DERECHOS DE NACIMIENTO
DERECHOS DE NACIMIENTO EE. UU., 1993
Título original: Star Trek TNG: Birthright
Dirección: Winrich Kolbe
Guión: Brannon Braga y René Echevarría
Producción: Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith y Jay Chattaway
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Siddig El Fadil (Dr. Bashir); James Cromwell (Jaglom Shrek); Cristine Rose (Gi´ral); Jennifer Gatti (Ba´el); Richard Herd (L´Kor); Sterling Macer (Toq); Alan Scarfe (comandante Tokath)
Temporada: 6, Episodio: 16

Sinopsis

Fecha estelar 46578.4. La Enterprise se encuentra en Espacio Profundo 9, para ayudar en la reparación de un sistema de acueductos bajorano dañado durante la ocupación cardasiana. Un yridiano se pone en contacto con Worf, insistiendo en que su padre no murió en la batalla de Khitomer, sino que fue capturado por los romulanos y se encuentra en un campo de prisioneros. Mientras tanto, durante un experimento que realiza el doctor Bashir, jefe médico de DS9, Data resulta alcanzado por una descarga energética que lo desactiva, pero el androide tiene una extraña visión que podría ser su primer sueño.

Fecha estelar 46759.2. Worf llega al mundo en el que se ubica el campo de prisioneros. Romulanos y klingons conviven en paz dentro del recinto, convivencia que deja perplejo a Worf, hasta que es puesto al tanto de lo ocurrido. El jefe de seguridad de la Enterprise no puede aceptar que su gente viva de ese modo, sin saber nada de lo que significa ser un klingon. Decidido a hacer reaccionar como guerreros a sus hermanos de raza, Worf, que también ha sido capturado, trata de inculcar el sentido de su herencia klingon a los reclusos, con la esperanza de provocar una revuelta.

Data y Bashir hablando de cosas científicas
Data y Bashir hablando de cosas científicas

Este episodio significó el cruce entre TNG y DS9, aunque, por razones exclusivamente monetarias, sólo Alexander Siddig (entonces llamado Siddig El Fadil) aparece en la primera parte del mismo. En principio se había previsto que Terry Farrell, la bella y simpática Jadzia Dax, fuera la invitada de DS9. Pero la filmación coincidió con el rodaje de CORRE A CASA, capítulo de Espacio Profundo 9 que reseñaré muy pronto. En esta historia, el pobre Julian Bashir fue quien se cayó por el precipicio creado por el singular juego de los Wadi, desapareciendo de escena durante buena parte del metraje, de modo que los productores de TNG decidieron en el último momento sustituir a Dax por el joven médico.

Mientras parte de la tripulación de la Enterprise visita la antigua estación cardasiana, Bashir sube a la nave con la intención de realizar un experimento en la unidad médica de la misma, ya que su equipo informático es muy superior al de la enfermería de DS9. Indirectamente, es el causante del accidente que provoca la peculiar experiencia que vive Data. Además, el bueno de Julian expresa su admiración por el androide, y hasta llega a comentar que le parece muy humano.

Lo vivido por Data se revelará al final no como una experiencia onírica, sino como un programa dormido, por así decirlo, que su creador, el doctor Noonian Soong, instaló en su red neural. Ese programa estaba preparado para activarse cuando el androide alcanzara determinado punto en su evolución, pero la descarga energética lo activó antes de tiempo. De todas formas, su interés por averiguar si lo que ha experimentado fue realmente un sueño, si tiene la capacidad de soñar, permite a Data avanzar un poco más en la búsqueda de su propia humanidad.

Picard aparece relativamente poco en este capítulo doble, cuyas estrellas indiscutibles son el androide y el klingon. Pero la escena en que Data va a pedirle consejo es magistral. En un intento de encontrar una explicación a lo que ha experimentado, Data ha estado consultando referencias religiosas y filosóficas de otras especies, que puedan dar sentido a lo que ha vivido. JeanLuc le anima a investigar su sueño centrándose en él mismo, y a través de una de las cualidades humanas que Data más admira: la imaginación.

Campo de concentración
Campo de concentración

La primera parte de DERECHOS DE NACIMIENTO concluye con el descubrimiento de Worf de la peculiar prisión en que están recluidos sus hermanos de especie. La segunda entrega del capítulo se centra en los esfuerzos de Worf para conseguir que esa gente reaccione como se espera de los klingon.

Lo cierto era que, al menos una parte importante de los fans, consideraba al personaje demasiado blando, una especie de klingon descafeinado, un buen chico con una gran cabeza, que gruñía mucho pero poco más. El correo de los trekkies no engañaba, de modo que los productores decidieron, tras sopesarlo mucho, ofrecer en DERECHOS DE NACIMIENTO II una nueva faceta de Worf, presumiblemente más en consonancia con la idiosincrasia de su especie.

El problema fue que, a pesar de la excelente interpretación de Michael Dorn, los trekkies no acabamos de creernos a ese Worf racista y casi odioso. Tras la emisión del episodio en USA, el 27 de febrero de 1993, la productora recibió un aluvión de cartas de los fans, que criticaban la contradicción que representaba DERECHOS DE NACIMIENTO II en la evolución del personaje. A título personal, creo que esta historia habría tenido un impacto considerable si se hubiera realizado inmediatamente después de EL ENEMIGO, donde ya se dejaba ver el lado oscuro de Worf. De todas formas, hacer que Worf se muestre tan celoso de las costumbres klingon, después de que rechazara de plano ocupar un puesto relevante en su sociedad, como vimos en REDENCIÓN, más que ilógico se me antoja un tanto chapucero. Tras el fiasco que representó la emisión de la segunda parte, los responsables de la serie trataron de arreglar el asunto declarando que Worf actuó conforme a su naturaleza, y hasta hubo quien lo comparó con Malcom X. Pero a los trekkies nos consta que Worf nunca actuaría así, porque a lo largo de la serie ha quedado claro que, si bien admira y respeta las tradiciones de su pueblo de origen, es, en realidad, un mestizo cultural, por decirlo de alguna manera, que no comparte muchas de las actitudes de sus congéneres. Y es que, a pesar de que sus padres adoptivos se esforzaron por educarle, en la medida de sus posibilidades, como un klingon, el bueno de Worf ha hecho suyos principios netamente humanos, que están en abierta contradicción con los de su raza. No es que no resulte creíble como klingon, como afirma Manuel Aguilar en su reseña de DERECHOS DE NACIMIENTO II en el libro STAR TREK LA NUEVA GENERACIÓN, de Alberto Santos Editor: es que, simplemente, es un klingon diferente.

De modo que DERECHOS DE NACIMIENTO me parece el episodio doble más flojo de TNG, del que sólo se salva la estupenda primera parte, protagonizada por un Brent Spiner pletórico, que impacta y emociona al espectador con sus cuitas oníricas.

© Antonio Quintana Carrandi,
(851 palabras) Créditos