EL HOYO NEGRO
EL HOYO NEGRO EE. UU., 1995
Título original: Star Trek VOY: Eye Of The Needle
Dirección: Winrich Kolbe
Guión: Bill Dial, Jeri Taylor. Historia de Hilary J. Bader
Producción: Brannon Braga, Merri Howard, Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith, Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Kate Mulgrew (Janeway); Robert Beltran (Chakotay); Roxann Biggs-Dawson (B´Elanna Torres); Jenifer Lien (Kes); Robert Duncan McNeill (Tom Paris); Ethan Phillips (Neelix); Robert Picardo (El doctor); Tim Russ (Tuvok); Garrett Wang (Harry Kim); Vaughn Armstrong (capitán Telek R´Mor); Tom Virtue (Baxter)
Temporada: 1, Episodio: 06

Sinopsis

Fecha estelar 48579.4. La Voyager detecta lo que parece ser un agujero de gusano, que podría comunicar con el cuadrante Alfa y, por tanto, servirles para regresar al espacio de la Federación. Pero dicho hoyo apenas tiene treinta centímetros de diámetro, por lo que esa posibilidad queda descartada. No obstante, Janeway cree que podría enviarse un mensaje a través del conducto, de modo que ordena lanzar una microsonda exploratoria para determinar si, efectivamente, el otro extremo comunica con el cuadrante Alfa. La microsonda acaba retenida en una especie de remolino gravitacional. No obstante, se comprueba que el artefacto está siendo escaneado desde el otro lado. Utilizando la microsonda como repetidor, la Voyager logra comunicarse con una nave romulana situada en el cuadrante Alfa.

R´Mor pensándose si le están tomando el pelo o no
R´Mor pensándose si le están tomando el pelo o no

En mi opinión de trekkie veterano, el mejor episodio de la primera temporada de Voyager, con un guión bien estructurado, correctas interpretaciones y un suspense bien sostenido a lo largo del metraje.

El descubrimiento del agujero de gusano (hoyo negro en el doblaje sudamericano, que no latino) representa para la tripulación de la Voyager la esperanza de regresar al Cuadrante Alfa. Esperanza que se ve truncada al poco, cuando se descubre que es más bien un micro agujero, que además está en decadencia. No obstante, Janeway decide explorar todas las posibilidades. Si comunica realmente con el Cuadrante Alfa, quizás sea posible utilizar el conducto para enviar un mensaje a la Flota Estelar. La microsonda enviada para explorarlo se ve detenida a mitad de camino, pero es captada por los sensores de una nave romulana, y gracias a eso Janeway y su gente abrigan la esperanza de poder informar a la Federación de su situación, así como de enviar un paquete de mensajes personales de los tripulantes a sus familiares y seres queridos.

Siendo los romulanos mis alienígenas preferidos de la franquicia, el capitán R´Mor me resultó un personaje fascinante. Es un científico, no un militar, de modo que, aunque en un principio no cree a Janeway, tampoco se cierra en banda ante las explicaciones y los ruegos de ésta. Cuando comprueba que la capitán de la Voyager le está diciendo la verdad, decide ayudarla, a pesar de que, como buen romulano, todavía desconfía algo de ella. El personaje de Telek R´Mor se asemeja más a los romulanos de la serie clásica, honorables y con un acusado sentido de lo que está bien y lo que está mal, que a los taimados seres de su especie vistos en TNG y DS9, cuyo máximo exponente sería el cínico y peligroso comandante Tomalak.

B´elanna informa a Janeway que puede haber un modo de que un rayo transportador atraviese el agujero. Una vez probada esta posibilidad, la capitán confía en que sea posible transportar a toda la tripulación al otro lado, aunque tengan que abandonar la Voyager a la deriva o destruirla. El problema es que la nave de R´Mor es monoplaza. El romulano se ofrece voluntario para ser transportado al Cuadrante Delta y luego de regreso a su nave. Si todo sale bien, se compromete a interceder ante su gobierno, para que envíe a las proximidades del micro agujero un transporte con capacidad para evacuar a toda la dotación de la Voyager.

La prueba sale bien y R´Mor llega a la nave federal. Pero entonces Tuvok le pregunta la fecha, y todos quedan anonadados al descubrir que el romulano procede del año terrestre 2351. Como el vulcaniano sospechaba, el micro agujero de gusano no es sólo un conducto entre dos extremos de la galaxia, sino también entre dos periodos de tiempo, ya que la Voyager fue arrastrada al Cuadrante Delta en 2371.

Ese desfase de dos décadas obliga a Janeway a desechar el regreso al Cuadrante Alfa. Telek sugiere que él podría informar a la Federación, para que en el futuro no envíe la nave a la misión que provocó su arribada al Cuadrante Delta. Pero la capitán no quiere alterar más la línea espacio-temporal y renuncia a ello. Sin embargo, le entrega a R´Mor un archivo con los mensajes de su tripulación a sus seres queridos. El romulano promete que en veinte años hará llegar dicho archivo a la Flota Estelar. Tras una emotiva despedida, en la que Telek desea a Janeway la mejor de las suertes, es transportado de nuevo a su nave en el Cuadrante Alfa. Y es entonces cuando Tuvok hace una nueva revelación, que no quiso dar a conocer en presencia del romulano. Según la información de la computadora de la nave, Terek R´Mor falleció en 2367. No pudo, por tanto, informar a la Federación de la suerte de la Voyager, ni mucho menos entregar el archivo con los mensajes. Aunque se menciona la posibilidad de que dejara un testamento con instrucciones al respecto, lo cierto es que Janeway no tiene forma de saberlo.

