VORTEX
VORTEX EE. UU., 1993
Título original: Star Trek DS9: Vortex
Dirección: Winrich Kolbe
Guión: Sam Rolfe
Producción: Peter Lauritson
Música: Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Avery Brooks (Sisko); Rene Auberjonois (Odo); Terry Farrell (Dax); Sidig El Fadil (Dr. Bashir); Colm Meaney (O´Brien); Cirrof Lofton (Jake Sisko); Armin Shimerman (Quark); Nana Visitor (Kira); Clift DeYoung (Croden); Max Grodénchik (Rom); Randy Oglesby (Ah-Kel/Ro-Kel); Gordon Clapp (Hadran); Kathleen Garrett (capitán vulcaniana); Leslie Engelbert (Yareth)
Temporada: 1, Episodio: 11

Sinopsis

Sin fecha estelar. Durante una sospechosa transacción comercial entre Quark y dos piratas miradorn, Croden, un humanoide que acaba de llegar del cuadrante Gamma, intenta robar la gema sobre la que están negociando, matando a uno de los gemelos. Odo consigue detener al homicida, pero Ah-Kel, el miradorn superviviente, jura vengar el asesinato de su gemelo. Más tarde, Croden, sorprendido por la naturaleza metamórfica de Odo, hace varios comentarios sobre los cambiantes con los que, al parecer, ha tratado. Al principio Odo no cree una sola palabra, pero Croden le muestra un collar que contiene una especie de piedra que cambia de forma.

Mientras tanto, Sisko y Dax cruzan el agujero de gusano y se dirigen al planeta Rahkar, hogar de Croden, informando a las autoridades que lo tienen detenido en DS9. Hadran, el rahkari que trata con Sisko, exige que éste entregue a Croden, que al parecer ha cometido graves crímenes en su mundo. Al comandante no le queda más remedio que ceder a las pretensiones del jerarca, de modo que encarga a Odo trasladar al prisionero a su planeta. Pero Ah-Kel va tras ellos, dispuesto a cumplir su venganza.

Odo viéndose venir el lio con los miradorn.
Odo viéndose venir el lio con los miradorn.

Excelente episodio protagonizado por el entrañable jefe de seguridad de DS9. Odo es el personaje con más potencial de la serie, después de Sisko, y en VORTEX se recalca lo que ya se apuntó en UN HOMBRE SOLO: la profunda soledad en la que vive. Por eso, cuando Croden le habla de otros metamorfos, no puede evitar sentirse interesado por el asunto. Aunque sospecha que Croden trata de manipularle, la curiosidad es mucho más fuerte que su reticencia inicial. Y cuando Croden le entrega el extrañísimo colgante metamórfico, empieza a pensar que, quizá, después de todo, haya algo de verdad en lo que dice.

La corta y tensa conversación que mantuvo con el jerarca rahkari Hadran ha convencido a Sisko de que esa gente no es de fiar, pero las leyes de la Federación le obligan a observar las normas jurídicas de otras culturas. Si por el comandante fuera, Croden sería juzgado en DS9, pero los bajoranos, que tienen la última palabra en el tema, deciden que el rahkari debe ser repatriado a su planeta. La tarea se le encomienda a Odo y éste se dispone a cumplirla con su seriedad y eficiencia habituales. Pero durante el viaje Croden le habla de su pasado, de los supuestos crímenes que cometió en su mundo, y, muy a su pesar, Odo empieza a sentir una cierta simpatía por él.

El repentino ataque de la nave miradorn les pone en una situación límite, por lo que Odo se ve forzado a confiar en Croden, que indudablemente es mejor piloto que él, y cederle los controles de la Runabout. Croden, consciente de que la nave miradorn tiene armas muy potentes y es más rápida, mete la lanzadera en una peligrosa nebulosa de la que ya había hablado antes a Odo, y éste se da cuenta de que el rahkari no le mintió en eso, que realmente conoce el lugar. Pero Croden tiene otra razón para entrar en la nebulosa, plagada de burbujas de gas inestable, que pueden estallar a las mínimas de cambio. Cuando por fin se revela el secreto de Croden, que admite no haber visto nunca a un metamórfico, Odo comprende que el rahkari no es el criminal despiadado que creía. Porque en aquel planetoide oculto en el corazón del VORTEX, está lo único que realmente le importa y da sentido a su vida: la cámara de estasis que preserva a su hija, el único miembro de su familia que pudo salvar.

Cuando se disponen a regresar a la nave, los disparos de AhKel provocan un derrumbe en la caverna. Alcanzado por una roca, Odo pierde el sentido. En principio, Croden se dispone a cargar con él, pero titubea un instante, pues comprende que tiene una oportunidad de oro para escapar. Pero no es un criminal, y aunque sospecha que Odo acabará entregándole a las autoridades de Rahkar, como es su deber, al final opta por salvar al metamorfo.

Ya en la nave y recobrado el conocimiento, Odo se hace cargo de la situación. A pesar de estar teóricamente en inferioridad frente al prepotente AhKel, idea una argucia para librarse del miradorn, aprovechando la volatilidad del gas que les rodea.

Ah-Kel y su gemelo a punto de cambiar sus vidas.
Ah-Kel y su gemelo a punto de cambiar sus vidas.

Croden, asumiendo que deberá regresar a Rahkar, donde sin duda será ejecutado, ruega a Odo que acoja a Yareth en DS9 y cuide de ella. Pero la aparición de una nave vulcana da al cambiante la ocasión de ayudar a Croden y a su hija, ofreciéndoles un refugio seguro en Vulcano.

Aunque hubo algunos trekkies que consideraron este episodio un tanto mediocre, lo cierto es que el estupendo trabajo de los actores y la correcta puesta en escena de Kolbe elevan la calidad de una historia quizá tópica, pero muy agradable.

Un detalle curioso es que Auberjonois, a pesar de las limitaciones gestuales a las que le obligaba el maquillaje, se esforzó por transmitir los distintos estados de ánimo por los que atraviesa Odo con la mirada y con pequeños, casi imperceptibles gestos. La tenue sonrisa que le dedica a Yareth al final del episodio es uno de los momentos más conmovedores de DS9.

En Rahkar, por la forma de expresarse del energúmeno de Hadran, y por lo que cuenta Croden, rige un sistema político totalitario, similar al comunismo soviético o al nacionalsocialismo germano.

Randy Oglesby encarnó a los gemelos miradorn, para lo cual se utilizó una técnica fotográfica que ya se había empleado en TOS. Por cierto, que yo recuerde, esta curiosa raza no volvería a aparecer en Star Trek.

La maqueta de la nave miradorn empleada en el episodio fue subastada trece años más tarde, siendo adquirida por un fan que pagó por ella 4.500 dólares, más del doble de lo que había costado realizarla.

© Antonio Quintana Carrandi,
(788 palabras) Créditos