SIN Q
SIN Q EE. UU., 1993
Título original: Star Trek DS9: Q Less
Dirección: Paul Lynch
Guión: Robert Hewitt Wolfe, historia de Hannah Louise Shearer
Producción: Peter Lauritson
Música: Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Avery Brooks (Sisko); Rene Auberjonois (Odo); Siddig El Fadil (Dr. Bashir); Terry Farrell (Dax); Cirroc Lofton (Jake Sisko); Colm Meaney (O´Brien); Armin Shimerman (Quark); Nana Visitor (Kira); John de Lancie (Q); Jennifer Hetrick (Vash); Van Epperson (Empleado bajorano); Tom McLeister (Kolos); Laura Cameron (Mujer bajorana)
Temporada: 1, Episodio: 07

Sinopsis

Fecha estelar 46531.2. La lanzadera en la que regresa Dax, procedente del cuadrante Gamma, arriba a DS9 con graves problemas en sus sistemas de energía. Una vez resueltos, se descubre que Jadzia y el alférez que la acompañaba traen consigo un pasajero singular: una mujer humana, que dice haber pasado dos años en el cuadrante Gamma, adonde la llevó un amigo. O´Brien reconoce a la mujer como la arqueóloga Vash, vieja amiga del capitán Picard. Sisko no entiende cómo un humano pudo llegar al cuadrante Gamma antes del descubrimiento del agujero de gusano cercano a Bajor, y Vash no parece dispuesta a explicar ese misterio. Pero O´Brien se tropieza casualmente con Q, y de inmediato avisa al comandante, advirtiéndole de las bromas pesadas que el omnipotente ente gastó en el pasado a la tripulación de la Enterprise. La llegada de Q y Vash coincide con la manifestación de una extraña anomalía, que parece drenar la energía de la estación, y que, además, empuja a DS9 hacia el agujero de gusano.

Q tentando a Sisko, ¿picará?
Q tentando a Sisko, ¿picará?

En el final de QPIDO, de la cuarta temporada de TNG, vimos como Vash decidía asociarse con Q para explorar la galaxia. En SIN Q comprobamos que la codiciosa arqueóloga ha quedado más que harta del peculiar miembro del Continuo, tras pasar a su lado más de dos largos años.

No nos equivoquemos. A pesar de sus distintas naturalezas, ambos son igualmente cínicos y amorales, por lo que se complementan a la perfección. Pero Vash ha convivido con el egoísta y excéntrico Q lo suficiente para llegar a conocerle a fondo (o todo lo a fondo que se puede conocer a un ser así), llegando a la conclusión de que Picard estaba en lo cierto cuando le advirtió sobre él. En consecuencia, la mujer pretende romper su asociación con Q. Éste no está por la labor, de modo que intenta convencerla para que permanezca a su lado, lo que da pie a memorables batallas dialécticas entre los personajes, con puyas y contra puyas que son lo mejorcito del episodio.

La estación está sufriendo unas inexplicables fallas de energía, y al principio todo el mundo culpa a Q. Sisko, que sabe por referencias cómo es y actúa Q, acaba por concluir que debe haber otra explicación para lo que ocurre, porque ése no es el estilo del cargante diosecillo. Sin embargo, Q sí sabe lo que pasa y a qué se debe; pero, genio y figura, está disfrutando de lo lindo con los apuros del comandante para resolver la situación, y no piensa renunciar a la diversión por nada. Hay que apuntar, sin embargo, que, como sabemos todos los trekkies, si Sisko y sus oficiales no hubieran podido atajar el problema, Q habría acabado por impedir cualquier desastre. Porque puede ser molesto, intrigante, chauvinista y no sé cuántas cosas más, pero no malvado.

Vash, por su parte, no sólo quiere zafarse de la asfixiante tutela de Q, sino que, además, pretende hacer un buen negocio con la venta de los objetos que ha traído del cuadrante Gamma. Y ahí entra en escena Quark, que se encarga de organizar la subasta de los objetos, para la que convoca a una cuidada selección de los más variopintos truhanes de la galaxia, que tienen en común, como observa el avaricioso ferengi, la virtud de ser asquerosamente ricos.

Vash puede ser una combinación de arqueóloga y facinerosa, pero, como tiene una sólida formación académica, está a punto de convertir la subasta en una plomiza disertación sobre las culturas del cuadrante Gamma. Menos mal que Quark le para los pies y la lengua a tiempo, obligándola a centrarse en el principal objetivo de ambos: obtener el mejor precio por cada pieza del lote.

Al final, se revela que uno de los objetos subastados por Vash es, en realidad, una forma de vida, responsable de la avería de la lanzadera y los fallos energéticos de la estación, que está intentando regresar a su hogar, el cuadrante Gamma.

Los personajes de Q y Vash no volverían a aparecer en toda la serie, y es una pena, porque puede afirmarse que John de Lancie y Jennifer Hetrick se merendaron a los actores fijos de Espacio Profundo Nueve en este, uno de los episodios más logrados y divertidos de la primera temporada de la producción.

© Antonio Quintana Carrandi,
(545 palabras) Créditos