Hacia los orígenes de la ciencia-ficción Latinoamericana, 13
LOS ORÍGENES DE LAS DISTOPÍAS EN LA CF LATINOAMERICANA, II
por Gastón Germán Caglia

En esta oportunidad y continuando el repaso que iniciáramos en la anterior entrega sobre los orígenes de las distopías en la ciencia-ficción latinoamericana, temática tan rica por los subgéneros que abarca y la cantidad de obras que se pueden encontrar, veremos ahora las visiones apocalípticas de principios del s. XX.

En otra oportunidad ya se habló sobre los apologéticos peruanos de los siglos XVI y XVII, por lo que la herencia es rica en antecedentes que sirven de basamento para encarar la lectura de los siguientes textos que escudriñan las posibles formas del fin del mundo tal como lo conocemos.

Durante fines del siglo XIX y comienzos del siguiente se desarrollan narrativas sobre el fin del mundo como también sobre el fin de la humanidad como civilización. Estos géneros literarios se ven fogoneados por las ideas milenaristas, los conflictos sociales de la región, el miedo al mal uso de los avances científicos y a cuestiones circunstanciales como el paso del Cometa Halley que tuvo en vilo a todo el mundo en 1910.

Un lugar destacado merece el escritor venezolano Julio Garmendia. Fue un escritor atípico que rompió en Venezuela con la llamada literatura de la tierra, el realismo y la ideología nacional. Su narrativa austera pero no chata le da la espalda tanto a Europa como a Latinoamérica.

LA TIENDA DE MUÑECOS style=

Su libro de cuentos más famoso, LA TIENDA DE LOS MUÑECOS fue un acontecimiento al deslindarse de las líneas literarias de la época, el criollismo o la vanguardia. Él caminó entre medio haciendo de su literatura fantástica un producto de calidad. Por ello quizás su obra no fue apreciada en su tiempo ni en su tierra, sus cuentos se publican en Francia antes que en Venezuela.

En LA TIENDA DE MUÑECOS, publicado en 1927, nos encontramos con LA REALIDAD CIRCUNDANTE, quizás un UBIK Latinoamericano. Este es un relato en formato publicitario en donde el personaje principal vende un artefacto para adaptarse a la realidad que se llama Capacidad artificial especial para adaptarse incontinenti a las condiciones de existencia, al medio ambiente y a la realidad circundante y que sirve a los inadaptados a la realidad circundante, a los fantaseadores.

Quien lo compra, un inadaptado que desea tomar ventaja sobre los neo-adaptados, pero lo deja sobre su escritorio sin usarlo. Este comprador es alguien que padece del mal crónico de fantasear.

... Muchas personas poseen sólo una defectuosa facilidad natural de adaptarse. Otras están momentánea o parcialmente adaptadas, mas los efectos de su capacidad son en realidad muy limitados y suelen estar circunscritos a este o aquel fragmento de la vida y del mundo circundantes. Mi aparatico perfeccionado suprime igualmente estas deformidades e intermitencias adaptativas sumamente peligrosas y susceptibles de provocar trastornos y desórdenes más graves de la facultad de adaptación. Tratadas con mi aparato, estas inadaptaciones particulares, que no vistas a tiempo pueden generalizarse y hacerse crónicas, se curan por completo...

—¡Aprovechad, señores y señoras! —continuó, reanudando su primera entonación de discurso—. ¡Aprovechad esta última ocasión que se os presenta de adquirir mi excelente aparato ajustador! ¡Antes de que estos aparatos comiencen a ser fabricados en serie y que cada quien se halle en posesión de uno de ellos!

Este último argumento pareció convencer súbitamente a algunos de los que formábamos el círculo en torno al tenaz propagandista; y no pocos decidiéronse a adquirir el aparato o accesorio, antes de que se agotase el corto número, hecho a mano, de que podía disponer el vendedor —según decía—; antes, sobre todo, de que comenzase a ser fabricado por millares, en vasta serie industrializada, y a estar puesto así al alcance de legiones y masas de reacios a la verdadera comprensión de lo real...

Felisberto Hernandez

Por otro lado el escritor, compositor y pianista uruguayo Felisberto Hernández publica en 1929 ACUNAMIENTO dentro de un pequeño pero no menos importante libro para la literatura oriental, LIBROS SIN TAPAS. Se denominaba así por una sencilla razón, el libro se publicó sin tapas y dice al comienzo: Este libro es sin tapas porque es abierto y libre: se puede escribir antes y después de él.

