LIGHTYEAR
LIGHTYEAR EE. UU., 2022
Título original: Lightyear
Dirección: Angus MacLane
Guión: Angus MacLane, Matthew Aldrich, Jason Headley, varios más.
Producción: Galyn Susman
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Jeremy Lasky, Ian Megibben
Duración: 100 min.
IMDb:
Reparto: Chris Evans (en-US) / Raúl Lorens (es-ES) / Erick Selim (es-MX) (Buzz Lightyear); Keke Palmer (en-US) / Melania Pérez (es-ES) / Jessica Ángeles (es-MX) (Izzy Hawthorne); Peter Sohn (en-US) / Domingo Claudi (es-ES) / Ramón Bazet (es-MX) (SOX); Taika Waititi (en-US) / Gerry Núñez (es-ES) / Pepe Vilchis (es-MX) (Mo Morrison); Dale Soules (en-US) / Nuria Llop (es-ES) / Olga Hnidey (es-MX) (Darby Steel); James Brolin (en-US) / Francesc Belda (es-ES) / Blas García (es-MX) (Zurg); Uzo Aduba (en-US) / Carla Mercader (es-ES) / Cony Madera (es-MX) (Alisha Hawthorne); Mary McDonald-Lewis (en-US) / Maribel Palomar (es-ES) / Sonia Casillas (es-MX) (I.V.A.N.); Isiah Whitlock Jr. (en-US) / Sergi Mani (es-ES) / Octavio Rojas (es-MX) (Comandante Burnside); Angus MacLane (en-US) / Xavier Martín (es-ES) / Ricardo Tejedo (es-MX) (ERIC / DERIC / Zyclops); Bill Hader (en-US) / David García Llop (es-ES) / Moisés Iván Mora (es-MX) (Featheringhamstan); Efren Ramirez (en-US) / Marc Gómez (es-ES) / Arturo Cataño (es-MX) (Díaz)
Comentarios de: Luis del Barrio

Esta película vino precedida de grandes expectativas y polémicas.

Por lo pronto, todo el mundo quería ver a Buzz Lightyear en acción. De verdad, más allá del cómico meme que era en TOY STORY.

Por otro lado, la polémica que el apenas minuto (sumadas todas las escenas) de relaciones lésbicas había generado a lo ancho y largo del mundo, llegando a prohibirse la exhibición, o al menos permitirse ésta recortada en algunos países.

Pues bien, la segunda ha servido para tapar la tremenda decepción que ha resultado ser la película.

Desde luego acción trepidante y escenas espectaculares, además de unas cuantas humoradas, no le faltan. Lo lastimoso del caso es que le sobra mucho de todo, convirtiéndola en un espectáculo previsible, rutinario y aburrido.

¿Cómo? ¿LIGHTYEAR aburrido? Pues si. La película sobrepasa de largo la hora y media, y hacen falta muchas escenas de acción, mucho escenario espectacular y mucha humorada para rellenarlas. Si a eso se le añade un equipo de guionistas o bien no muy brillantes, o bien extremadamente conservador en lo narrativo para ir a tiro hecho, acabamos teniendo un producto rutinario y repetitivo.

Ese es el verdadero problema de LIGHTYEAR, y no el adoctrinamiento más o menos explícito a la que ya nos tiene acostumbrada la Disney de unos años a esta parte.

Para empezar: la película es excesivamente larga. Es literalmente imposible que un crío se quede viéndola de continuo sin empezar a mostrarse inquieto a partir del minuto 45. La historia se podría dividir en tres partes, la primera, donde la expedición se estrella y Buzz se empeña en probar una y otra vez el combustible necesario para volver a la civilización, la segunda, donde Buzz y sus compinches dan vueltas como peonzas por el planeta episodio trepidante tras episodio trepidante, y la tercera donde Buzz se enfrenta a su destino. Literalmente. Mientras que la primera se despacha con una agradable economía narrativa, la segunda y la tercera se alargan de forma bastante incompetente.

