—¿Por qué lo hacen?
—Porque podemos
Argumento
Joanna Ebenhart da una última mirada a su apartamento en Nueva York antes de dejarlo rumbo a su nueva casa que ella aún no ha visto, pues su marido se ha ocupado de todo. Al llegar todo parece perfecto en Stepford, zona residencial con bonitas casas con amplios jardines en medio de un bonito paraje rural con buenos vecinos, como muestra la mujer de la casa más cercana les ha preparado comida a modo de bienvenida.
Al día siguiente ya se percibe un detalle, una escena de pocos segundos en la que las dos hijas pequeñas de los Ebenhart suben al autobús escolar, los demás niños no se muestran felices, ni hablan, juegan o chillan como un grupo de niños juntos suelen hacer y las niñas lo perciben de inmediato. Por otra parte Joanna, sola todo el día en su enorme casa pues su marido trabaja en la ciudad, se lamenta del cambio hasta que conoce a la nueva residente Bobby Markowe, con la que enseguida congeniará.
Ambas tratarán de organizar un club de mujeres para hablar de sus cosas y compartir aspiraciones más allá de ser madres y esposas, pero pronto verán lo inútil de la iniciativa pues el resto de ellas no quieren salir de casa más que para las tareas necesarias y, lo más extraño, algunas de las mujeres que habían probado iniciativas similares ahora son por completo sumisas amas de casa.
Por otra parte, Joanna no ha dejado de trabajar en lo que es su sueño, ser fotógrafa profesional, y la alegría de la buena noticia de que una sala de arte va a exponer sus fotografías se ve congelada ante la sorpresa que finalmente su amiga, la activa y rebelde Bobby, pasa a formar parte del grupo de las que han renunciado a tener una vida propia.
A partir de aquí su objetivo será escapar de allí con sus hijas topando con la figura de Diz, apodado así por haber trabajado en la factoría Disney, un oscuro personaje líder del club masculino.
El libro
Ira Levin conocido sobradamente por, entre otras, EL BEBÉ DE ROSE MARY construyó una inquietante historia de esas que es difícil dejar aunque te llamen para cenar. Libro y película tienen pequeñas diferencias, en el libro Bobby es más bien una mujer llenita y cuando vuelve del fin de semana que ha pasado con su marido tiene una apariencia más esbelta. En el relato Diz está casado, su esposa intentó formar un club de mujeres pero pronto cambió y se convirtió en madre y amante esposa al cuidado de su hogar y de nada más. En el libro Walter Eberhart, al saber en lo que será convertida su esposa, no tiene ningún remordimiento al contrario de lo que se muestra en la película.
Pero todo son pequeños detalles en la misma historia, un grupo de hombres, cada vez más numeroso, que se ayudan para tener a su lado la esposa ideal, una copia tuneada de la mujer con la que se casaron, una androide perfecta copia de la original, la cual desaparece para siempre.
La película y las películas
Para el papel principal de Joanna el director contactó primero con Diane Keaton la cual, tras leer el guión, rechazó la propuesta. Otras actrices fueron consultadas hasta contratar a Katharine Ross. Para el papel de Bobby fue contratada Joanna Cassidy que fue despedida a las pocas semanas de trabajo y reemplazada por Paula Prentiss. El papel de Carol Van Sant fue para Nanette Newman, esposa de Forbes. Hubo algunos roces del director con el guionista respecto a las características del papel del personaje de Carol. Katharine Ross ganó el premio a mejor actriz en los Saturn Awards de 1975.
Las diversas críticas fueron favorables al filme en el que se mezcla el thriller con el terror y la ciencia-ficción. La historia sobre unas mujeres que reclaman sus derechos y que son sustituidas por androides se interpretó como una plasmación de una sociedad que exige mujeres complacientes, sumisas, que estén arregladas en todo momento y que nunca se cansen de limpiar y atender la casa para que así los hombres puedan disfrutar un rato con sus hijos y el resto dejárselo a ellas. Por lo que respecta a entornos feministas las críticas fueron contrarias y se animó a boicotear la película aunque Nanette Newman la defendió para que se entendiera su trasfondo que es, entre otros temas, que solo un robot puede hacer todo lo que la sociedad pide a las mujeres.
La película dio pie a producciones para televisión como fueron:
- REVENGE OF THE STEPFORD WIVES (Robert Fuest, 1980).
- THE STEPFORD CHILDREN (Alan J. Levi, 1987).
- THE STEPFORD HUSBANDS (Fred Walton, 1996).
La versión de 2004 dirigida por Frank Oz es un reflejo de lo que se ve desde hace años, refritos con guiones complacientes hacia ciertos sectores. La contrapartida es que se sacrifica una magnífica historia de suspense, con un final que advierte sobre los peligros que pueda encerrar cierta tecnología que sea aprovechada para el contento de unos pocos, o muchos, y en perjuicio de los (o las) demás. Se salva por el elenco de magníficos actores pero el final, tan estúpido como vacío, tal vez fuera del gusto de los que van a pasar un rato comiendo palomitas en la oscuridad sin importarles demasiado lo que van a ver.
La frase que encabeza este comentario es de los diálogos finales, es la pregunta que Joanna hace a Diz cuando ésta ya se ve sin escapatoria, en la respuesta se plasma cómo de implacable es ese grupo de hombres a la vez que recuerda el episodio de Star Trek TOS titulado ¿DE QUÉ ESTÁN HECHAS LAS NIÑAS PEQUEÑAS? (WHAT ARE LITTLE GIRLS MADE OF?) donde también los humanos son reemplazados por robots para alcanzar lo que se define como un estado superior
. En otro momento de la película Joanna le dice a Dale que no entiende cómo él ha trabajado en Disney pues se supone que allí trabajan personas que hacen felices a otros, la respuesta de él da a entender que está haciendo felices a otros. La ironía final es que ellos construyen robots perfectos pero quienes se encargan de los originales, de las mujeres a sustituir, son los otros robots. ¿Leyes de la Robótica? ¿Qué leyes de la Robótica?
Volver a ver la versión de Forbes es reconciliarse con un inquietante relato, los silencios que envuelven a Joanna que acentúan la sensación de soledad, los niños que no se muestran como niños, el cínico líder del club exclusivo magníficamente interpretado por Patrick O´Neal, las señoriales casas, la idílica zona rural, los maridos que trabajan todo el día en la ciudad y vuelven a su morada exigiendo que todo —todo— esté a punto.
Una fantástica adaptación de una fascinante novela.
EE. UU., 1975