EL CUENTA CUENTOS
EL CUENTA CUENTOS EE. UU., 1993
Título original: Star Trek DS9: The Storyteller
Dirección: David Livingston
Guión: Kurt Michael Bensmiller, Ira Steven Behr. historia de K. M. Bensmiller
Producción: Peter Lauritson
Música: Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Avery Brooks (Sisko); Rene Auberjonois (Odo); Siddig El Fadil (Dr. Bashir); Terry Farrell (Dax); Cirroc Lofton (Jake Sisko); Colm Meaney (O´Brien); Armin Shimerman (Quark); Nana Visitor (Kira); Aron Eisenberg (Nog); Kay E. Kuter (El Sirah); Lawrence Monoson (Hovath); Gina Philips (Varis Sul); Jim Jansen (Faren); Jordan Lund (Woban)
Temporada: 1, Episodio: 13

Sinopsis

Fecha estelar 46729.1. DS9 acoge las conversaciones entre los líderes de dos facciones bajoranas que disputan por un territorio que ambas ambicionan, los Paqu y los Navot. La Tetrarca de los Paqu resulta ser Varis Sul, una adolescente de quince años, que llama la atención de Jake y Nog.

Mientras tanto, el doctor Bashir y el jefe de operaciones deben cumplir una misión en cierta aldea bajorana, al parecer amenazada por una emergencia médica. En realidad, en la aldea sólo hay un enfermo, una especie de sacerdote al que todos llaman Sirah, y que tiene el poder de proteger a la gente del pueblo de una criatura diabólica llamada Dal´Rok, que se presenta cada año durante cinco noches con la intención de destruir la comunidad. A pesar de su debilidad, el Sirah insiste en hacer frente a la amenaza, para lo cual debe recitar una historia, pero se derrumba antes de poder hacerlo. Según el Sirah, O´Brien es el enviado de Los Profetas para sustituirle, así que pide al sorprendido Miles que repita en voz alta sus palabras. El Dal´Rok se retira y, tras la muerte del anciano sacerdote, O´Brien es aclamado como nuevo Sirah.

Un cuenta cuentos muy poco convincente.
Un cuenta cuentos muy poco convincente.

En este episodio comienza a forjarse la amistad entre el oficial médico y el jefe de operaciones, que no tardarán mucho en volverse inseparables. Claro que en EL CUENTACUENTOS al bueno de Miles no parece hacerle mucha gracia tener que acompañar a Bashir, que, seguramente, en este momento concreto de la serie, no le caía muy bien. Bashir, por su parte, se muestra encantado con la idea de cumplir su primera misión en Bajor. Al galeno le cae muy bien O´Brien, de modo que cuando Sisko designa al ingeniero para acompañarle, no duda en expresar su júbilo. Como en todas las amistades sinceras, alguien debe dar el primer paso, y ése es Bashir. Memorable la expresión resignada de O´Brien cuando el médico insiste en que le llame Julian.

Nuestros amigos esperan encontrarse con poco menos que un inicio de epidemia en la aldea bajorana, pero el tricorder médico de Bashir no detecta ningún patógeno en la atmósfera. El líder local, el magistrado Faren, les conduce a la casa de una especie de anciano sacerdote, que se encuentra gravemente enfermo. Según Faren, si ese hombre al que llama el Sirah muere, la aldea será destruida. Las cosas se embrollan aún más cuando el Sirah identifica a O´Brien como su sucesor, enviado por Los Profetas. Esa noche está prevista la llegada del Dal-Rok, de modo que el Sirah, en contra de los consejos de Bashir, decide enfrentarse al monstruo. Cuando aparece la criatura, O´Brien comprueba que su tricorder no la registra, como si no existiera. El Sirah comienza a narrar la historia, pero de pronto se derrumba y solicita la presencia de O´Brien. No muy convencido, el ingeniero repite en voz alta las palabras del anciano, y, sorprendentemente, el Dal-Rok se retira. Cuando se confirma la muerte del Sirah, Faren aclama a O´Brien como su sucesor.

