Mis cinco libros de ciencia-ficción, 11
LOS CINCO LIBROS QUE MÁS ME HAN IMPRESIONADO
por José Joaquín Ramos de Francisco

Antes de continuar mi artículo, debo hacer lo que en inglés se llama un disclaimer, descargo de responsabilidad, y comentar que voy a mencionar los cinco libros que más me han impresionado. Hecho que implica que no serán los cinco mejores de toda la ciencia-ficción, aunque pudieran serlo o así se les calificó en algún momento.

También debo añadir que leo para divertirme ¡Cómo todo el mundo! dirá alguien; la cuestión es que quiero dejar claro que son los cinco libros que más me han gustado y la razón por la que me gustaron. Aunque luego haya encontrado otros mejor escritos y que, quizás, pudieran competir con ellos en el placer que me dio su lectura.

Una característica común es que a sus protagonistas se les puede aplicar el lema de las Olimpiadas: son los más rápidos, más altos y los más fuertes. Vamos unos triunfadores. En mí no funciona el atractivo del perdedor, sino todo lo contrario: me admira quién se enfrenta a una dificultad y la vence sin despeinarse.

Otra de sus características es que fueron publicados durante la Edad de Plata de la ciencia-ficción, es decir, entre 1951 y 1965. Una época en la que la conquista del espacio era relevante y los cinco tienen relación con dicho tema e incluso podrían encajar dentro de lo que se ha denominado historia del futuro.

SEGUNDA FUNDACIÓN

Ahora viene el matiz, ser publicados no significa que hayan sido escritos en esa época. Estoy hablando de la Trilogía de las Fundaciones del ínclito Isaac Asimov, fix up que fue publicado como una serie de cuentos entre 1942 y 1950 y luego republicados como tres novelas: FUNDACIÓN, FUNDACIÓN E IMPERIO y SEGUNDA FUNDACIÓN. Básicamente son tres óperas espaciales.

En FUNDACIÓN, asistimos a los esfuerzos de Hari Seldon para evitar que la caída del Imperio Galáctico provoque una decadencia de 30.000 años. Seldon trabajará para crear un plan que reduzca ese periodo de decadencia a 1000 años. La herramienta que lo evitará es la Psicohistoria. Una ciencia capaz de predecir relativamente bien el futuro y que, en manos expertas, puede dar mucho juego.

Hablo en condicional porque no todo es perfecto y en la segunda novela, FUNDACIÓN E IMPERIO, surge el Mulo, un mutante capaz de manipular a la gente para que haga lo que él quiere. Afortunadamente, es vencido y el plan de Hari Seldon puede restablecerse. No sin contraindicaciones: la Segunda Fundación toma conciencia de que existe una Primera y deja de confiar en sí misma. SEGUNDA FUNDACIÓN nos narra el intento de restablecer el Plan Seldon por parte de esa Primera Fundación.

La trilogía se convirtió posteriormente en una saga de desigual resultado, según mi criterio. Pero esa es otra cuestión.

EMPIRE OF THE ATOM, 1956, de Alfred E. van Vogt es la cuarta novela que más me ha impresionado. Sigue siendo una ópera espacial en la que su protagonista sigue el ya mencionado lema de las olimpiadas, a pesar de que es un mutante deforme. Sin embargo, posee una inteligencia superior y unos conocimientos que le hacen ser el héroe de esta historia.

La novela está basada en YO, CLAUDIO, hecho que nos recuerda la historia y los métodos empleados en el Imperio Romano.

Lamentablemente no está traducida al español y tuve que leerla en francés.

EL HOMBRE QUE VENDIÓ LA LUNA

La quinta, y última novela, que más me impresionó fue EL HOMBRE QUE VENDIÓ LA LUNA, de Robert A. Heinlein. Quizás no sea su mejor novela a juicio de la crítica, pero me entretuvo. Ese es su mayor mérito.

La novela nos plantea el modo en el que pudo haber sido la llegada a la Luna si, en vez de fondos públicos, dicha llegada hubiera de haber sido financiada con medios privados.

Posteriormente he leído otras novelas que me han impresionado y, a veces muchos. Estas, sin embargo, son las que más me han marcado.

© José Joaquín Ramos de Francisco (644 palabras) Créditos