KALKI
KALKI Gore Vidal
Título original: Kalki
Año de publicación: 1978
Editorial: Edhasa — Ediciones Minotauro
Colección: ---
Traducción: Enrique Pezzoni
Edición: 1979
Páginas: 371
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Magda Revetllat

Un joven norteamericano llamado J. J. Kelly anuncia que es Kalki, el dios de la mitología hindú, y que el fin de la humanidad está cerca, ante la risa de algunos y la estupefacción de otros. Sus adeptos, vestidos con túnicas azafrán, se pasean por las calles de ciudades de todo el mundo repartiendo flores de loto de papel y anuncian a la vez que el fin está cerca. Distintas agencias gubernamentales investigan al supuesto Kalki intentando averiguar de dónde sale el dinero para mantener los ashrams, comunidades de seguidores en distintos países. También investigan la fuente del dinero de las loterías, ya que los lotos de papel llevan un número impreso y cada semana hay un sorteo con un sustancioso premio. Se sospecha que el dinero sale de la venta de drogas pero nadie lo ha podido demostrar. Loco o cuerdo, actor o simulador, lo cierto es que poco a poco la popularidad del autollamado dios crece y con ello el temor de algunos, sospechando que hay algo más detrás de todo el entramado que puede derivar en tumultos y disturbios sociales.

El relato está contado en primera persona por Theodora Hecht Ottinger, mujer, ingeniera, piloto de aviación, divorciada, madre que paga (a veces con retraso) la manutención de sus hijos a su exmarido y autora del libro MÁS ALLÁ DE LA MATERNIDAD, en el que plasma sus ideas sobre el destino de la mujer. En sus intervenciones en programas de televisión nunca habla de modas, comidas o de la señora Onassis, habla en cambio del exceso de población, el presupuesto militar, la aviación y la magia de volar. Sus amigos la llaman Teddy y vive con Arlene, actriz y presentadora, con la que tiene una relación abierta a otras relaciones. A Theodora ha escogido Kalki para una entrevista en exclusiva y ella accede, por una parte por el dinero que conlleva el trabajo y por otra la curiosidad hacia el popular personaje. Conocerá además a agentes dobles y a políticos, cada uno le pedirá que le informe de lo que planea el dios, y le encargan que averigüe de dónde sale el dinero, de manera que entrará a formar parte del entorno de Kelly y será contratada para pilotar el Gandara por todo el planeta. El avión recibe el nombre del caballo de Kalki que, según las creencias hinduistas, lo cabalgará cuando llegue el fin del mundo que quedará con unos pocos supervivientes, los que crean de manera incuestionable en él. A diferencia de los humanos, animales y plantas no se verán afectados por este brusco final. Por lo que respecta al fin de la humanidad no se informa de cómo será y gobiernos y habitantes de todo el mundo barajan distintas posibilidades, desde bombas atómicas a guerra bacteriológica. Los conocimientos científicos de Kelly, químico de formación que trabajó en el ejército en investigación y desarrollo de nuevas armas y que además se ha rodeado de un equipo de científicos de diversas disciplinas, aumentan la alarma general.

Gore Vidal, escritor estadounidense (1925 2012) nieto de senador, involucrado en política y en causas sociales, se explaya en las descripciones del entorno político, el conglomerado de senadores, aspirantes a cargos en el congreso o a la presidencia misma y agentes camuflados que espían para distintos gobiernos. La protagonista deberá decidir si confiar o no en cada uno de estos ambiguos personajes que irá encontrando en sus viajes y dará su sincera opinión de cada uno de ellos. Otro tema surge en el relato y es la fecundidad y la manipulación genética para conseguir bebés a la carta pues en alguna ocasión el dios habla sobre los seres que sucederán a la humanidad y que repoblarán el planeta. El autor volvió a este tema al encarnar en GATTACA (Andrew Niccol, 1997) al ingeniero director Josef.

En conjunto el libro reúne las temáticas habituales de Vidal: política, con las conversaciones a puerta cerrada de Teddy con representantes gubernamentales, de hecho el relato empieza con ella en la Casa Blanca retrocediendo mentalmente en el tiempo para recopilar cómo empezó todo. Otro tema habitual en el autor es el sexo, con las distintas experiencias narradas por la protagonista y por supuesto los medios de información, periódicos y televisión con sus presentadores estrella, que no quieren perder la ocasión de lucimiento con el personaje del momento. Otra cosa que el autor suele añadir al final de sus libros son notas aclaratorias sobre alguna situación o producto, o si se ha servido de alguna licencia para beneficio del relato y en este libro lo hace también con respecto a las armas químicas.

En los años 1990 del pasado siglo, coincidiendo con la edición de su libro de la biografía de Lincoln editada por Edhasa, Vidal impartió una conferencia sobre el mismo a la que acudí y unos días más tarde apareció en un popular programa del momento en el que fue entrevistado. Su visión sobre la política estadounidense se vio plasmada cuando comentó que la biblioteca de la Casa Blanca se había quemado recientemente, a lo que el presentador alarmado dijo que no tenía noticia. Vidal siguió explicando que los dos libros del entonces presidente Reagan habían sido pasto de las llamas y que lo peor era que uno de los dos libros el presidente no había podido acabar de colorearlo.

En general en su momento el libro tuvo buenas críticas, la revista Time, en un artículo del crítico R. Z. Sheppard, dijo de la novela que se trata de una extravagancia apocalíptica que combina homosexualidad con feminismo, misticismo, ciencia-ficción, la segunda ley de la termodinámica y la primera ley de supervivencia mientras que Orson Scott Card dijo que, como narrador, Vidal es aburrido. Para mi esta es una novela de ciencia-ficción distópica que recoge el temor a recursos capaces de aniquilar a la humanidad, narrado desde el punto de vista de una mujer, sus sentimientos, sus cambios de parecer, sus dudas o decisiones, sus anhelos, deseo sexual o rechazo físico. Introduciéndose en su mente el autor muestra el mundo desde sus ojos, desde alguien que prefiere volar a estar en tierra pues siente que no quiere formar parte del resto y que es escogida para el grupo de elegidos.

Al lector le queda la tarea de opinar sobre Kalki, ¿es un dios o un loco? Y, si se trata de destruir el mundo, ¿qué diferencia hay?

© Magda Revetllat (1.064 palabras) Créditos