Hernández fue uno de los cuentistas más originales de la época. Ellos contienen historias extrañas, extravagantes, con personajes trastornados, llenos de obsesiones que transitan por la vida. Por ello quizás fue catalogado como un raro en la literatura Latinoamericana.

Su vida bien puede haber servido de inspiración tanto para sus cuentos como para algún film. De formación autodidacta en el piano, se ganaba la vida, unas monedas, tocando en lugares del interior del Uruguay. Además se cuenta que fue marido de una espía soviética.

En 1929 aparece el Libro sin tapas que es dedicado al filósofo Carlos V. Ferreira y es toda una declaración de principios: Este libro es sin tapas porque es abierto y libre: se puede escribir antes y después de él.

Para muchos un escritor de culto tanto por su vida como por su obra. En este breve relato se narra una peculiar peregrinación planetaria dentro de la tierra, la creación de una civilización flotante dentro del planeta, pues al saber la ciencia la fecha cierta del fin de la civilización, algunas naciones deciden migrar hacia algún lugar de la atmósfera y fundar seis planetitas de concreto armado.

El gran problema es que ...ese país tenía diez veces más habitantes de los que cabían en los planetitas. Entonces decidieron algo atroz debían salvarse los hombres perfectos... y sigue:

Todos los sabios estaban de acuerdo en que el fin del mundo se aproximaba. Hasta habían fijado fecha. Todos los países se llenaron de espanto. Todos los hombres con el espíritu impreciso, no podían pensar en otra cosa que en hacerse los gustos. Y se precipitaban. Y no se preocupaban de que los póstumos placeres fueran a expensas del dolor de los demás.

Hubo un país que reaccionó rápidamente de la fantástica noticia. Nadie sabía si ese estado de coraje era por ignorancia, por sabiduría, por demasiado dolor o por demasiado cinismo.

Pero ellos fueron los únicos asombrosamente capaces de resolver el problema de precaverse: construyeron seis planetitas de cemento armado incluyendo las leyes físicas que los sostuvieran en el espacio.

FEBREI-MORBO (1898), de Enrique López Albújar, escritor y poeta peruano. En sus inicios escribió cuentos fantásticos de corte modernista que eran publicados por la prensa peruana. De dicha época corresponde el presente relato fantástico-científico que contempla una peste mortal que asola el Perú, representada por una bola con cabeza que ha llegado para purificar al pueblo de otro virus, el virus de la guerra.

El desasosiego es completo pues no hay lugar donde esconderse frente a las sucesivas oleadas de la mortal peste. Mientras la gente muere sin más la medicina se muestra impotente para poder hacer algo.

Un denodado médico libra una batalla perdida de antemano por derrotar el bacilo, que denominan Febrimorbo, por lo que escapa del epicentro de la peste pero hasta él llega ...un ser espantoso, antihumano, con una bola por cabeza, y un filamento encorvado, como una coma, por cuerpo, y dos aberturas por ojos., que termina dándole muerte.

Tal médico creía ver en el paciente síntomas del terrible cólera; tal otro probaba, con énfasis de docto sapientísimo, que no había semejante cosa, que todo se reducía a una fiebre biliosa, con complicaciones gástrico-neurasténicas, o cosa así, fácil de combatir por el simple tratamiento del doctor Sangredo...

Esteban Borrero
Esteban Borrero

LA AVENTURA DE LAS HORMIGAS (1888), del cubano Esteban Borrero Echevarría. Cuando se suicidó, a los 57 años, acosado por las desgracias familiares y la frustración de sus ideales independentistas, dejó tras de sí una extensa obra literaria en prosa y en verso.

Su obra maestra en prosa es LA AVENTURA DE LAS HORMIGAS, obra cumbre de la ironía cubana, de la cual se han publicado muchos capítulos en la Revista Cubana. Es una obra satírica, una novela corta, que tiene por personajes principales a las hormigas en una fábula aleccionadora sobre las miserias del ser humano y los peligros de la ciencia frente a la fragilidad humana dentro del cosmos.

El horror de la 1ra Guerra Mundial y el miedo al mal uso del progreso científico se refleja en el relato FINIS DESOLATRIX CERITAE (1916), de Abraham Valdelomar. Muy propio de los relatos bíblicos el relato se refiere a la llegada del fin de los tiempos en donde el mundo está totalmente destruido y cubierto de los esqueletos de los seres humanos. En ese contexto se despierta un esqueleto, el único ser viviente del planeta que comienza a dialogar, con otro esqueleto, sobre los grandes temas de Dios, la vida y la salvación del alma.

