...en la sección de Ciencias, estudiaría psicología, para lo cual tenía bastante facilidad, y en la sección de Oficios haría una práctica de jardinería, que le resultaba divertida. En sus estudios de las ordenanzas, siempre había que memorizar alguna nueva o repasar una vieja. Y encima, como ese año había cumplido diez años, comenzaría los estudios femeninos: capacidad de mando, administración, destrezas sexuales, además de las asignaturas optativas en cualquier área para la cual tuviese un talento especial.
Argumento
Han pasado trescientos años desde que la Tierra quedó asolada y sus habitantes murieron o, si sobrevivieron, lo hicieron a un mundo que dejó atrás la llamada civilización, la misma civilización que lo destruyó todo.
Amplias zonas que no pueden mantener vida por el alto grado de radiactividad comparten el planeta con zonas habitadas, una de estas es el País de las Mujeres, en el que ellas viven en recintos amurallados y ellos en la muralla que los circunda, en la llamada guarnición.
En los Carnavales hombres y mujeres se juntan y durante unos días se dejan llevar por sus sentidos naturales. Se engendrarán nuevos ciudadanos y los niños, al cumplir los cinco años, dejarán el recinto femenino para ser entregados a sus padres y vivir con ellos en la guarnición, mientras que las niñas nunca dejarán la ciudad. Más tarde, a los quince años, los niños podrán escoger si permanecer con sus padres en la guarnición o volver con sus madres para lo que tendrán que sufrir las burlas de sus compañeros que decidan quedarse y cruzar la puerta de entrada al País de las Mujeres.
La novela
La protagonista es Stavia a la que el lector conocerá de niña y de adulta, primero cuando presencia la obligada separación de su hermano por tener que ser este entregado a la guarnición para vivir con los hombres, y de adulta cuando ella misma entregue con todo su dolor a su hijo de cinco años para que viva en las murallas con su padre.
Las ciudades que configuran el País de las Mujeres tienen nombres como Susantown, Mollyburgo, Annville, Tabithatown, Emmaburgo o Marthatown, donde se desarrolla la historia.
La separación de hombres y mujeres es obligada, solo los hombres en su condición de sirvientes viven en la ciudadela, los que dejaron la guarnición siendo adolescentes para regresar con las mujeres. Estas aprenden diversas disciplinas y durante toda su vida no dejarán de estudiar y desarrollar artes, entre las cuales el teatro es de gran importancia y la obra Ifigenia, una versión alterada de la clásica original, es de vital importancia en el desarrollo del relato y previene a las mujeres de su destino.
También se habla del amor en todas sus facetas como este diálogo que mantiene Stavia con Morgot, su madre:
—Ya sabes algo al respecto.
—Sí, mamá.
—Sabes cómo se llama.
—Enamoramiento.
—¿Y sabes que provoca?
—El enamoramiento hace que mujeres razonables se comporten de forma irracional e ilógica. Es un resultado de las fuerzas biológicas inherentes a la supervivencia racial.
Una eco-utopía
EL PAÍS DE LAS MUJERES intenta guardar un equilibrio entre nacimientos y muertes y lo mismo por lo que respecta a la producción de alimentos, teniendo en cuenta además que muchos animales se han extinguido. Las ciudades realizan intercambios de productos y así entre todas se complementan, también suele haber intercambios de ciudadanos, de esa manera no se produce un estancamiento genético en las poblaciones. Al sur del país se encuentra lo que sus habitantes llaman La Tierra Sagrada, con otro tipo de organización y normas muy distinto, marcado por una significativa degradación de lo que un día fueron principios religiosos.
Las zonas radiactivas en las que nada puede crecer son aún peligrosas y deben evitarse para no enfermar. A lo largo de la novela se comenta lo que estos lugares representan, restos de quienes tuvieron una civilización y que por su codicia y nefasta gestión dejaron sin futuro a sus descendientes.
Dejó el libro y la abrazó. Una cálida felicidad había reemplazado el vacío evocado por el libro.
—En realidad, no estaba tan triste, pero odio a esa gente que provocó las desolaciones. Nos han robado.
—Por eso debemos obedecer las ordenanzas, para no robar a nuestros propios —citó Beneda con solemnidad mientras esperaba a que Stavia se recuperase.
La novela intercala los capítulos de la protagonista de niña y de adulta con el de los diálogos de la obra de teatro que cada año se representa. En algún momento se puede hacer tediosa la representación de la obra, pero su guión alterado es clave en lo que es el sentido básico de este país surgido de la devastación. Otro concepto clave es el que contienen los libros que las mujeres deben estudiar de niñas y a lo largo de toda si vida, libros a los cuales los hombres no pueden acceder y que la guarnición tiene prohibidos porque podrían averiguar lo que en realidad es y será en el futuro el País de las Mujeres.
En conjunto es una interesante novela que plantea una organización cuyas piezas están encajadas para que la maquinaria funcione, tal vez no es el futuro con el que la humanidad sueña, es tan solo el que han podido construir a partir de lo que dejaron quienes habitaron el mundo anteriormente.
Me gusta especialmente la edición de Nova por su portada que representa una puesta en escena de una tragedia a la antigua manera griega, avanzando un tema que será recurrente a lo largo del libro que es el de la representación de Ifigenia.
La autora
Sheri Stewart Tepper (Estados Unidos, 1929 - 2016) escribió novelas de los géneros de ciencia-ficción, Fantasía, Terror y Misterio, así como poesía y sus temas fueron el feminismo y la ecología con personajes que sufren injusticias dentro de ellos. En ocasiones usó diversos seudónimos para su publicación, entre ellos el de Sheri S. Eberhart para los relatos infantiles. Ganó los premios Hugo y Locus y en 2015 el Premio Mundial de Fantasía a su carrera como escritora.