LUCY
LUCY Francia / Estados Unidos, 2014
Título original: Lucy
Dirección: Luc Besson
Guión: Luc Besson
Producción: Virginie Besson-Silla
Música: Éric Serra
Fotografía: Thierry Arbogast
Duración: 89 min.
IMDb:
Reparto: Scarlett Johansson (Lucy); Morgan Freeman (Profesor Norman); Choi Min-sik (Mr. Jang); Amr Waked (Pierre Del Rio); Julian Rhind-Tutt (The Limey); Pilou Asbaek (Richard); Lio Tipton (Caroline); Nicolas Phongpheth (Jii);
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

Una chica y su chico conversan. El chico quiere aprovecharse de ella en vez de cortejarla sinceramente y hacer familia con ella aunque ella es Scarlett Johansson leñe joer wtf!!! El caso es que ella quiere que... ¿eso fue una rata? Bueno, decía que el caso es que ella q... ¿eso es una gacela? WTF???!!! Joer, la peli era simple y directa: Scarlett Johansson es una pedorra que de pronto obtiene superpoderes y ya no es pedorra sino que patea tu trasero y lo disfrutas, y ya van y lo complican de manera innecesaria, con imágenes insertadas sacadas de Animal Planet, quizás para dejar caer el punto de que... ¿somos animales? ¿estamos evolucionando? ¿es artsy? Who knows... El caso es que al novio lo balean, a la Scarlett la capturan (joer, ¿esto es una precuela de BLACK WIDOW o algo?), y por estoquello, le meten la droga en el estómago (bueno, dentro de una bolsa que la proteja, como los cómics) y amenazan con que van a matarle a la familia si es que no entrega la bolsa, en vez de, no sé, digamos, matarla de una y buscarse a alguien más interesado en el negocio, joer, aparte de narcos y malos, son tontos estos jetones. En fin, el caso es que tiene la droga en el estómago, y por lo tanto la chica debería ser la fulana más valiosa del mundo, pero van y la torturan y la golpean y la violan y le hacen punch en la panza porque, bueno, por qué no. Sucede entonces que la droga se revienta y mata a Scarlett Johansson que desaparece de la peli y... no, hahahá, estoy bromeando, no, no, no se preocupen. No, lo que pasa es que la droga al esparcirse por el cuerpo de Scarlett Johansson, le da SUPERPODERES, igual que los cómics Marvel que, admitámoslo, ya en los ´60s eran ridiculines en est... INTERRUMPIMOS ESTA PELI PARA UNA ESCENA DE ÚLTIMA HORA, Morgan Freeman nos explica que usamos el diez por ciento de nuestro cerebro. A la comunidad científica en masa. Sin que nadie se parta de la risa. Joer, yo tratando de tomarme la peli en serio, y a cada minuto me dan material cada vez más para el cachondeo. En fin, el caso es que, poco a poco, Lucy se transforma en la Lucy australopiteca y tal, adquiere superpoderes y... ¿Por qué no llamaron a esta peli Superlucy, mejor?

El espíritu de los tiempos

El 2014 tuvimos dos pelis transhumanistas a la vena. La versión (pretendidamente) seria, correcta, señorial, blablablá, fue TRANSCENDENCE, que pinchó en la taquilla como un globo en una exposición de cactus. Y la versión lúdica, paródica, leñe-que-está-wena-la— Johansson, es ésta (aunque de lucir cuero, más bien poquito, eso sí). Todo partió con Luc Besson intrigado porque la tal Lucy, o sea, la australopiteca Lucy para que nos entendamos, tenía una capacidad cerebral que te cagas (para la época. Como los disketes de 1.44 megas que en su época eran lo más de lo más, pero ahora con pendrives y móviles y discos duros cuya capacidad se mide por gigas e incluso teras, como que se ve un poquito ridículo). Y se dijo: ¿qué tal si apareciera hoy en día una Lucy superinteligente?. Y escribió entonces un guión acerca de una chica que, por ser muy inteligente, descubre la solución de la hipótesis de Riemann y de la extensión del teorema Kronecker-Weber a las extensiones abelianas de los números racionales, diseña una computadora capaz de ganarle a los grandes maestros mundiales del go, construye el primer reactor de fusión nuclear capaz de generar más energía de la que gasta... hahahá, no, es broma, qué se creen, si hasta UNA MENTE BRILLANTE transformó la apasionante investigación del creador de la teoría de juegos en un melodrama romántico acerca de un pobre enfermito mental que SE CURA CON AMOLLLLLL. ¿Y entonces, por qué LUCY iba a ser menos? Dicho y hecho: Luc Besson termina escribiendo su historia acerca de la maravilla de la evolución del cerebro y la capacidad cognitiva del ser humano... convirtiéndolo en un cómic de superhéroes. La jugada resultó magnífica. La peli costó cerca de 40 millones de dólares, una de las producciones franchutes más caras de la historia, pero recaudó más de 450 millones, o sea, MÁS DE DIEZ VECES SU PRESUPUESTO. Saquen cuentas de que una peli que cuesta 200 millones de dólares y recauda mil millones, hace entonces apenas cinco veces su presupuesto. Y los de la Marvel, tarados, sin tomar nota y sin ponerse para la Fase 3 con una peli de Black Widow... ¡Hasta DC Comics los está pasando por el costado, con una peli de la Wonder Woman! Y bueno, todo este rollo de cómo Luc Besson tuvo su idea, versus el resultado final, nos genera algunas preguntas de índole paleontológica: ¿usaba la Lucy histórica (o antropológica) apenas el 10% de su cerebro? ¿dio Lucy el salto del prehomínido al humano porque se mandó una sobredosis de droga de alguna planta en la garganta de Olduvai? ¿es que Lucy es antepasada del género humano en vez de, como dicen la mayor parte de los paleontólogos, una rama colateral que no llegó a ninguna parte? Aaahhhhhh, misterios, misterios, misterios...