¿Y eso qué es lo que es?
¿Y eso qué es lo que es?

Aparte de la magnífica historia del micro agujero de gusano, el episodio también destaca por ser el primero en que empieza a desarrollarse plenamente el personaje del Doctor. Es la dulce y atractiva Kes la que repara en que el tripulante Baxter, que ha acudido a la enfermería por una lesión, ignora por completo al médico, como si fuese una pieza del mobiliario. A decir verdad, y según le explica el galeno holográfico a la ocampa, toda la tripulación actúa igual, pues para ellos no es más que un programa más de la computadora. Pero Kes es muy intuitiva, piensa que el Doctor es mucho más que un programa holográfico y decide interceder por él ante la capitán. Al principio, Janeway se muestra perpleja, pues ni se le ha pasado por la cabeza considerar al médico un miembro más de la tripulación. Pero ante la insistencia de Kes, que afirma que el Doctor es consciente de su existencia y tiene la capacidad de aprender y evolucionar, y por lo tanto está vivo, Kathryn se entrevista con el holograma. La escena, aunque breve, es muy reveladora, pues tras hablar con él, Janeway asume que, quizás, Kes esté en lo cierto. Aparte de la indiferencia con que es tratado por los tripulantes, lo que más molesta al Doctor es que a veces ni siquiera se preocupan de desconectar su programa cuando no necesitan sus servicios. La capitán decide entonces proporcionarle la capacidad de activarse y desactivarse a voluntad. Esto marcará el inicio del desarrollo del Doctor como un miembro más de la tripulación. El final del episodio, con un MHE (Médico Holográfico de Emergencia) diciéndole a Kes que desearía tener un nombre propio, conmueve al buen trekkie.

EL HOYO NEGRO es un episodio muy emotivo, pues los espectadores compartimos la ilusión y la esperanza de los protagonistas ante la posibilidad de volver a casa, y también su frustración y pena cuando se revela que, no sólo no podrán regresar, sino que sus mensajes probablemente nunca llegarán a su destino.

Hablemos un poco del doblaje. Ante todo, debo aclarar que poseo la serie completa, pero todos y cada uno de los episodios están doblados en eso que algunos indocumentados llaman español neutro, y otros, latino. Los actores de doblaje sudamericanos no son malos, todo es cuestión de acostumbrarse al acento. Pero algunas expresiones usadas allende el Atlántico suelen confundir al espectador ibérico, como por ejemplo balancear, que en este episodio en concreto se emplea como sinónimo de equilibrar, cuando sus significados son muy diferentes.

Otro ejemplo curioso es el término Federación, que los dobladores sudamericanos emplean indistintamente para referirse tanto a la organización política como a su rama militar, la Flota Estelar, cuando en realidad son estamentos distintos. Por tanto, es un error garrafal hablar de la academia de la Federación. Lo correcto es Academia de la Flota Estelar. Basta ver el emblema de la misma. No reza Federation Academy, sino Starfleet Academy. Más claro, el agua.

Del tema de los títulos también se podría escribir mucho. Pero, para ser honestos, también en España se cometen muchos desaguisados en este asunto. No obstante, en el capítulo que nos ocupa se cometió un grave error al definir al conducto hallado por la Voyager como hoyo (o sea, agujero) negro. En realidad, se trata de un agujero de gusano similar al que aparece en DS9, aunque de tamaño infinitamente menor. Por eso el título del episodio en Sudamérica se me antoja incorrecto. Lo mejor habría sido traducirlo literalmente del inglés, que en español sería El ojo de la aguja.

Luego tenemos lo de micro radar, que suena a rechifla, porque dentro de trescientos años, o puede que antes, la tecnología del radar, que casi tiene un siglo de antigüedad, habrá sido ampliamente superada. Lo más acertado hubiera sido emplear el vocablo que utilizo en este artículo: microsonda. Eso de micro radar suena a despropósito, como esas obsoletas reglas de cálculo, presentes en las fabulosas naves estelares de la ciencia-ficción clásica, y que le sentaban a la tecnología hiperespacial como a un Cristo dos revólveres.

EL HOYO NEGRO es un episodio muy sobrio, pues el argumento no requería llamativos efectos especiales. Como desde la Voyager no era posible ver la nave romulana, tampoco hubo que gastar dinero en maquetas, de modo que fue uno de los capítulos más económicos de la primera temporada. Pero su formidable guión y sus sorprendentes giros argumentales hacen de su visionado una experiencia trekkie de primera magnitud. Disfrutadla.

© Antonio Quintana Carrandi,
(1.432 palabras) Créditos