EL PASAJERO
EL PASAJERO EE. UU., 1993
Título original: Star Trek DS9-The Passenger
Dirección: Paul Lynch
Guión: Morgan Gendel
Producción: Peter Lauritson
Música: Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Avery Brooks (Sisko); Rene Auberjonois (Odo); Terry Farrel (Dax); Siddig el-Fadil (Dr. Bashir); Colm Meaney (O´Brien); Cirroc Lofton (Jake Sisko); Armin Shimerman (Quark); Nana Visitor (Kira); Caitlin Brown (Ty Kajada); James Lashly (Teniente George Primmin); Christopher Collins (Durg); James Harper (Rao Vantika)
Temporada: 1, Episodio: 08

Sinopsis

Sin fecha estelar. La mayor Kira y el doctor Bashir regresan a DS9 en una lanzadera, cuando captan la llamada de auxilio de una nave kobliad en la que se ha declarado un incendio. Se trata de una nave carcelaria que transportaba a un peligroso criminal, que, según todos los indicios, ha resultado muerto en el accidente. No obstante, Kajada, la oficial de seguridad kobliad que Kira y Bashir han rescatado, insiste en que, de algún modo, su prisionero ha logrado sobrevivir. Aunque al principio todos parecen creer que la mujer está desquiciada, porque la muerte del criminal ha sido certificada por Bashir, una serie de acontecimientos extraordinarios hace sospechar a Sisko y sus oficiales que el siniestro Vantika ha conseguido eludir a la parca.

Kira, Odo y Kajada discutiendo sobre como atrapar a malvado Vantika
Kira, Odo y Kajada discutiendo sobre como atrapar a malvado Vantika

Excelente episodio, con una intriga casi policiaca. Aunque al auténtico Vantika sólo se le ve unos segundos en pantalla, la sombra de este villano memorable planea sobre todo el capítulo, proporcionándole una atmósfera desasosegante.

El tal Vantika es un eminente científico kobliad, un genio por el que Kajada, muy a su pesar, muestra cierta admiración, aunque en todo momento queda claro que le repugnan sus crímenes. Vantika se obsesionó de tal modo con su propia supervivencia, con la idea de prolongar al máximo su existencia y esquivar la muerte, que no reparó en métodos ni en frenos morales para lograrlo, llegando a realizar espeluznantes experimentos con los reclusos de una penitenciaría en la que trabajaba.

Kajada está convencida de que el incendio de su nave no se debió a un accidente, sino que, de alguna manera, fue provocado por Vantika para huir. De nada sirve que Bashir le muestre el cadáver del criminal. Ella sostiene que, de algún modo, Vantika ha logrado preservar su conciencia. Los posteriores acontecimientos darán la razón a la oficial de seguridad kobliad. Además, no es casual que la nave kobliad se encontrara en las proximidades de DS9, pues Vantika planea hacerse con un cargamento de deuridio que va a llegar a la estación, sustancia con la que confía en alargar su existencia.

Odo choca con la forma de proceder del teniente Primmin, oficial de seguridad federal destinado a DS9. El condestable, que no se caracteriza precisamente por su paciencia ni por un talante contemporizador, opta por presentar su renuncia a Sisko, pues piensa que su autoridad como jefe de seguridad está siendo cuestionada por la Flota Estelar. El comandante, que admira y respeta al metamórfico, le convence para que no lo haga, al tiempo que le hace comprender que, aunque él siga siendo la máxima autoridad de seguridad en la estación, la flota necesita tener a bordo a uno de sus propios oficiales. Por otra parte, el comandante le echa un buen rapapolvo a Primmin, afeándole su prepotencia y recordándole que allí son invitados de los bajoranos, y que la autoridad de Odo no procede de la Flota Estelar sino del gobierno provisional de Bajor. Primmin aprende pronto la lección, colaborando eficazmente con el condestable a partir de ese momento.

Una vez asumido que Vantika puede estar vivo, lo que preocupa mucho al comandante, Bashir elabora una teoría sobre cómo pudo sobrevivir, basándose en el modelo de desplazamiento sináptico vulcaniano, que permite la preservación de la conciencia en otra mente aunque el cuerpo perezca, como vimos en STAR TREK III: EN BUSCA DE SPOCK. Dax sugiere que Vantika puede encontrarse en el cerebro de su peor enemigo, Kajada, pero en el último tercio del episodio descubrimos que el anfitrión del criminal es, ni más ni menos, que el pobre doctor Bashir.

El inimitable Quark sigue haciendo de las suyas, pues es a él a quien Vantika encarga la contratación de un grupo de mercenarios. En la primera temporada el ferengi fue básicamente un hampón, pero el personaje iría evolucionando a partir de la segunda, ganando en matices y convirtiéndose en uno de los valores seguros de la serie, una mezcla de bueno/malo/regular, cuya ambigüedad daría pie a memorables episodios.

Hubo algunos fans que criticaron la conclusión del capítulo, el momento en que Kajada, a quien Sisko ha devuelto la custodia del prisionero, desintegra de un faserazo el contenedor que alberga la conciencia de Vantika. Esos aficionados alegaban que un oficial de la Flota Estelar nunca hubiera permitido algo así, pues la pena capital está abolida en la Federación. Olvidan que, de acuerdo con sus estrictas leyes, la Federación no puede interferir en los procesos legales de una raza que no pertenezca a la UFP. Kobliad II mantiene relaciones comerciales y diplomáticas con la Federación, pero no está integrado en ella, y por tanto no tiene porque acatar sus normas. La reacción de Kajada puede antojársenos un tanto visceral y desproporcionada, pero no debemos olvidar que la mujer fue testigo de los horribles crímenes de Vantika y le ha perseguido durante largos años. En su lugar, yo hubiera hecho exactamente lo mismo.

© Antonio Quintana Carrandi,
(688 palabras) Créditos