Mis cinco libros de ciencia-ficción, 2
CINCO ESTRELLAS, CINCO. MIS CINCO DE LA CIENCIA FICCIÓN...
por Antonio Santos
EL LABERINTO MÁGICO

...que debieran ser más. Muy de Procusto me parece esta limitación. Sin embargo, hela aquí. Estos relatos responden a los factores de estilo literario, concepto y contenido. Por supuesto, son estimaciones basadas tanto en mi gusto particular como la vertiente profesional. Me explico:

Antes de leer EL LABERINTO MÁGICO (cuarto de la saga de El Mundo del Río­, de Philip José Farmer) había seguido una estricta dieta de clásicos: Verne, Wells, Poe. Lo que indican es obligado cuando empiezas a escribir. Opino que es bueno conocer (repito: conocer) a los clásicos; no venerarlos al extremo de convertirlos en una obsesión paralizante, como me sucedió. Eran canon. Imposible violarlo. Mimetizarlo: prioritario. En esto, descubro que sí podías incluir palabrotas y situaciones eróticas (fuera de su propia literatura, esto es) sin que el Cielo te cayera encima. ¡Había vida-literatura más allá del canon!

EL LABERINTO MÁGICO­ supuso el paso a la madurez, el avance hacia ricos horizontes cada vez más amplios (con sus amargos tropiezos) que me dieron el coraje, o la perspectiva, para aprovecharlos en mis propios relatos.

Por lo tanto, pagando esa deuda, corresponde situar en primer lugar a:

EL LABERINTO MÁGICO­, de Philip José Farmer.

Me parece un poco comprometido, por formar parte de un conjunto. Toda la saga a la que pertenece debiera estar aquí citada. Sobre por qué el primero: ya está aclarado.

MODERAN­, de David R. Bunch.

Extravagante, poético, desinhibido, de TBO en ocasiones. Es un anti Isaac Asimov y sus Leyes de la Robótica. Por otra parte, el autor, David R. Bunch, no es de los más prolíficos o conocidos. Elegirlo es ponerme al lado del débil, que escribió la historia de una distopía cybernética que aspiraba al mundo perfecto (tanto, que la Tierra es una bola de billar, con el clima regulado por computadoras) pero desde el ángulo opuesto a lo que se supone es la perfección: el de una guerra interminable. Es la admisión irónica de que la esencia prístina del Hombre es la batalla. Los edenes y las filosofías zen de la Utopía sólo son desesperadas triquiñuelas para negarse a admitir una amarga verdad.

UN FANTASMA RECORRE TEXAS

UN FANTASMA RECORRE TEXAS­, de Fritz Leiber.

Irreverente distopía cínica e irónica donde un maestro como Fritz Leiber se mofa de las revoluciones de izquierdas y sus iconos o mesías eméritos. Los presenta como unos cobardes vividores que han encontrado una bicoca en base a espolear a un pueblo harto necesitado de socorro y mejoras al cual sacrifican frente a los explotadores, provistos de demasiados recursos de represión como para no triunfar. A modo, Leiber estaba escribiendo, en clave de ciencia-ficción, el ¡UNO! ¡DOS! ¡TRES! de Billy Wilder. Porque no se contenta con zurrar a los mesías eméritos y sanguijuelas asociadas. Tiene unas cuantas cítricas observaciones reservadas para los anquilosados capitalistas arrogantes, fatuos.

EL ALMA DEL ROBOT

EL ALMA DEL ROBOT­, de Barrington J. Bayley .

Sospecho que hay una gran y silenciosa masa de escritores y lectores que ODIAN a Isaac Asimov. Entre otras, impuso lo de sus Tres Leyes de la Robótica con la cual pretendía cercenar alternativas como Terminator, o aun RoboCop. Barrington J. Bayley escribe una obra anti-Asimov aunque, intuyo, sin ninguna intención de vituperar al Buen Doctor, o refutarle sus principios robomorales. Simplemente, he tenido una idea sobre una máquina con alma de un Remoto Futuro que se rebela a un estatus de objeto laboral obediente sin mente y la he desarrollado de tal y tal manera. Todo lo opuesto a las Leyes. ¡Viejo, es la New Wave! El resultado: otra obra de culto, a lo MODERAN.

1984

1984­, de George Orwell.

George Orwell huyó escapado de nuestra Guerra Civil al descubrir, empavorecido, el verdadero fondo del hoy día sacralizado bando republicano, un cave canen donde todos podían ser fusilados junto a los nacionales sin siquiera conocer la causa. De paso, sin proponérselo, inventó nuestra actualidad: la telepantalla-internet, el control gubernamental, sometiéndonos con todo tipo de imperativos o recomendaciones, la recreación de la Historia, la institución del Pensamiento Único Progresista (las redes sociales), el despiadado linchamiento/ostracismo al disidente. La amarga certeza de que el Estado aplasta al individuo cuando el primero desee. Todo, sin héroes redentores.

Ahora debería incluir títulos (tanto de pulp­Doc Savage, La Sombra, John Carter —) como de historietas (Ciudad, Basura o Judge Dredd legisla en la Tierra Maldita) como TROPAS DEL ESPACIO, ¡TIGRE! ¡TIGRE! LA FUGA DE LOGAN, EL PÁJARO BURLÓN, HARDWIRE o EL FUGITIVO. Pero no puede ser. Tal vez para otra ocasión.

© Antonio Santos (752 palabras) Créditos