Al bueno de Miles le ha caído encima una buena papeleta, porque, sin comerlo ni beberlo, se ha convertido en algo así como el sumo sacerdote de la aldea. El Dal-Rok aparece durante cinco noches consecutivas en la época de la cosecha, siendo aquella la cuarta. La criatura regresará a la noche siguiente, y Miles no tiene ni idea de lo que debe hacer para contenerla. Su única esperanza es averiguar qué es exactamente esa cosa y encontrar el medio de destruirla.

Los acontecimientos dan un giro de 180 grados cuando Hovath, que trabajaba con el viejo Sirah, intenta apuñalar a O´Brien. El ingeniero y el médico logran reducirle y las explicaciones de Hovath son muy reveladoras. Él era el aprendiz del Sirah, y por tanto se considera su sucesor legítimo. Miles y Julian se sorprenden muchísimo al conocer el verdadero origen del Dal-Rok. Según Hovath, en el pasado la gente de aquella comarca estaba enfrentada entre sí. El primer Sirah, sabiendo que, si no se ponía remedio, aquellos odios degenerarían en un conflicto armado, elaboró una estratagema para unir a la comunidad. Poseía una especie de piedra, en realidad un fragmento de un Orbs procedente del Templo Celestial (el agujero de gusano), y, conociendo su poder, decidió utilizarlo como catalizador para darle al miedo de los aldeanos una apariencia física. De hecho, son los temores de los lugareños, exacerbados en parte por la retórica del Sirah, los que crean el Dal-Rok, que sólo puede ser controlado utilizando correctamente esa piedra. Por desgracia, cuando el viejo Sirah permitió a Hovath contar la historia, tres noches atrás, el joven no fue capaz de controlarlo. Algunos aldeanos resultaron heridos, y por esa razón, para castigar al joven, el Sirah decidió designar a O´Brien como su sucesor.

El jefe de operaciones no cabe en sí de contento, porque por fin va a librarse de esa tremenda responsabilidad que no desea. Pero Faren no está dispuesto a permitir que el que fracasó una vez, poniendo en peligro a toda la aldea, ejerza de Sirah. Esa noche, cuando llega el Dal-Rok, O´Brien titubea adrede, sus palabras carecen de firmeza y convicción, provocando la reacción del fenómeno, que comienza a emitir algo así como descargas energéticas contra la aldea. Esto es aprovechado por Bashir para animar a Hovath a intervenir, sugiriéndole que, tal vez, todo aquello fue planeado por el difunto Sirah para que recuperara la confianza en sí mismo y en su misión. Hovath se enfrenta al Dal-Rok y logra que éste se retire. Mientras el joven es aclamado como el nuevo Sirah, O´Brien y Bashir se apresuran a hacer mutis, porque, como dice el bueno de Miles: Será mejor que nos marchemos antes de que cambien de parecer.

Los Orbs u Orbes, vistos por primera vez en el episodio piloto, son algo así como campos de energía contenida, con forma de relojes de arena, que, por alguna inexplicable razón, fueron expulsados del agujero de gusano próximo a Bajor. Los primeros aparecieron en los cielos del planeta miles de años atrás. De hecho, la religión bajorana se desarrolló a partir de ellos. Nunca se ha sabido exactamente cuáles son su naturaleza y funciones. La División científica de la Flota Estelar los ha estudiado a fondo, sin llegar a ningún resultado concluyente. Lo único que se sabe es que provocan alucinaciones metafóricas, temporales pero muy intensas, en las personas que se encuentran más próximas a ellos. Los monjes bajoranos, que los han estudiado desde una óptica mística y religiosa desde hace miles de años, interpretan esas alucinaciones como una forma de comunicación entre los mortales y los Profetas: es decir, los alienígenas del agujero de gusano. Para los científicos de la Federación, siguieron siendo un completo misterio, al igual que la naturaleza de los entes que habitan el interior del agujero de gusano. El argumento del episodio sugiere que, por alguna razón desconocida, alguno de esos Orbes se fragmentó al llegar a Bajor. Para los bajoranos creyentes son los objetos más venerados, que se preservan en las llamadas Arcas de Orbes, delicadamente ornamentadas y enjoyadas.