¿Por qué verla?

:: Esta peli refleja de manera suprema, las dificultades inherentes a narrar una historia transhumanista, una en donde se refleje la evolución del ser humano hacia un estadio superior de conciencia. Aunque el tema parezca como de ahora, en realidad el transhumanismo lleva mucho tiempo dando vueltas: 2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO, peli a la que LUCY saq... homenajea sin rubor, en definitiva es una peli transhumanista, pero el grueso de la peli se refiere al proceso de paso hacia esa evolución futura (con toda la trama de HAL-9000 un poco de relleno, aunque sirve para complementar algunos aspectos de la peli), y se detiene justo ahí cuando aparece el primer transhumano. El problema es más o menos el mismo que tenemos cuando el idiota del pueblo quiere hacerse pasar por inteligente: no se puede, no le queda, está más allá de sus capacidades. Una peli por definición (bueno, una que no sea un documental de cierta honestidad, por supuesto) debe tener un conflicto, y ese conflicto debe tener una carga emocional que nos interese y nos lleve a identificarnos con un bando sobre el otro (se puede escribir o rodar una historia en donde las simpatías estén repartidas, como el caso de LA ILÍADA de Homero, pero hace falta un talento fino y muy único para lograr eso, como lo prueba que Juego de Tronos intenta lo mismo y lo que logra es que ningún personaje sea realmente interesante más allá de los chicos calientes con la kaliiiiiisiiiiii o las chicas mojando bragas con el tú no sabes nada Juanito Nieve). Y si el transhumanismo es la superación de lo humano, entonces todos esos elementos que siembran conflicto y drama, deben quedar de lado. En TRANSCENDENCE, del mismo año, el personaje que se vuelve transhumano en realidad termina siendo un secundario de lujo dentro de su propia peli, porque el foco pasa a estar puesto en los humanos que deben asumir el desafío del surgimiento de una inteligencia transhumana sobre el planeta (ahora, que la peli lo plantee un tanto a lo bestia, eso es otro cuento, hablamos de intenciones y no de resultados aquí). En LUCY en cambio se van a lo bruto a explorar al personaje transhumano... y lo que se obtiene es una prota robótica sin emociones, completamente amoral, desconectada de otros seres humanos, que nunca explica nada de lo que le pasa (y por lo tanto no tenemos acceso a su interioridad, dificultándonos simpatizar con ella), y que nunca a lo largo de la peli tiene un verdadero desafío que le signifique un obstáculo significativo. Eso está muy bien, desde el punto de vista de plantear un escenario transhumano... y es echarle una piedra de molino al pescuezo a la peli, que falta de toda emotividad, no le queda más remedio sino hundirse como un plomo. Es como ponerle un melodrama tipo CASABLANCA a un rebaño de monos: ¿qué interés puede tener para ellos esa peli, o cualquier otro melodrama, cuando en realidad los sentimientos y afectos humanos y su manera de trazarlos en sociedad es algo que queda más allá de la capacidad de un puñado de macacos? Eso es justo lo que ocurre acá: somos como monos viendo a la mentada Lucy, y no podemos siquiera entenderla o simpatizar con ella. Piénsenlo: en un entorno verdaderamente transhumanista, en donde las emociones quedarían superadas por ser una reliquia de nuestro pasado evolutivo animal, manifestaciones de arte como la pintura o el cine desaparecerían porque simplemente no tendrían razón de ser. Y al intentar plasmar todo ese espíritu, es que LUCY termina por anularse a sí misma. No es una buena peli (a pesar de una estupenda actuación de Scarlett Johansson que refleja bien el tránsito de una petarda cualquiera a ser una criatura omnisciente/omnisapiente/omnipotente), pero tampoco es una mala peli, es simplemente una peli que se anula a sí misma, así como el cine en su conjunto terminará anulado en un universo transhumanista. En ese sentido, este es uno de los pocos casos en donde carece de sentido comentar o criticar a esta peli: LUCY es sólo una experiencia o un viaje trippy hacia una realidad que está más allá de lo que tu primitivo cerebro humano puede concebir. Puede gustarte o no gustarte, pero criticarla en sus propios términos es simplemente imposible, por el solo hecho de que eres humano. (Bueno, también vale para nosotros los gatos, ¿no?).

Ideal para: Vivir (toda la esterilidad de) una experiencia transhumana.

© Félix Capitán (1.621 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 19 de diciembre de 2015
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