...Cuando me incorporé tuve la sensación de haber sido animado por una corriente eléctrica. Mi esqueleto estaba intacto y podía mover los miembros sin dificultad, en el trágico paisaje. Sobre la estéril extensión nada acusaba a la vida. Todo lo que alguna vez fuera animado, todo lo que surgiera sobre la tierra por el raro soplo del germen, los edificios, los árboles, los hombres, las aguas, el ruido del mar, todo había concluido... el sol, como un foco enorme y amarillo, estaba inmóvil en el vasto confín, y ya sus rayos fríos no animaban la tierra...

EL PASO DEL COMETA HALLEY EN 1910 también marcó su influencia en textos catastrofistas coincidiendo cronológicamente con el período modernista, del que ya nos hemos referido. A esta época corresponde FEBRI-MORBO, a la que ya nos referimos, APOCALÍPTICA (1883), de Ricardo Palma, EL FIN DE LA RAZA (1910), de Eduardo Herrera, entre otras.

EL FIN DE LA RAZA (1910), del peruano Eduardo Herrera, propone en su relato un fin del mundo helado producto de un colapso natural. En este nuevo mundo frío y oscuro sobreviven tres personas, un matrimonio y el padre de uno de ellos. Como suele suceder con este tipo de relatos los héroes sobrevivientes se erigen en una suerte de Adán y Eva del Apocalipsis en donde el amor vence al miedo en América, único lugar en el que aún se puede vivir.

EL DÍA TRÁGICO (1910), de Clemente Palma. En el cuento EL DÍA TRÁGICO, incluido en CUENTOS MALÉVOLOS, Clemente Palma desarrolla una historia en el que el clima de tensión se va incrementando a medida que la catástrofe se avecina, mientras primero el descreimiento del evento apocalíptico y luego la violencia y la resignación, se hacen eco del mundo.

Este interesante cuento comienza con un capítulo en forma de crónica diaria en la que se relata la llegada o mejor dicho el paso muy cerca de la tierra del Cometa Halley, siendo el día de mayor aproximación el 18 de mayo de 1910. Un mes antes de su paso unos científicos, entre ellos el profesor Todd y un enigmático Mr. Camilo Flammarión, muestran especial interés por la cola del cometa que suponen contiene cianógeno, un potente y mortal gas. Según los científicos: ... la inmersión de la tierra durante varias horas en la cauda del cometa es fatal....

De inmediato, y a medida que pasan los días, se comienzan a producir los eventos que todo el mundo puede calcular. Algunos simplemente lo niegan, como en el film NO MIRES PARA ARRIBA: ...los cometas son unos buenos sujetos que con nadie se meten. Inofensivas mariposas de la noche cósmica..., otros más filosóficos se plantean si no es necesario el fin del hombre sobre la tierra.

Los gobiernos, al principio primero dubitativos, operan mediante la censura y la desinformación tratando de contener la creciente histeria colectiva. El gobierno de Francia, al mejor estilo METRO 2033 solicita a la población parisina que se refugie en la línea del metro: ...Ante la inminencia de la catástrofe, se están habilitando los túneles del Metropolitano y poniendo cierres herméticos al exterior... Asimismo las naciones se declaran en guerras sin sentido en donde los soldados desertan ante la inminencia de la catástrofe.

Ya en el segundo capítulo y hasta el final tendremos al protagonista del relato, Oliverio Stuart, un ingeniero todo terreno que acondiciona una cava de su casa para poder soportar el Apocalipsis junto a su prometida y la madre de ella que ingresa al bunker contra su voluntad. En el bunker se producen discusiones teológicas, hay un casamiento muy bizarro frente a una cruz, no olvidemos que Clemente Palma tiene una cuestión muy particular con el cristianismo, y en definitiva acontece el fin del mundo por el paso del Cometa: ... no oíamos sino el silencio universal... Era verdaderamente espantoso eso de sentir la muerte de la humanidad sin alaridos ni exasperaciones ruidosas....

Finalmente luego de recorrer la ciudad más próxima y no encontrar sobrevivientes la esposa le comunica una buena nueva.

© Gastón Germán Caglia,
(2.097 palabras) Créditos