PÍCAROS
PÍCAROS EE. UU., 1992
Título original: Star Trek TNG: Rascals
Dirección: Adam Nimoy
Guión: Allison Hock, sobre una historia de Ward y Diana Dru Bostford y Michael Piller
Producción: Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (O´Brien); Rosalind Chao (Keiko); Michelle Forbes (Alférez Ro Laren); Whoopi Goldberg (Guinan); David Tristan Birkin (Picard niño); Megan Parlen (Ro niña); Caroline Junko (Keiko niña); Isis J. Jones (Guinan niña); Mike Gómez (Lurin); Tracey Walter (Berik); Michael Snyder (Morta); Brian Bonsall (Alexander); Hana Hatae (Molly O´Brien); Morgan Nagler (Niña); Majel Barret (Voz del Ordenador)
Temporada: 6, Episodio: 07

Sinopsis

Fecha estelar 46235.1. Un transporte de emergencia convierte en niños a Picard, Guinan, Ro y Keiko. La doctora Crusher intenta encontrar la forma de convertirlos de nuevo en adultos, mientras la Enterprise responde a una llamada de auxilio del planeta Ligo VII. Dos Aves de Presa atacan la nave, pero sus tripulantes no son klingon, sino ferengis renegados, que logran abordar la Enterprise y apoderarse de ella.

Una segunda infancia para Picard y compañía
Una segunda infancia para Picard y compañía

PÍCAROS es el episodio más divertido de la sexta temporada, lleno de acción y buen humor. La guionista tenía ganas de ofrecer en TNG una historia diferente, que rompiera un poco con los moldes argumentales típicos, y a la vista del resultado lo logró con creces.

No obstante, este capítulo estuvo a punto de no rodarse. La idea básica del mismo, unos adultos que debido a un accidente se transforman en niños, había sido estudiada por los productores durante años, pero nadie conseguía enfocarla de forma adecuada. Fue Michael Piller el que, tras darle mil vueltas al asunto, dio vía libre al proyecto. Tras reescribir la historia básica una docena de veces, con la colaboración de Ward y Diana Dru Bostsford, le encargó a Hock que la puliera y la convirtiera en un guión digno de ser filmado.

En uno de los primeros borradores, Picard y los demás se transformaban en preadolescentes totalmente normales, es decir, en críos auténticos. Pero tal planteamiento era demasiado simplista, ya que si se elegía esa opción, los personajes infantiles no podrían jugar un papel determinante en la acción del episodio. Se decidió por tanto que la transformación afectaría sólo a sus cuerpos, mientras sus mentes seguirían siendo las de los Picard, Guinan, Ro y Keiko adultos. De este modo se podría dar más juego a la historia, al mostrar a los espectadores las perplejas e incómodas reacciones de la tripulación ante unos críos semejantes. Incluso Data sufre un instante de confusión al ver a ese niño de doce años, con los emblemas de capitán, que da órdenes con voz firme y segura. Pero esto no es nada comparado con lo que tiene que pasar el pobre Miles, que de pronto se encuentra casado con una cría sólo un poco mayor que su hija. O´Brien sabe lo que ha ocurrido porque él fue el encargado de transportarlos, pero le cuesta muchísimo asimilar la situación, aunque al final lo consigue, no sin cierto esfuerzo.

En un primer esbozo del guión, Riker, que también formaba parte del grupo, se convertía en un quinceañero rebosante de hormonas, al que Deanna encontraba tremendamente atractivo. Por suerte, esta idea de muy mal gusto se rechazó.

Quedaba otra cuestión ciertamente peliaguda. La historia trataba sobre los críos, tenían que ser ellos los que salvaran a la Enterprise de los alienígenas invasores, pero... ¿A qué villanos recurrir? Klingons, romulanos o cardasianos serían unos enemigos demasiado formidables para unos mocosos. Nadie se creería que un puñado de niños pudiera derrotar a los curtidos guerreros de las razas mencionadas. Se pensó entonces en crear una nueva especie, pero la idea se desechó por los costes que implicaría. Entonces se recurrió a los ferengi. A lo largo de TNG estos seres habían demostrado que resultaban estúpidos de puro codiciosos, así que podrían adaptarse sin problemas al tono de comedia del episodio. Dicho y hecho. Los ferengis de PÍCAROS, aunque son piratas espaciales y no tienen escrúpulos de ninguna clase, son dignos representantes de su raza, pues la verdad es que más tontos no hubieran podido pintarlos. Además, hemos de tener en cuenta que tanto Picard como los otros conservan sus facultades mentales adultas intactas, así que los ferengis no son rivales para ellos. Pero que hasta el pequeño Alexander, el hijo de Worf, sea capaz de tomarle el pelo a uno de ellos no dice mucho en favor de esta especie. Menos mal que en DS9 el inimitable Quark dignificaría, a su modo, claro, a los hijos de Ferenginar.

Lo más importante de todo era encontrar una explicación científica, más o menos plausible, para lo que les ocurría a Picard y sus compañeros. A pesar de las objeciones del asesor científico, Naren Shankar, que abogaba por encontrar una solución racional al fenómeno, se recurrió a la socorrida avería del sistema de teletransporte, combinada con ciertas peculiaridades del ARN. Así pues, para revertir el proceso que ha convertido en niños a Picard, Guinan, Ro y Keiko, se utilizó el transportador de una forma similar a la vista en SELECCIÓN NO NATURAL, de la segunda temporada, donde la envejecida doctora Pulaski recuperaba su edad y aspecto primigenios gracias a su patrón molecular, almacenado en la memoria del dispositivo. Viendo el episodio que nos ocupa y el antes mencionado, uno se pregunta a qué están esperando O´Brien y Crusher para forrarse montando una clínica de rejuvenecimiento.

Los actores infantiles están perfectos en sus papeles, aunque hubo un problema con sus voces. Todos ellos recibieron cursos acelerados de declamación, pero Isis J. Jones no conseguía pronunciar correctamente sus frases, por lo que fue doblada. Esta fue la segunda intervención de David Tristan Birkin en TNG. Anteriormente había encarnado a René, el sobrino de Picard, en FAMILIA, de la cuarta temporada.

Adam Nimoy, hijo de nuestro nunca suficientemente admirado Leonard Nimoy, se estrenó en la dirección con este capítulo. Es una lástima que sólo dirigiera un episodio más de la producción, MARCO DE TIEMPO, de esta misma temporada. Whoopi Goldberg tenía mucha confianza puesta en las actitudes de Nimoy como director, así que solicitó estar en su debut profesional.

PÍCAROS fue la última intervención de Michelle Forbes en TNG. Como la jovencísima Megan Parlen hizo un trabajo excelente interpretando a la Ro niña, Jeri Taylor y Ronald D. Moore sugirieron que se mantuviese a la cría como personaje fijo, explicando que, por alguna razón, la oficial bajoriana no había podido ser revertida a su condición original. Las posibilidades dramáticas de tal idea eran fascinantes, pero la cosa no cuajó.

© Antonio Quintana Carrandi (989 palabras) Créditos