EL PARIA
EL PARIA EE. UU., 1992
Título original: Star Trek TNG: The Outcast
Dirección: Robert Scheerer
Guión: Jeri Taylor
Producción: David Livingston y Herbert J. Wright
Música: Jerry Goldsmith y Jay Chattaway
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Gates McFadden (Dra. Crusher); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Melinda Culea (Soren); Callan White (Krite); Megan Coole (Noor)
Temporada: 5, Episodio: 17

Sinopsis

Fecha estelar 45614.6. La Enterprise acude en ayuda de los J´innai, que han perdido una lanzadera en un extraño fenómeno espacial. Los J´innai son una especie humanoide andrógina carente de género, que considera cualquier inclinación masculina o femenina de uno de ellos como una aberración. Riker trabaja en estrecho contacto con uno de los J´innai, Soren, que siempre se ha sentido mujer. El Primer Oficial de la Enterprise y la J´innai inician una relación, pronto descubierta por los superiores de Soren. En su sociedad, el castigo para cualquier desviación sexual es el reacondicionamiento mental. Pero Riker no está dispuesto a permitirlo.

Ricker y Soren mirando al infinito, y más allá.
Ricker y Soren mirando al infinito, y más allá.

EL PARIA, a pesar del tufillo a corrección política que destila, o puede que precisamente por eso, fue uno de los episodios más fallidos de Star Trek. En principio, parece que la guionista, Jeri Taylor, pretendía contentar a los fans homosexuales de la serie que, por lo visto, habían saturado de cartas a la Paramount, solicitando que algún episodio de TNG tratara sobre sus problemas sociales. Pero a principios de los años 90 la homosexualidad todavía era un tabú en la sociedad estadounidense, no digamos ya en televisión. Por tanto, la guionista pergeñó una argucia para tratar ese tema sin que pareciera que hablaba del asunto. Lamentablemente, a Taylor se le fue la mano, perdió el sentido de la proporción, y acabó imaginando una sociedad alienígena no binaria, que diría la menestra Montero, que simplemente da grima de puro casposa. La de los J´innai es, con diferencia, la cultura alienígena más estúpida y delirante jamás vista en Star Trek.

Las conversaciones entre Riker y Soren son más tediosas que contemplar cómo se seca una pared recién pintada. Ella, él, ello o lo que sea, dice que miles de años atrás los J´innai tenían dos sexos, masculino y femenino, pero que evolucionaron hacia una forma superior. Claro que, ante el comportamiento de Soren, cualquier espectador sensato pensaría que, en realidad, involucionaron de un modo lamentable hacía una uniformidad patética.

Aunque Star Trek siempre ha sido, desde sus inicios a mediados de los años 60, una serie básicamente de personajes, en este caso la cosa falla por completo. Se pongan como se pongan los adalides del género licuado, entre Soren y el Primer Oficial de la Enterprise no hay ninguna química, por lo que su supuesto enamoramiento no tiene sentido. Tan sólo al final, cuando Soren pronuncia su emotivo discurso ante el tribunal que la juzga por demostrar preferencia por el género femenino, el personaje adquiere algo de dignidad. Pero ahí se acaba todo, pues, aunque la intención de Taylor y Scheerer era hablar sobre una problemática social concreta, narrando un romance tan conmovedor como desdichado, la supuesta emotividad de la historia se disuelve con más rapidez que un azucarillo en un vaso de agua.

Lo mejor del capítulo es todo lo referido al denominado espacio nulo, un concepto que, en manos de un guionista con una agenda no tan exageradamente sesgada, habría dado mucho juego en TNG. Es una lástima que en el resto de la serie no se volviera a utilizar tan sugestiva idea.

EL PARIA es un episodio de baja calidad argumental, que sólo se salva por la correcta dirección de Scheerer y los esfuerzos interpretativos de sus dos protagonistas principales. El resbalón más notable de La Nueva Generación en su quinta temporada, por suerte repleta de historias memorables. De hecho, inmediatamente después de este despropósito indeterminado, la serie volvería a remontar las audiencias con la emisión de CAUSA Y EFECTO, uno de los episodios más notables e inquietantes de toda la producción.

© Antonio Quintana Carrandi (602 palabras) Créditos