DARMOK
DARMOK EE. UU., 1991
Título original: Star Trek TNG: Darmok
Dirección: Winrich Kolbe
Guión: Joe Menosky sobre su propio argumento, escrito en colaboración con Philip Lazebnik
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Jay Chattaway
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (O´Brien); Paul Winfield (Capitán Dathon); Richard James (Primer Oficial tamariano); Ashley Judd (Alférez Robin Lefler)
Temporada: 5, Episodio: 02

Sinopsis

Fecha estelar 45047.2. La Enterprise se encuentra con una nave tamariana. Los tamarianos son una especie humanoide caracterizada por un lenguaje muy peculiar, que no ha podido ser descifrado por la Flota Estelar, a pesar de haber mantenido varios encuentros con ellos. El capitán tamariano se dirige a Picard con la enigmática frase DARMOK y Jalad en Tanagra. El desconcierto entre los oficiales de mando de la Enterprise es absoluto. De pronto, Picard y el capitán tamariano desaparecen de sus naves, siendo transportados a la superficie de un planeta cercano.

Perdidos en el espacio... Ah, que no es aquí...
Perdidos en el espacio... Ah, que no es aquí...

Uno de los artilugios más notables de Star Trek es el Traductor Universal, integrado en el ordenador de la Enterprise y en los comunicadores de los miembros de la Flota Estelar. Este dispositivo fue ideado por Roddenberry por razones puramente utilitarias, para explicar de forma plausible por qué Kirk y compañía no tenían grandes problemas para entenderse con los alienígenas que encontraban en su camino, los cuales, como es obvio, tendrían sus propios idiomas. La verdad es que fue una solución imaginativa para una cuestión muy peliaguda. Sin embargo, por fuerza tenían que existir idiomas extraterrestres, formas de comunicación oral, que no pudiesen ser descifradas por ese fantástico aparato. Joe Menosky y Philip Lazebnik se plantearon cómo afrontaría Picard un problema semejante, y así nació el presente episodio.

Aclarémonos: en DARMOK el Traductor Universal funciona perfectamente, pero la traducción al inglés no parece tener sentido. Así pues, un abismo separa a los federales de los tamarianos, que no logran entenderse entre sí. Es entonces cuando estos alienígenas transportan a Picard y a su propio capitán a un mundo cercano. La actitud de Dathon sigue siendo incomprensible para Jean-Luc, que al principio piensa que el tamariano va a atacarle. Pero pronto queda de manifiesto que, lo que Dathon pretende en realidad, es hacerse entender por el humano. Interactuando con él, Picard acaba comprendiendo que el lenguaje de los tamarianos no se parece a ningún otro, ya que se expresan por medio de metáforas que hacen referencia a su historia y mitología. En la Enterprise, Troi y Data llegan a idéntica conclusión, tras una ardua investigación en el banco de datos de la computadora. Es decir, que para citar un concepto o una idea, esa gente menciona los nombres de dos personajes históricos o mitológicos, nombrando el lugar en el que ambos vivieron una historia determinada. Hasta ahí, muy bien. El problema radica en dilucidar de qué van sus metáforas.

En la nave descubren el principio en que se basa el lenguaje tamariano, pero no van más allá de ese logro. Picard, en cambio, se las arregla mucho mejor, y poco a poco, con gran esfuerzo, va comprendiendo lo que Dathon intenta decirle. Concluye así que el capitán tamariano le ha llevado allí para vivir juntos una experiencia, una situación de peligro, que les una y les permita tener un punto común con el que comunicarse. Al final, el tamariano muere por las heridas que le provoca una de las violentas criaturas interdimensionales que habitan ese mundo, pero lo hace feliz, porque ha conseguido que alguien le cuente una nueva historia. El momento en que Picard narra al agonizante tamariano la leyenda de Gilgamesh es uno de los más emotivos de toda la serie.

DARMOK tiene un final abierto y uno concluye que no podía ser de otra manera. Picard consigue hacerse entender por el primer oficial de Dathon, pero el buen trekkie intuye que a la Federación todavía le queda mucho camino por delante, si quiere llegar a comprender a esos seres tan especiales y establecer una comunicación fluida con ellos. Nunca más sabríamos de los hijos de Tama, y es una pena, porque las dificultades que entraña la comprensión de su singular lenguaje habrían dado para un puñado de episodios tan buenos como éste.

Paul Winfield es uno de los actores negros más populares de Estados Unidos. Los trekkies le recordamos con cariño en el papel del capitán Terrell de STAR TREK II: LA IRA DE KHAN. También ha intervenido en un episodio de Babylon 5 y en la fabulosa TERMINATOR (THE TERMINATOR, James Cameron, 1984).

© Antonio Quintana Carrandi (688 palabras) Créditos