EL FACTOR ALTERNATIVO
EL FACTOR ALTERNATIVO EE. UU., 1967
Título original: Star Trek TOS: The Alternative Factor
Dirección: Gerd Oswald
Guión: Don Ingalls
Producción: Gene Roddenberry y Gene L. Coon
Música: Alexander Courage
Fotografía: Jerry Finnerman
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); Nichelle Nichols (Uhura); Robert Brown (Lazarus); Janet MacLachlan (Tte. Masters); Eddie Pasky (Tte. Leslie)
Temporada: 1, Episodio: 27

Sinopsis

Fecha estelar 3087.6. La Enterprise orbita un planeta, al parecer deshabitado, cuando sufre las consecuencias de un extraño fenómeno que afecta a toda la galaxia. Dicho fenómeno parece tener su origen en ese mundo. La Flota Estelar ordena a Kirk que permanezca en la zona e investigue, ya que, presumiblemente, lo que ha ocurrido puede ser el preludio de una invasión.

Lazarus explicando a Kirk como está el ambientillo por el planeta
Lazarus explicando a Kirk como está el ambientillo por el planeta

EL FACTOR ALTERNATIVO parte de una idea bastante buena, pero ineficazmente desarrollada. Su endeble guión y floja puesta en escena hacen de este episodio el peor de la primera temporada.

La historia gira en torno a Lazarus, el extraño individuo que ha aparecido como por ensalmo en ese planeta aparentemente deshabitado. El tal Lazarus dice estar embarcado en una lucha a muerte con una especie de ser poderosísimo y malvado que ha destruido su civilización. Para combatir a esa criatura necesita cristales de dilitio para su nave y se los pide a Kirk, que naturalmente se niega, pues la Enterprise también tiene problemas en sus sistemas. Lazarus, obsesionado con cumplir lo que él llama su causa sagrada, no duda en robar los cristales y desaparecer con ellos. Kirk le persigue, descubriendo que, en realidad, existen dos Lazarus: el que conocen, perteneciente a este universo y que está como una regadera, y el Lazarus cuerdo que intenta detenerle, originario de un universo de antimateria. El Lazarus loco ha puesto en peligro la integridad de ambos universos, y para evitar la destrucción de los mismos, Kirk no encuentra otra solución que encerrar a los dos Lazarus en una especie de pasillo interdimensional, donde permanecerán luchando por toda la eternidad. Huelga decir que el capitán decide actuar así influido por el Lazarus cuerdo, que está dispuesto a sacrificarse para preservar la existencia de los dos universos.

El desarrollo del capítulo es un tanto caótico, lo que sin duda se debe al pésimo guión de Don Ingalls y a la plana dirección de Gerd Oswald. El Kirk indeciso, que no hace caso de las observaciones de Bones, e incluso se muestra reacio a aceptar los ponderados juicios de Spock, no parece el mismo capitán de siempre. Por el contrario, el primer oficial y el médico de la nave sí están bien definidos. McCoy, mi personaje favorito de TOS, sigue tan cascarrabias como siempre, y en la enfermería, su dominio personal dentro de la Enterprise, no le doblega ni siquiera el capitán, al que deja bien claro que no le gusta nada que utilice su autoridad para interrogar a Lazarus cuando éste se encuentra en estado crítico. El de Bones es, en mi opinión, el personaje que más emotividad aportó a la Star Trek clásica, y aparte de sus proverbiales piques con Spock, mantendrá frecuentes discusiones con Kirk a lo largo de la serie.

Pero, si dejamos aparte estas pequeñas dosis del genuino Star Trek, EL FACTOR ALTERNATIVO brilla por su sosería. Hay, además, algunos detalles que dejan perplejo al buen trekkie. El espectador no puede comprender cómo el Lazarus loco, que es una amenaza para los demás y para él mismo, puede deambular por la nave como Pedro por su casa y deshacerse tan fácilmente de los agentes de seguridad, que deberían vigilarle en todo momento. Los cristales de dilitio son completamente distintos de los vistos en LAS CHICAS DE MUDD, sin que se dé una explicación para ello. ¿Y qué decir de la nave de Lazarus, que parece copiada de los dibujos animados de Los Supersónicos? Lo mejor, los exteriores, rodados en Vazquez Rock, un paraje situado al norte de Los Ángeles, utilizado como escenario natural en muchísimos largometrajes y telefilms.

TOS ofreció muchas historias interesantes, algunos episodios geniales y un puñado de ellos verdaderamente magistrales. Pero EL FACTOR ALTERNATIVO fue el primer bache serio de la producción, pues no funciona como historia Trek casi a ningún nivel. Por suerte, inmediatamente después vendría EL MAÑANA ES AYER, que pondría el listón a la altura a que nos tiene acostumbrados la gran creación de Gene Roddenberry.

© Antonio Quintana Carrandi (664 palabras) Créditos