EL OJO DE LA MENTE
EL OJO DE LA MENTE EE. UU., 1991
Título original: Star Trek TNG: The Mind´s Eye
Dirección: David Livingston
Guión: René Echevarria, sobre un argumento escrito en colaboración con Ken Schafer
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data): Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (Teniente O´Brien); Larry Dobkin (Embajador Kell); John Fleck (Taibak); Edward Wiley (Gobernador Vagh).
Temporada: 4, Episodio: 24

Sinopsis

Fecha estelar 44885.5. La lanzadera tripulada por La Forge, que se dirige hacia el planeta Risa para disfrutar de unas cortas vacaciones, es interceptada por un crucero romulano. El ingeniero jefe de la Enterprise es sometido a un proceso de lavado de cerebro que, combinado con ciertas modificaciones en su visor, le convierten en un autómata que cumplirá cualquier orden que le den los romulanos, incluida la de matar. Para no levantar sospechas, los romulanos envían a Risa a un doble perfecto de Geordi. Mientras tanto, Picard debe bregar con el embajador klingon Kell, que investiga unas acusaciones del gobernador Vagh, quien sostiene que la Flota Estelar está proporcionando armamento a los rebeldes de su colonia.

Picard resolviendo una situación especialmente tensa
Picard resolviendo una situación especialmente tensa

EL OJO DE LA MENTE es un episodio de suspense y también, en cierto modo, de violencia, aunque ésta última sea más psicológica que física. El espectador sabe desde un principio que La Forge, con sus facultades mentales alteradas y controladas por los romulanos, va a ser utilizado como peón en una de esas enrevesadas intrigas políticas a las que tan aficionados son esos primos lejanos de los vulcanianos.

En realidad, EL OJO DE LA MENTE es la versión Trek de EL MENSAJERO DEL MIEDO (THE MANCHURIAN CANDIDATE, John Frankenheimer, 1962), film protagonizado por Frank Sinatra, en el que un prisionero de guerra (Laurence Harvey) es sometido a un lavado de cerebro por los comunistas norcoreanos, enviándosele después a Estados Unidos para que cometa un asesinato político. Todo parece sugerir que fue Livingston, admirador de la cinta de Frankenheimer, quien le sugirió a Echevarria adaptar para TNG el argumento básico de la película, reservándose para sí la dirección del episodio. Livingston esperaba convencer a algún protagonista del film original para que apareciera en el episodio, pero sus esfuerzos no dieron resultado. No obstante, se preocupó de conferirle a EL OJO DE LA MENTE una atmósfera tan angustiosa y claustrofóbica como la del largometraje, obteniendo unos resultados si no brillantes, sí bastante notables. Es, sin duda, la mejor interpretación de Burton en toda la temporada.

Si como trekkie y cinéfilo tuviera que elegir una secuencia de este episodio, me quedaría con la prueba a que es sometido La Forge por sus captores. Manipulada su mente para que obedezca fríamente cualquier orden, los romulanos programan una simulación holográfica del Ten Forward, el bar de la Enterprise, en la que Geordi debe disparar contra O´Brien. Aunque al principio duda, acaba haciéndolo, lo que demuestra a los romulanos que está preparado para cumplir su misión. Es una secuencia escalofriante, que homenajea claramente a otra de EL MENSAJERO DEL MIEDO, en la que el personaje de Harvey mata con frialdad extrema a su novia y al padre de ésta.

También destaca la planificación de la larga escena en que La Forge atenta contra la vida de Vagh. A fin de transmitir mejor al espectador la alteración mental que sufre La Forge, se filmó utilizando la conocida por los técnicos como lente de ojo de pez, que distorsiona notablemente las imágenes. Aunque ya se había empleado este recurso en TOS, esta fue la primera ocasión en que se usó en TNG. Los resultados en pantalla fueron tan buenos, que a partir de aquí se recurriría a la misma técnica en entregas posteriores, para acentuar la sensación de irrealidad en los espectadores.

Respecto a los klingon, aunque no se profundiza en el tema, queda claro que su sociedad ha ido evolucionando y ya no es exactamente la que conocimos en TOS y la saga cinematográfica. Esto se revela por el hecho de que existan unos colonos klingon que aspiran a independizarse del imperio, y sobre todo a través de las palabras del gobernador Vagh, que se lamenta amargamente por no poder actuar como en los viejos tiempos, cuando una sedición semejante habría sido ahogada en sangre.

Por cierto, los romulanos del episodio están bajo el mando de una misteriosa comandante, que en todo momento permanece en las sombras y apenas pronuncia palabra, pero que no puede ser otra que la taimada Sela, que saldría a la luz en el capítulo doble REDENCIÓN, cuyas dos entregas hicieron de puente entre esta temporada y la siguiente.

© Antonio Quintana Carrandi (695 palabras) Créditos