculares. Del mismo modo, la acción trepidante no se detiene en ningún momento y resulta curioso cómo el cine chino, coreano e inclusive japonés ofrece escenas de acción sumamente desbordadas y aceleradas, poco creíbles por momentos, pero aún así muy entretenidas.

Con esta película, el cine chino responde al estadounidense y antepone sus propios valores nacionales e incluso muestra una imagen de superioridad técnica, científica y social. Los chinos, en compañía de sus aliados los rusos, llevan la batuta como la nación científico-técnica más avanzada del mundo que lidera el proyecto para la supervivencia humana. De la misma forma, los valores de unión social y trabajo colectivo se realzan como factor clave para el éxito del proyecto de la Tierra errante frente al individualismo estadounidense. En este sentido, los representantes de este último país son ridiculizados y puestos como meros observadores frente al poderoso liderazgo chino.

Si bien el objetivo inicial de la cinta es el entretenimiento, la aventura y la resolución colectiva de los problemas del proyecto de la Tierra errante, la historia se da el lujo de plantear varias preguntas al espectador en torno al ser humano y su condición. Por ejemplo, si una persona fuera digitalizada, ¿seguiría siendo humana? ¿Seguiría siendo la persona que existió alguna vez en un cuerpo biológico o sólo una copia digital de su memoria, sus pensamientos y sus reacciones? Estas preguntas guían a varios de los personajes en sus acciones y tendrán repercusión a la hora de resolver los problemas.

No hay que olvidar mencionar que la cinta es una adaptación del cuento del mismo nombre del escritor chino Cixin Liu, quien funge como productor de la cinta. Y justo uno de los elementos que la historia explora inspirada en su autor es lo que aquí hemos dado en llamar como la ingeniería ficción. El ascensor espacial, mismo que recuerda a Arthur C. Clarke (Cixin Liu ha sido nombrado en numerosas ocasiones como el Clarke chino), los viajes a la Luna, así como el proyecto para experimentar con la Luna y luego impulsar a la Tierra lejos del sistema solar representan una adaptación fiel de las obsesiones del autor con los proyectos de ingeniería inmensos y de escala planetaria.

En resumen, un blockbuster chino enorme en cuanto a imágenes y duración (casi tres horas) que resume los intereses y los valores de la nación china. Si bien una crítica que se le puede hacer a la historia es la falta de explicación de ciertos sucesos y desastres, el espectador deberá ser paciente y quedarse al final post-créditos para descubrir la verdad.

© Jorge Armando Romo,
(978 palabras) Créditos