PRIMER CONTACTO
PRIMER CONTACTO EE. UU., 1991
Título original: Star Trek TNG: First Contact
Dirección: Cliff Bole
Guión: Dennis Russell Bailey, David Bischoff, Joe Menosky y Ronald D. Moore, sobre un argumento de Marc Scott Zicree
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Ron Jones
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Carolyn Seymour (Mirasta); George Coe (Canciller Avill Durken); George Hearn (Berel); Michael Ensing (Krola); Steven Anderson (Nilrem); Sachi Parker (Dr. Tava); Bebe Neuwirth (Lanel)
Temporada: 4, Episodio: 15

Sinopsis

Sin fecha estelar. La Federación está realizando una investigación sociológica en Malcor III, planeta cuyos habitantes creen ser las únicas criaturas inteligentes del universo. Riker, que actúa camuflado como un malcoriano, sufre un accidente, siendo trasladado a un hospital donde enseguida se descubre su origen alienígena. Will es sometido a interrogatorio por el servicio de seguridad malcoriano. Mientras tanto, Picard intenta establecer el Primer Contacto con el gobierno de Malcor III.

Durken y Picard abriendo nuevos horizontes para Malcor
Durken y Picard abriendo nuevos horizontes para Malcor

Amigos trekkies, nos encontramos no sólo ante uno de los mejores episodios de TNG, sino de cualquier saga Trek y de la ciencia-ficción televisiva en general. La premisa básica de Star Trek es la búsqueda de nuevas formas de vida y nuevas civilizaciones, y, si ello es posible, si se trata de culturas lo bastante avanzadas, establecer contacto con ellas. Pero, por primera vez, se nos cuenta la historia principalmente desde el punto de vista de los contactados, lo que convierte a PRIMER CONTACTO en uno de los capítulos más originales de la serie.

Por otra parte, el guión ahonda en el análisis de la Primera Directriz, la norma principal de la Federación, que regula la forma de comportarse de ésta con otras razas. Tal como cuenta Picard, la Primera Directriz se estableció después de las graves consecuencias derivadas del primer encuentro con una nueva raza, los klingon, que abocaron a la Federación a largos años de enfrentamiento con esta especie guerrera. A partir de entonces, la UFP ha tenido un cuidado exquisito en sus tratos con otras culturas, procurando no interferir en su desarrollo. Los primeros contactos sólo se establecen con civilizaciones que ya poseen, o están a punto de poseer, como la malcoriana, el motor de curvatura. Civilizaciones que previamente han sido sometidas a un cuidadoso escrutinio, para comprobar que sus estructuras sociales y políticas se adaptan a los parámetros básicos establecidos por la Federación. No obstante esto, la UFP mantiene relaciones con razas que, si bien todavía no disponen de tecnología factorial, como la elasiana y la troyana del episodio clásico ELAAN DE TROYUS, sí tienen en cambio naves interplanetarias. Pero si no se produce un encuentro fortuito en el espacio, el momento adecuado para establecer el primer contacto con una nueva especie es cuando ésta construye su primer motor warp.

El caso de los malcorianos es muy interesante, porque su nivel tecnológico es similar al de la Tierra del siglo XX. Sin embargo, están sensiblemente más avanzados que los humanos de la vigésima centuria, pues, sin haber iniciado la exploración espacial con naves tripuladas, han sido capaces de desarrollar la teoría del motor de curvatura.

La trama se centra en las profundas divisiones que provoca, en el seno del gobierno malcoriano, no sólo la posibilidad de construir una nave más veloz que la luz, sino también en el problema que representa la confirmación de que no están solos en el universo. Esa división se personaliza en Mirasta, una científica que sueña con explorar la galaxia y descubrir las maravillas que encierra, y Krola, jefe de la Seguridad malcoriana, un inmovilista que pretende mantener las tradiciones de su pueblo, aunque para ello deba detener su natural evolución.

El canciller Durken trata de equilibrar la situación. Por un lado aprueba, aunque con ciertas reticencias, el proyecto de lanzarse a la exploración espacial. Se niega a que, como pretende el retrógrado Krola, la sociedad malcoriana quede estancada por culpa de ideas desfasadas. Pero por otro es consciente de la realidad, y aunque desea abrir nuevos horizontes a su gente, al final, debido a ciertos acontecimientos relacionados con Riker y el proceder de Krola, concluye que su pueblo aún no está preparado para dar el salto a las estrellas y relacionarse con otras civilizaciones galácticas.

El personaje más destacado es el de Mirasta. La mujer ha soñado con explorar el espacio desde niña, y cuando Picard le da la oportunidad de ver con sus propios ojos las maravillas del cosmos, empezando por su propio mundo, no está dispuesta a renunciar a sus sueños por conveniencias políticas. Intenta convencer a Durken para que siga adelante con el programa espacial, para que notifique a los malcorianos que no están solos en la galaxia. El canciller no da su brazo a torcer, por lo que Mirasta le suplica a Picard que le permita quedarse en la Enterprise, a lo que el capitán accede, tal vez porque descubre en la científica el mismo amor por la exploración estelar que siente él.

A Mirasta la encarnó Carolyn Seymour, actriz que ya había aparecido en TNG en el episodio Contagio, de la segunda temporada, interpretando a la romulana subcomandante Toras.

Lanel dispuesta a llevarse al huerto a Riker
Lanel dispuesta a llevarse al huerto a Riker

La parte cómica corre a cargo de Bebe Neuwirth, popular por su intervención en Cheer´s y Fraser, que interpreta a Lanel, una malcoriana un tanto salida, cuya máxima aspiración en la vida parece ser..., hacer el amor con un hombre de otro planeta. Cosa que al final consigue, a cambio de ayudar a un atribulado y herido Riker a intentar huir del hospital, huida frustrada en el último momento. La secuencia en la que Lanel se ofrece a Will fue muy controvertida, pues una parte de la pacata audiencia americana fue muy crítica con ella, aduciendo que sobraba. Pero al final se incluyó en el montaje, y la gracia y simpatía de Bebe Neuwirth lograron que la escena, que tenía todas las papeletas para resultar de mal gusto, se resolviera en uno de los momentos más hilarantes y memorables del capítulo.

Marc Scott Ziecree, responsable del argumento en que se basó el guión, es un entusiasta de las series televisivas desde niño, lo que alentó su deseo de convertirse en guionista. Trekkie de toda la vida, presentó varias historias a TNG que le fueron rechazadas. Por fin, PRIMER CONTACTO fue aceptada por Michael Piller, que sin embargo sugirió algunos cambios. Pero, según Ziecree, se respetó el concepto básico de su idea original.

Curiosamente, el episodio ostenta el mismo título que el segundo largometraje protagonizado por los integrantes de La Nueva Generación.

© Antonio Quintana Carrandi
(927 palabras) Créditos