Estas dos últimas partes están llenas de episodios irrelevantes, e incluso duplicados. Dos persecuciones trepidantes, dos objetos perdidos-recuperados-perdidos-recuperados, los alivios cómicos cometiendo errores una y otra vez, varios KOs del villano, en fin, alargar la película por alargarla añadiendo gags que no aportan gran cosa al desenlace final.

Los personajes son otro fracaso absoluto, ni uno solo tiene el menor carisma, no hay un Baby Yoda, ni minions, ni Groot. El propio Buzz ya es de por si un personaje cómico, una parodia del héroe de toda la vida, lleno de recursos aunque reglamentista con el punto justo de rebeldía. Pues bien, además a los guionistas no se les ocurre otra cosa que meter no uno, ¡sino cinco alivios cómicos más! Sox, el gato cibernético ya es de por si una fuente inagotable de gags, poco inspirados, pero bien dosificados habrían bastado para rebajar el punto ridículo del propio Buzz. Pero con eso no bastaba, hacían falta el robot averiado, la novata voluntariosa, el torpe destructivo y la vieja bocazas.

Más allá de la causa de la polémica, la película abunda en la moralina Disney, el cuestionamiento del individualismo, lo bueno que es desarrollarse en comunidad, etc, etc, etc. Así, se pretende destruir el ideal (súper) heróico a base de ridiculizar el mismo, en la figura exagerada de Buzz, enfrentado a unos objetivos que le superan solo no podrá con ellos ¡con amigos si puede! Serán Sox y la panda de inútiles los que le ayuden (superando a su vez sus propios medios y limitaciones) a llevarlos a término. John McLane se diluye en el recuerdo mientras una generación colaborativa e inclusiva (que no integradora) quiere hacerlo todo, todos juntos y a la vez.

Hay cosas positivas, por supuesto, empezando por una serie de homenajes más o menos explícitos a varios clásicos del género. La escena inicial es ALIEN puro, el novato lleva una armadura roja, con todo lo que eso significa para los trekkies. En cuanto a los diseños de las sucesivas naves de prueba, no me he puesto a verificarlos, pero seguro que evocan a alguna que otra serie o película.

Lo que si queda muy bien ilustrada es la soledad de Buzz. Sacrificándose por la comunidad, llevando sus ideales como Guardián Espacial al límite, ve como se va convirtiendo paulatinamente en una reliquia del pasado, pero quizá lo más triste de todo es como la comandante Hawthorne, su supuesta amiga del alma, le da literalmente con la puerta en las narices cada vez que vuelve de misión, no dejándole entrar en su vida, ni integrarse en la comunidad que se está esforzando en salvar, y como mísero sucedáneo de socialización, le regala un gato mecánico, casi eterno, muy rumboso y parlanchín, pero simplemente gato y mecánico.

Otra cuestión interesante es la, lógicamente estilizada, explicación de los efectos relativistas de los viajes a velocidades cercanas a la luz. Aunque sea un tema más que tratado y explotado nunca está de más introducir a los peques en la ciencia, haciendo además de ello uno de los leitmotiv de la película.

LIGHTYEAR es la enésima demostración de que algo ya no funciona en Disney. Es un producto muy poco inspirado que, mas allá de la espectacularidad de casi todas sus escenas, está hecho con una plantilla ya de por si vieja, recurre a personajes y estereotipos vistos cien mil veces y no hace honor a la saga de la que desciende, y probablemente, de no ser por la polémica lésbica, no se habría hablado de ella ni la décima parte de lo que se ha hecho.

Ideal para los que disfrutan de la animación de alta calidad y la acción sin descanso, al servicio, sin embargo, de un concepto soso, trillado y mal planificado.

© Luis del Barrio, (957 palabras) Créditos Créditos Créditos Créditos Créditos Créditos