COLOSSUS: EL PROYECTO PROHIBIDO
COLOSSUS: EL PROYECTO PROHIBIDO EE. UU., 1970
Título original: Colossus: The Forbin Proyect
Dirección: Joseph Sargent
Guión: James Bridges
Producción: Stanley Chase
Música: Michel Colombier
Fotografía: Gene Polito
Duración: 100 min.
IMDb:
Reparto: Eric Braeden (Dr. Charles Forbin); Susan Clark (Dra. Cleo Markham); Gordon Pinset (El Presidente); William Schallert (Grauber, director de la CIA); Georg Stanford Brown (Dr. John F. Fisher); Leonid Rostof (Presidente ruso); Willard Sage (Dr. Blake); Alex Rodine (Dr. Kuprin); Martin E. Brooks (Dr. Jefferson J. Johnson); Byron Morrow (Secretario de Estado)

Sinopsis

El doctor Charles Forbin ha ultimado el proyecto de su vida: un superordenador diseñado para tomar el control de todo el armamento nuclear estadounidense. Gracias a esta maravilla de la informática avanzada, Forbin confía en poder librar a la humanidad del peligro de un holocausto atómico provocado por la inconsciencia del hombre. Para evitar que alguien pueda manipular el ordenador, ha sido construido en una gruta excavada en las montañas Rocosas, en Colorado. Además de un formidable blindaje, Colossus está defendido por un cinturón de radiación gamma, generado por el poderoso reactor nuclear que alimenta la computadora.

Cuando Colossus es activado, sorprende a Forbin al informarle que existe un sistema semejante a él. Los rusos informan entonces al mundo que también ellos poseen un ordenador similar a Colossus, denominado Guardian. Ambas supercomputadoras demandan una línea de conexión entre ellas. Se establece la comunicación entre los dos sistemas, y ésta pronto escapa al control de los humanos. Los gobiernos de USA y la URSS decretan el corte de la conexión. Colossus y Guardian exigen que se restablezca la comunicación entre ellos, advirtiendo a los humanos que, de no satisfacerse su demanda, tomarán medidas. Ante la negativa de los presidentes de Rusia y USA, los ordenadores disparan sendos misiles nucleares, el ruso dirigido contra los EE UU y el estadounidense contra Rusia. Los gobiernos se ven obligados a ceder, ordenando la reconexión de Colossus y Guardian. El misil que se dirigía a EE UU es destruido en vuelo, no así el norteamericano, que destruye una planta de extracción petrolífera soviética.

A partir de entonces, el poder combinado de los ordenadores no deja de aumentar. Puesto que su programación principal es evitar la guerra y proteger a la humanidad, las máquinas privan al hombre de su capacidad de acción, estableciendo en la Tierra una suerte de dictadura cibernética.

Incombustible clásico sobre la rebelión de las máquinas contra sus creadores, COLOSSUS: EL PROYECTO PROHIBIDO se basa en una excelente novela de Dennis Feltham Jones. Aunque posee una estética muy setentera, que quizá no sea debidamente valorada por los espectadores actuales, es un magnífico exponente de ciencia-ficción fílmica con mensaje. En la época, finales de los 60 y principios de los 70, los avances en el campo de las computadoras eran contemplados por la sociedad con una mezcla de admiración y temor, éste último alimentado, en buena parte, por las reticencias de los que veían en el desarrollo de inteligencia artificial un posible peligro para la humanidad. Jones recogió esas inquietudes en un libro estupendo, que tuvo bastante éxito y daría pie a ésta más que correcta adaptación cinematográfica.

El tono pesimista y apocalíptico de COLOSSUS: EL PROYECTO PROHIBIDO hizo que no funcionara bien en la taquilla, obteniendo unos resultados más bien modestos, y pasando muy pronto al olvido. Sin embargo, las buenas películas, como los buenos vinos, han de reposar y envejecer dignamente, y eso es lo que le ha ocurrido a la cinta de Sargent. Vista hoy, sus virtudes son evidentes. Se trata de un film de buena factura, que adapta con seriedad y sobriedad una novela más que interesante, que ofrecía una visión aterradora de lo que podría ocurrir si el hombre era capaz de construir ordenadores susceptibles de desarrollar inteligencia.

Los superordenadores tienen una gran presencia en la ciencia-ficción, no hay más que recordar al célebre Multivac, que protagonizó un puñado de excelentes relatos del maestro Asimov. Colossus guarda cierta semejanza con la gigantesca computadora imaginada por el Buen Doctor. Su inmensidad queda de manifiesto en los primeros minutos del metraje, cuando Forbin la activa. Son escenas impactantes e inquietantes a un tiempo, que preludian la pesadilla que está a punto de desatarse. Una pesadilla donde las más sofisticadas creaciones de la mente humana se vuelven contra sus creadores. De hecho, Colossus y Guardian actúan con la fría y lógica determinación que se espera de unos ordenadores. Ambos han sido diseñados para proteger a la humanidad, y dado que su principal enemigo es ella misma, obran en consecuencia. La alocución final de Colossus, dirigida a todo el planeta, pone la carne de gallina al espectador, sobre todo porque, por mucho que nos repela el proceder de esas máquinas tan poderosas, en sus motivaciones subyace un poso de razón.

La película se beneficia también de un reparto eficaz, carente de grandes nombres de la interpretación. El protagonista, Eric Braeden, era un magnífico actor, pero no una estrella de renombre, y aporta a su personaje la sobriedad interpretativa que éste requería. Otro tanto puede decirse de Susan Clark, estupenda actriz, bella pero no una sex-symbol.

La traducción del título original no es muy acertada, pues esta seria COLOSSUS: EL PROYECTO DE FORBIN. Es de suponer que el encargado de traducir el título confundió Forbin, apellido del protagonista, con forbidden (prohibido), cuya pronunciación en inglés suena muy parecida.

Gran clásico sobre la rebelión de las máquinas, COLOSSUS, EL PROYECTO PROHIBIDO exige una revisión por todo buen aficionado al género. Después de todo, su argumento es mucho más plausible que el de la celebérrima y muy comercial TERMINATOR (THE TERMINATOR, James Cameron, 1984).

© Antonio Quintana Carrandi
(546 palabras) Créditos