LA PRÓXIMA FASE
LA PRÓXIMA FASE EE. UU., 1992
Título original: Star Trek TNG: The Next Phase
Dirección: Robert Lederman
Guión: Ronald D. Moore
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (LaForge) Michael Dorn (Worf); Michelle Forbes (Ro Laren); Thomas Kopache (Mirok); Susanna Thompson (Varel); Brian Cousins (Parem); Shelby Leverington (Oficial de Transportación Brossmer); Kenneth Meseroll (Alférez McDowell)
Temporada: 5, Episodio: 24

Sinopsis

Fecha estelar 45892.4. La Enterprise responde a la llamada de auxilio de una nave romulana. Una vez en ella, LaForge descubre que su generador de campo de gravitones está averiado, y ante la imposibilidad de replicarlo en la nave romulana, que tiene muy poca energía, decide transportarlo a la Enterprise para replicar una copia. Sin embargo, algo marcha mal durante el proceso de transportación. LaForge y Ro no se materializan y todo el mundo les da por muertos. En realidad, ambos oficiales, afectados por un experimento de los romulanos, se encuentran en un estado de desfase molecular, que impide que los demás puedan verlos. Mientras intentan encontrar una solución al problema, descubren que los romulanos, para proteger su secreto, están planeando destruir la Enterprise.

LaForge enredado en las consolas ante la indiferencia de Data
LaForge enredado en las consolas ante la indiferencia de Data

Aunque no pueda ser definido como un hito trek, uno de esos episodios míticos que todo el mundo recuerda, LA PRÓXIMA FASE es un buen capítulo, con un guión ingenioso e intrigante a partes iguales. Eso de que LaForge y Ro deambulen por la nave como si fueran espíritus, sin que nadie sea consciente de su presencia y atravesando las paredes como si no existieran, es tremendamente divertido.

Al principio, Ro piensa que han fallecido y se encuentran en el más allá, o cosa semejante. Da la impresión de que está dispuesta a conformarse con la nueva situación, y hasta se dirige al puente de mando para despedirse de sus compañeros, los que están vivos. Pero LaForge se niega a aceptar que hayan muerto, piensa que debe existir una explicación científica para lo que les ocurre y está dispuesto a encontrarla como sea. Pronto se revela que han sido afectados por un experimento militar de los romulanos, así que Geordi y Ro tratan de hallar una forma de revertir el proceso que los ha faseado. La cosa se complica cuando descubren los siniestros propósitos de los romulanos, que lo han preparado todo para que la Enterprise se desintegre al alcanzar velocidad de curvatura. Por suerte, dan con la solución, consiguiendo revertir el proceso de desfase que los hace invisibles e impedir la destrucción de la nave.

El guión de Moore nos permite profundizar un poco más en las relaciones entre los personajes y su modo de ver el fin de la existencia. Ro agradece al capitán que haya confiado en ella, cuando nadie lo hacía, y la admitiera en la Enterprise. Beverly, como cualquier médico que se precie, sabe que la muerte es inevitable, pero reconoce que odia redactar certificados de defunción. Picard recuerda con nostalgia cómo conoció a LaForge y lo que le impulsó a quererle en su tripulación. Worf, como buen klingón, se alegra porque LaForge haya encontrado un final honorable para su vida. Y Riker... Bueno, Will decide pronunciar unas palabras en recuerdo de Ro, lo que tiene no poco intrigada y perpleja a la bajoriana. Pero es Data quien, a su especial manera, desprovista de cualquier tono emocional, consigue sin embargo emocionar a los trekkies como el que suscribe con su reflexión sobre la amistad.

El episodio combina con acierto intriga, tensión y unos ligeros toques de comedia. La carrera de Ro atravesando paredes, perseguida por el romulano faseado, es muy divertida, lo mismo que la escena en el Ten Forward, con el ingeniero y la bajoriana desesperados por hacerse ver.

Por supuesto, LA PRÓXIMA FASE también tiene sus pifias. La más importante se refiere al estado de desfase en que se encuentran LaForge y Ro. Por lo visto, pueden pasar sin problemas a través de paredes, objetos o personas. Sin embargo, parece que ese curioso proceso sólo actúa en horizontal, no en vertical, porque para nuestros héroes el suelo sigue siendo tan sólido e impenetrable como siempre. La verdad es que, a poco que se piense en ello, uno no entiende por qué no atraviesan también los suelos, hasta acabar flotando en el espacio. Y luego tenemos a Geordi intentando hacer que Data note su presencia por el rastro de cronitones que deja. Atravesar las consolas una y otra vez queda muy aparente, pero ¿no habría sido más efectivo que se quedara dentro? Pero lo que canta de verdad es lo del romulano. Se supone que se encuentra en la misma situación que Geordi y Ro. Por tanto, los objetos sólidos deberían ser inmateriales para él. Pero cuando lo vemos en el puente de la nave romulana, el tipo está sentado tan campante. ¿Es que el sillón también resultó faseado? ¿Y qué decir de Ro y LaForge sentados en la lanzadera, lo que debería resultarles imposible, dada su situación? En fin, pequeñas incongruencias que llaman la atención, pero que no impiden disfrutar del episodio.

Que yo recuerde, los hechos de este episodio no vuelven a mencionarse ni de pasada. Lo lógico sería que, tras experiencia tan desagradable, la Federación y su Flota Estelar hubieran tomado buena nota del asunto, concluyendo que jamás, bajo ninguna circunstancia, debe uno fiarse de los romulanos. Pero, como veríamos en DS9, no fue así. Aunque claro, en ese caso concreto a la UFP no le quedó otro remedio que pactar con los taimados orejudos de sangre verde, si quería hacer frente al Dominio con alguna posibilidad de vencer.

El capítulo exigió una buena inversión económica, convirtiéndose de hecho en el más caro de la quinta temporada. Para rodar las escenas de los personajes afectados por el cambio de fase, hubo que utilizar el proceso conocido como super imposición, consistente en filmar a los actores sobre un fondo azul, mezclando luego las tomas con las otras escenas. Esta técnica, desarrollada plenamente a finales de los 80, todavía se utiliza en cine y televisión, aunque va siendo desplazada por los avances infográficos.

© Antonio Quintana Carrandi (945 palabras) Créditos