LECCIONES
LECCIONES EE. UU., 1993
Título original: Star Trek TNG: Lessons
Dirección: Robert Wiemer
Guión: Ronald Wilkerson y J. L. Matthias
Producción: Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Wendy Hughes (teniente-comandante Nella Daren)
Temporada: 6, Episodio: 19

Sinopsis

Fecha estelar 46693.1. Una noche, el capitán Picard quiere dedicar un tiempo a su afición favorita, la arqueología. Cuando intenta acceder a cierto sistema del ordenador, descubre que éste está ocupado en un experimento que se realiza en cartografía estelar. Intrigado, Jean-Luc va a esa sección de la nave, donde conoce a la teniente comandante Daren, nueva responsable de cartografía estelar, que ha monopolizado todos los sistemas a los que el capitán pretendía acceder, incluso los replicadores. Ambos se sienten atraídos de inmediato el uno por el otro, y, por primera vez en su vida, Jean-Luc vive un apasionado romance con una mujer. Pero Nella es una oficial bajo su mando, y eso traerá consecuencias.

Daren y Picard en pleno minué
Daren y Picard en pleno minué

La idea original del episodio fue de Michael Piller, que deseaba narrar una historia de amor entre el capitán y una miembro (no miembra) de su tripulación, algo que Roddenberry había vetado tanto en TOS como en las primeras temporadas de TNG. Piller pensaba que, tras la emotiva experiencia vivida por Jean-Luc en LA LUZ INTERIOR, era el momento oportuno para profundizar en la faceta más romántica del personaje, y, de paso, explorar las consecuencias de una relación así, entre superior y subordinada. Wilkerson y Matthias, que habían escrito AMIGA IMAGINARIA y CISMAS, fueron los encargados de guionizar el episodio.

Aunque Picard ya había tenido algunos escarceos amorosos en el pasado, en esta ocasión se decidió que la relación entre él y Nella fuera más consistente, un amor verdadero. Se optó porque la mujer, aún estando por debajo de él en la jerarquía de la nave, ostentara un cargo importante en la Enterprise, para que Jean-Luc pudiera tratarla casi como a una igual. De hecho, aparte del capitán, sólo Riker está por encima de ella en la cadena de mando.

Por vez primera en su vida, exceptuando los acontecimientos vistos en el ya citado LA LUZ INTERIOR, Jean-Luc experimenta una atracción romántica por una mujer, y, evidentemente, ella siente lo mismo. Poco a poco, casi sin darse cuenta, inician una relación profunda y sincera, cimentada primero en su mutua pasión por la música. Pero, a pesar de que todo parece ir como la seda, el capitán alberga algunas dudas sobre el asunto, pues es muy consciente de que Nella forma parte de su tripulación, y sabe que ese detalle puede condicionarlo todo. Por eso consulta a la consejera Troi antes de seguir adelante. Deanna no oculta su satisfacción porque, por fin, el capitán tenga alguien a quien amar y, a su modo, le anima a profundizar en la relación.

El amor entre ambos va creciendo sin medida. No obstante, en presencia de otros tripulantes Picard se siente obligado a guardar cierto distanciamiento con Nella, lo que evidencia la escena del turboascensor. Claro que, poco después, Jean-Luc se disculpa con la mujer por lo que teme que ella haya tomado como una grosería. Más tarde, en el camarote del capitán, éste, en la escena más hermosa y conmovedora del episodio, le habla de los más de treinta años que vivió, en el transcurso de apenas veinticinco minutos de tiempo auténtico, bajo la influencia de la sonda del planeta Kataan. Una vida casi entera, durante la cual amó y fue amado por una mujer, junto a la que fundó una familia. Para él, esa experiencia única, que percibió como algo completamente real, representa aquello que nunca tendrá, aquello a lo que ha renunciado para dedicar su vida a la exploración del espacio. Declara que lo único que le queda de aquella otra vida es la flauta ressikan que aprendió a tocar entonces, que su música es muy importante para él, y que se siente feliz y agradecido de poder compartirla con alguien. Que Jean-Luc comparta ese hecho con Nella demuestra que lo que siente por ella es único, porque nunca antes ha hablado de eso con nadie.

