ERECTUS
ERECTUS Xavier Müller
Título original: Erectus
Año de publicación: 2018
Editorial: Plaza & Janés
Colección: ---
Traducción: (del francés) Inés Balaustegui Trias
Edición: 2020
Páginas: 432
ISBN:
Precio: 17 EUR
Comentarios de: Magda Revetllat

La naturaleza no vuelve atrás, no rehace lo que ha destruido, no retoma el molde que ha roto. En la cantidad infinita de combinaciones que encierra el porvenir, nunca veréis dos veces la misma humanidad, ni la misma flora, ni la misma fauna.

Edgar Quinet, historiador y escritor, (1803 1875).

Argumento

Un virus se extiende rápidamente por el planeta y afecta a humanos y animales, así como a la flora. Se trata de algo que produce una regresión evolutiva.

La novela

La acción empieza en unos laboratorios, en un lugar aislado en Sudáfrica, en el que se produce un accidente. Los científicos abandonan el lugar y el guardia que controla el recinto aprovecha la ocasión para llevarse un mono capuchino con el objetivo de venderlo mientras un chimpancé, que ha salido de otra jaula, muerde al perro que le acompaña.

Pronto dos personajes más surgen en la trama en primer lugar, Cathy Crabbe que es la científica a la que se le entregan unas muestras para que las analice y unas pocas páginas después Anna Meunier, una paleontóloga cuyas afirmaciones sobre fósiles encontrados son tomadas a broma por la comunidad científica.

Estos personajes y otros más que se sumarán en el relato, se enfrentarán a una regresión en la evolución de las especies que pueblan la Tierra.

Homo Sapiens Vs. Homo Erectus

En el episodio de Star Trek TNG titulado GÉNESIS la tripulación experimenta una regresión evolutiva que los convierte en algún tipo de animal o ser prehistórico, pasando a ser individuos sin ninguna conciencia de haber pertenecido a la raza humana. En el libro de Müller pasa algo parecido, un virus hace retroceder a los humanos infectados y también a la fauna y flora del planeta y el autor expande las consecuencias de esta regresión en muchos más aspectos que lo que podía dar de sí un episodio de cincuenta minutos. En el libro se cruzan diversas historias, la de una paleontóloga que ya había observado el fenómeno de regresión en fósiles, la de una bióloga que descubre que las muestras que le han enviado pertenecen a un espécimen vivo del antepasado de los elefantes, además de miembros de organizaciones internacionales, gobiernos y las historias personales de cada uno.

El virus detectado en animales se observará también en la flora pudiendo dar origen a un final apocalíptico muy particular pues, si la vegetación retrocede, la humanidad dirá adiós a toda la agricultura que lo alimenta y que a la vez alimenta la ganadería. Pero lo peor es el contagio que ya se ha dado a los humanos que se convierten en los ancestrales Homo Erectus que, si bien usaban herramientas y tenían un modo de comunicación básico, están muy lejos de poder ocupar un lugar en la sociedad además del peligro de contagio a los Homo Sapiens.

La comunidad científica, los gobiernos y organismos internacionales intentarán frenar la epidemia, pero entrarán en juego muchos intereses y la asunción de responsabilidades por parte de la farmacéutica propietaria del laboratorio en Sudáfrica quedará muy lejos de lo que correspondería a la crisis desatada.

Y pronto llegará el gran debate: ¿Qué se debe hacer con los erectus? Se vacían zoológicos para tenerlos en unas condiciones medianamente adecuadas y se plantea construir campos para confinarlos, pero algunas opiniones son contrarias a ello y algunas personas con familiares infectados, pese a la prohibición de hacerlo, los ocultan para evitar que sean trasladados.

Relato un poco desigual

No deja de parecer extraña la escena de todo el personal científico abandonando un laboratorio en el que se ha producido un accidente, dejándolo todo al único guardia que vigila las instalaciones al que le ordenan cerrar las puertas y marcharse, cosa que no hace, y que nadie responsable del centro se preocupa de controlar. Pero a menudo la realidad supera la ficción y para nada es descartable algo así.

El libro, que ha sido éxito de ventas en Francia, alterna la trama apocalíptica con rasgos de relatos sentimentaloides que van de los amores perdidos, estudiantes enamorados de su profesora, recuerdos de tiempos pasados, tensión sexual, un embarazo no previsto, alguna infidelidad, remordimientos y todo esto acompañado de descripciones sistemáticas de indumentaria y peinado y de lo encantador que resulta el acento francés, recursos todos ellos para llegar a otro tipo de lector además del habitual del género:

Sus ojos azabache, algo rasgados, hacían pensar en un lejano origen asiático. Su nariz ligeramente chata le añadía encanto. Pómulos altos, labios carnosos. Vamos, que estaba como un queso.

...ante la falta de un apoyo benevolente, se había sentido arrinconada, condenada a marcharse, y se lanzó a la aventura sin pararse a pensar en su pareja, porque lo único en lo que había creído siempre era en el amor.

Por el contrario, el discurso que Anna, la paleontóloga, pronuncia en la sede de la ONU es de gran emotividad y belleza en un intento de evitar el exterminio de los contagiados.

Aparte de las descripciones y los diálogos hay páginas en las que se reproducen las conversaciones que mantienen los internautas sobre las noticias que se van conociendo, estos comentarios son el reflejo del mosaico que constituye la sociedad en general y es que, conforme avanzan los contagios, el estado del bienestar se ve amenazado y los homo sapiens dejan de comportarse como tales.

Otra historia simultánea es interesante tanto en la forma como en el fondo, se trata de las vivencias y sensaciones de los erectus. Relatados con imaginación con un tipo de prosa más experimental y dejando que el lector intuya una parte de lo que está ocurriendo, conforman el contrapunto a la crispación vivida a nivel mundial y es también el estilo en el epílogo que cierra la novela y que puede provocar al final una sonrisa entre la sorpresa y la perplejidad.

La cita de Edgar Quinet que encabeza este comentario es la que da comienzo al libro y me ha recordado TERRAFORMAR LA TIERRA, de Jack Williamson, obra que narra una historia del planeta en un futuro muy lejano en la que cada era genera una distinta versión de la vida que la vuelve a poblar.

¿Es el Sapiens tan Sapiens?

En El señor de las moscas de William Golding ya se hablaba de este ligero barniz de civilización que fácilmente se puede perder al estar los humanos enfrentados a crisis o situaciones extremas. En otras obras del género que aquí nos ocupa se muestra la reacción de las sociedades humanas a crisis, pandemias o peligros y las reacciones que van desde saqueos a violencia extrema y a un predominio del fuerte sobre el débil.

En la novela Müller se refiere también al rechazo social hacia personas infectadas y las diversas opiniones sobre cómo tratar a los enfermos, y en las notas al final del libro comenta que ciertas especies han perdido rasgos que más tarde han vuelto a recuperar y en ello ha basado el libro que es el primero de una serie del que solo este ha sido traducido al español.

El autor

Xavier Müller (Francia, 1973) es doctor en Ciencias, periodista y escritor. Ha colaborado en revistas científicas combinando la profesión con la de escritor. Su territorio favorito es en thriller científico.

© Magda Revetllat,
(1.174 palabras) Créditos