FLUYAN MIS LÁGRIMAS, DIJO EL POLICÍA
FLUYAN MIS LÁGRIMAS, DIJO EL POLICÍA Philip K. Dick
Título original: Flow my Tears, the Policeman Said
Año de publicación: 1974
Editorial: Minotauro
Colección: Biblioteca Philip K. Dick
Traducción: Domingo Santos
Edición: 2019
Páginas: 304
ISBN:
Precio: 12,95 EUR
Comentarios de: Adan Expósito

Si algo sabemos de Dick es que tuvo una vida bastante agitada, con pérdidas que le traumaron profundamente hasta llevarle al borde de la locura, que era un conspiranóico que desconfiaba profundamente del gobierno, que las drogas habían tenido una gran importancia en su plan de vida, y que era un obsesivo, con algunos temas que le marcaban profundamente, como la percepción de la realidad.

Sabiendo esto FLUYAN MIS LÁGRIMAS, DIJO EL POLICÍA parece el compendio perfecto de todo ello. O quizá que precisamente a partir de esta novela sus biógrafos construyeron la figura que nos ha llegado hasta hoy día. Esto que acabo de decir, que pude tener fundamento (o no), seguro que es una idea que hubiera encantado al propio Dick, siempre tan preocupado por lo que implica el conocimiento personal y la relación de las personas con su realidad.

En si la novela es una paranoia de principio a fin, que en cierto modo me ha recordado mucho a QUE BELLO ES VIVIR (si, esa en la que George BaileyJames Stewart — comprueba como es la vida en su comunidad sin su existencia). En ésta novela el protagonista es Jason Taverner, un archifamoso y archiconocido presentador de televisión de se ve trasladado a un mundo (línea temporal, universo paralelo) donde no existe. Al contrario de Bailey si interacciona activamente con esta nueva realidad, y descubre entre horrorizado y alucinado que no es nadie, literalmente, y que además esa nadiedad le va a acarrear serios problemas porque la sociedad donde ha ido a parar es tremendamente parecida a la suya, pero a la vez tiene elementos diferenciales de carácter muy inquietante.

Por ejemplo, ha sucedido una guerra tras la cual los negros prácticamente se han extinguido, todo aquel que no tenga una ocupación es duramente tratado por la policía, que a la vez se comporta de manera bastante turbadora con la ciudadanía en general, que por otro lado pasa la mayor parte del tiempo drogada.

Taverner navega en esa realidad esquivando a Felix Buckman, el policía que está tras su pista, que a la vez tiene una extraña relación con su hermana (recordemos que Dick perdió a su melliza y esa fue una de las causas de sus traumas) Todo ello tratado con la habitual ligereza consistente de Dick.

A mi parecer esa es su mejor virtud como escritor, ser capaz de tratar temas complejos y retorcidos con aparente sencillez, tanto narrativa como estilística. Acabar el libro y pensar que una historia tan densa se ha podido narrar de forma tan directa y con tan pocos recursos literarios me maravilla. Eso me lleva a pensar en relatos como TODOS VOSOTROS ZOMBIS, de R. A. Heinlein, donde en muy poca extensión se cuentan historias extremadamente complejas, lo que da idea de la maestría de éstos autores.

Una cosa que he leído por ahí es que el título de la novela viene de una pavana para laúd compuesta en 1604 por un músico inglés: John Dowland. Más rarezas a añadir a la ya de por si particular biografía de Dick, su gusto por la música renacentista. Según la Wiki Dowland compuso varias Lachrimae, y hay un montón de versiones en Youtube.

Por último, Dick, pese a lo amplio de su producción, no fue un autor especialmente premiado en vida, pero FLUYAN MIS LÁGRIMAS, DIJO EL POLICÍA fue una sus pocas obras galardonadas, ganó el John W. Campbell Memorial en 1974 y fue finalista a los el Nebula (1974) y el Hugo (1975).

© Adan Expósito, (582 palabras) Créditos