A partir de ese momento, la relación entre ellos se hace más profunda, a pesar de cierto malentendido entre Daren y Riker. Pero la prueba de fuego (nunca mejor empleada la expresión) para Jean-Luc y Nella llega con la situación en el sistema Bersallis, en cuyo tercer planeta existe un puesto avanzado de la Federación. Una tormenta de fuego, provocada por ciertas características de la atmósfera del planeta, en combinación con la radiación solar, amenaza con destruirlo, por lo que su dotación debe ser evacuada. Es Daren quien aporta una solución al problema del reforzamiento del puesto avanzado, para que pueda resistir un poco más el embate de las ondas calóricas y proporcione a la Enterprise algo de tiempo extra para evacuarlo. Ella se encargará de los deflectores que contendrán en lo posible el calor. Picard sabe que es una misión muy peligrosa, teme por el riesgo a que se expondrá su amada y comenta que debe haber alguien más capacitado para ocuparse del campo deflector. Pero, ante todo, Nella Daren es una científica y oficial de la Flota Estelar. La idea de los deflectores ha sido suya, y sabe que Riker la ha elegido para dirigir la operación sobre el terreno porque es la mejor. Además, insiste en que no deben permitir que su relación personal y sus sentimientos interfieran con su trabajo.

Aunque logra evacuarse a la mayor parte de los colonos, todavía quedan setenta y tres, mientras la fuerza de la tormenta de fuego aumenta sin cesar. El tiempo juega en su contra, pues, para transportar a esa gente a la nave, necesitarán no menos de diez minutos, ya que la ionización de la atmósfera interfiere con el sistema transportador, restándole eficacia. Worf informa que la tempestad calórica alcanzará el puesto avanzado en cuatro minutos, a lo que se suma el problema del campo deflector, que amenaza con colapsarse. Picard no tiene otro remedio que ordenar a Daren y sus equipos que resistan todo lo que puedan, con el fin de asegurar la transportación de los últimos colonos. Nella y los suyos permanecen en sus puestos y los colonos son evacuados, junto con parte del personal encargado de los deflectores térmicos. Por desgracia, dos de los equipos, el tres y el seis, se han perdido y Riker no cree que sus integrantes hayan sobrevivido. Nella Daren estaba en el seis.

La desolación que se abate sobre Picard es indescriptible. Sabe que ha actuado correctamente, como se espera de un capitán de la Flota Estelar. Pero no puede evitar sentirse culpable por haber enviado a la muerte a la mujer amada. El momento en que mira la flauta ressikan en su caja, y la cierra, es una de las escenas más dolorosamente conmovedoras de La Nueva Generación.

Sin embargo, Nella y un pequeño grupo han logrado sobrevivir y son transportados a la nave. La escena en la sala de transporte, cuando ella, que ayuda a una compañera herida, cruza su mirada con la de Picard, es harto reveladora. Luego, Nella admitirá que, aunque al principio asumió la orden de quedarse con la profesionalidad debida, cuando la tormenta de fuego se abatió sobre ellos y sintió el fin cerca, por un momento, por un breve instante, culpó a Jean-Luc de su situación. Éste, a su vez, confiesa que ha perdido a mucha gente en el pasado, personas muy queridas para él, pero da a entender que nunca podrá perdonarse el haber puesto en peligro de muerte a alguien a quien ama.

Al final, Nella y Jean-Luc se reafirman en sus sentimientos, pero también saben que no pueden servir en la misma nave. Ella ha solicitado un traslado. Pero prometen mutuamente mantenerse en contacto y verse siempre que les sea posible. Nella se despide de Picard con un tierno beso, y la recomendación de que nunca renuncie a su música.

Uno de los aspectos en el que destaca este excepcional LECCIONES es, precisamente, el de la música, sabiamente empleada para hacernos comprender lo que ha unido a Nella y Jean-Luc. Sus gestos y miradas cuando están tocando juntos transmiten una sensibilidad especial, poco frecuente en una producción de ciencia-ficción. Fue uno de los guionistas, Wilkerson, que también era músico profesional, quien decidió utilizar la música como nexo de unión entre Picard y Daren, pues, según declaró más tarde: Con la música, con el modo de interpretarla, pueden transmitirse emociones y sentimientos imposibles de expresar con palabras.

Nella Daren no volvería a aparecer en TNG, una verdadera lástima, porque era un personaje que podría haber dado mucho juego en posteriores entregas. Wendy Hughes es una belleza clásica, al estilo de Maureen O´Hara, una de las mujeres más hermosas jamás vistas en Star Trek.


Notas

A bordo de la Enterprise, y en general de cualquier nave de la Federación, rige el horario de San Francisco, La Tierra, donde se encuentran el Cuartel General de la Flota Estelar y la Academia de la misma. N del A.

© Antonio Quintana Carrandi,
(1.359 palabras) Créditos