El argumento entronca con el de PLANETA PROHIBIDO. El Dal-Rok no es más que la materialización de los miedos y temores de los aldeanos. En ese gran clásico del género, es el subconsciente de Morbius el que, gracias a una portentosa máquina de los Krel, crea el monstruo casi invencible que ataca a los expedicionarios.

La chavalería preparando alguna picia...
La chavalería preparando alguna picia...

La trama complementaria no es nada espectacular, pero sí muy interesante. El territorio neutral que es DS9 acoge una conferencia entre dos facciones bajoranas, enfrentadas por una cuestión territorial. El protagonismo principal de este segmento del argumento le corresponde a Varis Sul, la Tetrarca de los Paqu. Es una joven que se encuentra en esa delicada etapa conocida como adolescencia, en la que ha dejado de ser una niña, pero todavía no es una mujer. En la cultura Paqu, el cargo de Tetrarca es hereditario, de modo que Varis tuvo que asumirlo al morir sus padres, asesinados por los cardasianos. La muchacha trata de ejercerlo con la mayor dignidad posible, procurando honrar la memoria de su padre, al que sin duda veneraba. Pero, en muchos aspectos, sigue siendo básicamente una adolescente, y por eso congenia tan bien con Jake y Nog. Y será precisamente el chico ferengi el que influirá más positivamente en ella, proporcionándole la forma de alcanzar un acuerdo con el líder de los Navot, Woban. Lo curioso es que Nog encuentra la solución al problema que acucia a Varis recurriendo a las llamadas Reglas de Adquisición, conjunto de normas por las que se rige la cultura eminentemente comercial de los ferengis. La oportunidad, más el instinto, es igual al beneficio, dice la novena de ellas, enunciada por Nog. Varis decide ponerla en práctica y los resultados son mejor que buenos. Al menos por una vez, el código de los codiciosos ferengis sirve para alcanzar un fin honesto, y no meramente lucrativo.

Claro que, además de Nog, Varis también se ve influida por el comandante, al que a través de sus conversaciones con Jake ha llegado a admirar y respetar. La chica titubea, no quiere mostrar debilidad ante los Navot. Nunca se pierde cuando se dice no, alega ante los razonamientos de Sisko. A lo que éste replica: Es posible. Pero un buen líder, como tu padre, es aquel que está dispuesto a arriesgarse diciendo sí. Esto es determinante para que Varis reflexione y se proponga aprovechar la oportunidad de que hablaba Nog, para que Paqu y Navot lleguen a un acuerdo que satisfaga a ambas partes.

La parte cómica del episodio, aunque breve, es muy hilarante, y corre a cargo de Nog. Para distraer a la triste y ensimismada Varis, al joven ferengi no se le ocurre otra cosa que cogerle la llave maestra a su tío Quark. De ese modo pueden acceder a la oficina de seguridad y apoderarse del cubo de Odo, para gastarle una broma al condestable. Pero, en realidad, a quien Nog pretendía embromar era al pobre Jake, arrojándole encima crema de avena como si fuera el metamórfico licuado. Nog consigue su objetivo, porque la muchacha se olvida por un momento de sus preocupaciones y ríe feliz. Claro que, a pesar de que más tarde Varis asuma toda la responsabilidad del incidente ante el comandante, ni Nog ni Jake se librarán de limpiar el desaguisado. De todas formas, el espectador asume que Nog se siente divinamente, porque Varis se despide de él con un tierno beso en la mejilla.

El efecto del Dal-Rok se creó mediante una infografía, y aunque no resulta especialmente espectacular, cumple su función a las mil maravillas.

Para representar la aldea bajorana se utilizó la misma pintura mate empleada en el episodio doble de DERECHOS DE NACIMIENTO, de TNG.

© Antonio Quintana Carrandi,
(1.617 palabras) Créditos