Mis cinco libros de ciencia-ficción, 5
CINCO LIBROS CLÁSICOS DE CIENCIA FICCIÓN
por Héctor Horacio Otero

Si bien la ciencia-ficción ocupa un lugar relevante en mi vida, no lo hace en menor medida que mi relación con los libros en general. De tal forma que tal vez ninguno perteneciente a este género figuraría entre mis preferidos, los cuales, no teniendo la costumbre de releer, son a veces mero recuerdo del impacto que me produjeron en determinado momento. Además, en un momento formativo muy importante como es la adolescencia, no teniendo bibliotecas públicas funcionales a mano, ni dinero para proveerme de material, mi acceso a la literatura era bastante fortuito y ecléctico, pues dependía de lo que me pudieran prestar familiares y amigos. Para complicar aún más mi elección, siempre me he aproximado a esta narrativa en particular desde múltiples vertientes, incluyendo al cine, la televisión, y la prospectiva, de tal modo que a veces no me resulta claro a través de qué medio me aproxime en primer término a una obra en particular. Es por esto que he optado por basarme en una muy buena colección publicada por Minotauro en 2018, que considero podría constituir una auspiciosa puerta de entrada a este mundo para un aficionado en ciernes.

CRÓNICAS MARCIANAS

1) CRÓNICAS MARCIANAS, de Ray Bradbury (THE MARTIAN CHRONICLES, 1950).

Mi inicio en la lectura en los setentas se vió marcado indefectiblemente por la lectura de traducciones de obras de la edad de oro de la ficción científica. Muchas novelas envejecen mal en general, y algunas lo hacen en particular en algunos aspectos (como algunos planteos raciales de esta obra). Sin embargo, la belleza de su poética permanece intacta, y para aquellos que tuvimos una infancia en la que soñamos con la colonización de otros mundos, ésta sigue siendo un gran combustible y continúa emocionando.

EL FIN DE LA INFANCIA

2) EL FIN DE LA INFANCIA, de Arthur C. Clarke (CHILDHOOD´S END, 1953).

Pronto me dí cuenta, posiblemente sin elaborarlo ni explicitármelo demasiado, que prefería la ciencia-ficción dura. Por lo que me convertí en un admirador de Asimov (aunque comencé por obras juveniles como LUCKY STARR Y LOS ANILLOS DE SATURNO, para pasar prontamente a la serie Fundación y finalmente a los tomos de sus cuentos completos). Pero mi devoción asimoviana no me cegaba ante autores que, más allá de conceptos técnicos y científicos, parecían aportar algo más que me dejaba pensando (como sin duda también lo hizo 2001, ODISEA EN EL ESPACIO).

UBIK

3) UBIK, de Philip K. Dick (UBIK, 1969).

Creo que para mí constituyó un quiebre intelectual poder acceder a la obra de Philip K. Dick. Qué es esto, por qué está repleto de ideas tan geniales, cuánto de locura hay aquí, fueron algunas de las preguntas que me provocó su lectura. Cambiar el pasado y regodearse en el I-Ching, como en EL HOMBRE EN EL CASTILLO, o aventurarse a pensar la muerte, todo era posible y aún antes de conocer aspectos de su vida, la paranoia era tangible en sus páginas.

LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD

4) LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD, de Ursula K. Le Guin (THE LEFT HAND OF DARKNESS, 1969).

Ya desde la adultez postuniversitaria, redescubrir a Le Guin (Terramar no había conseguido captar mi atención) fue muy estimulante. Conocer desde las perspectivas feministas actuales a una pionera, y además apreciar el aporte que las ciencias sociales, notoriamente la antropología en este caso, también tenían para engrandecer a la ciencia-ficción. Género y sexualidad, pero a fines de los sesentas.

NEUROMANTE

5) NEUROMANTE, de William Gibson (NEUROMANCER, 1984).

Sin proponérmelo deliberadamente, listé estos libros como una sucesión de rupturas y descubrimientos que cambiarían paulatinamente mis patrones de lectura y gustos. De la ciencia-ficción más blanda a la más científica, de la aventura juvenil liviana a la saga galáctica, de las tramas previsibles a las más delirantes y atractivas, de la sucesión metódica de eventos concatenados a la reflexión filosófica especulativa. Y sin embargo, todo esto es parte de mi pasado lector, porque (con todo respeto a los maestros originarios del género) en este mundo interconectado y digital hace décadas que mi disfrute pasa por obras cyberpunk, por lo que no puedo dejar de cerrar esta enumeración nombrando a quien dió tal vez el puntapié inicial a este subgénero.

© Héctor Horacio Otero (691 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Ficción científica el 10 de mayo de 2022