LA PÉRDIDA
LA PÉRDIDA EE. UU., 1990
Título original: Star Trek TNG: The Loss
Dirección: Chip Chalmers
Guión: Hilary J. Bader, Alan J. Alder y Vanessa Greene, sobre un argumento de la primera
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Whoopi Goldberg (Ginan); Kim Braden (Alférez Janet Brooks); Mary Kohnert (Alférez Tess Allenby)
Temporada: 4, Episodio: 10

Sinopsis

Fecha estelar 44356.9. Los sensores de la Enterprise detectan una extraña anomalía espacial, que dura sólo un instante, tras el cual todo parece volver a la normalidad. Pero cuando la nave intenta seguir su rumbo, una fuerza desconocida se lo impide, arrastrándola en una dirección concreta. Al mismo tiempo, tras sufrir unos terribles dolores de cabeza y perder el conocimiento durante unos minutos, Deanna Troi descubre que ha perdido sus habilidades empáticas.

Deanna siendo profundamente empática
Deanna siendo profundamente empática

En el concepto básico inicial de TNG, Deanna Troi era uno de los personajes con más potencial. Sin embargo, durante las tres primeras temporadas éste no fue suficientemente aprovechado por los guionistas. Esto cambió con el episodio que nos ocupa, que puede ser considerado el intento más serio hasta entonces de profundizar en sus capacidades dramáticas.

La idea original de unas sorprendentes criaturas bidimensionales, que arrastran a la Enterprise hacia un fragmento de cuerda cósmica o fisura espacial, se mantuvo. Para darle más interés al capítulo, se pensó en darle el protagonismo a una estrella invitada de renombre, pero los responsables de la serie, quizás pensando en ahorrarse dinero, decidieron que el episodio se centrara en algún miembro de la tripulación, alegando, con razón, que todavía quedaban muchísimas cosas por contar de los personajes fijos. De hecho, el que Deanna perdiera sus poderes empáticos se le ocurrió a David Livingston. Bader, Alder y Green estuvieron de acuerdo, y así nació LA PÉRDIDA tal como lo conocemos.

El episodio es uno de los más apreciados por los fans de la hermosa medio betazoide, entre los que me cuento. Perder sus capacidades empáticas es un golpe muy difícil de asumir para la consejera Troi. Algunas personas han criticado que Deanna se mostrara tan histérica ante una pérdida semejante, como cuando se enfrenta con la doctora, pero para ella es un trauma como para cualquiera de nosotros representaría, por ejemplo, perder la vista. Al encontrarse sin sus habilidades, que le permitían captar los sentimientos y emociones de los demás y le ayudaban extraordinariamente a desempeñar su función a bordo, Deanna sufre una crisis de autoestima, que la empuja a presentar la dimisión ante Picard. El capitán intenta razonar con ella, hacerle ver que sus profundos conocimientos de psicología son muy útiles, aunque haya perdido sus especiales habilidades. Hasta menciona que la mayoría de los consejeros de la Flota Estelar son humanos, y por tanto carecen de cualquier poder telepático. No sirve de nada, porque Troi sigue en sus trece e insiste en renunciar.

La siempre intuitiva Guinan trata de elevar la autoestima de Deanna, sugiriendo que quizás ella pueda ocupar el puesto vacante dejado por la consejera. Con gran habilidad, Guinan induce a Deanna a que recapacite y valore en su justa medida su gran profesionalidad. Pero es Riker quien de verdad consigue que reaccione. El primer oficial le espeta cuatro verdades que ella no quiere oír, señalando que haber perdido sus capacidades empáticas sólo la ha colocado al mismo nivel que cualquier otra persona. Las palabras de Will tienen un considerable impacto en su ánimo, pero todavía se considera incapaz de realizar su trabajo sin la ayuda de su mitad betazoide. Sin embargo, cuando la situación se torna crítica, el capitán le ruega que los ayude a descubrir las intenciones de las criaturas bidimensionales y, a pesar de las dudas y los temores que alberga en su interior, Deanna trata de tranquilizarse para desempeñar su labor lo mejor que pueda, confiando en la intuición característica de su parte humana.

Los guionistas tenían claro el mensaje que querían transmitir: una actitud excesivamente compasiva ante una minusvalía, la que sea, es siempre contraproducente y no ayuda a quien padece esa limitación. De ahí el comportamiento de la tripulación, que en todo momento anima a Deanna a afrontar con decisión y valentía la situación, y se niega a compartir la creencia de la consejera de que su carrera ha terminado.

Hubo trekkies a los que la explicación de Deanna a la pérdida temporal de sus poderes les pareció cogida por los pelos. Pero es consecuente con el desarrollo de la acción del episodio, por lo que tales críticas se me antojan tan injustas como estúpidas.

La idea de un universo bidimensional es muy sugestiva y podría haber ofrecido infinidad de posibilidades dramáticas, pero sólo se utilizó como soporte y excusa para desarrollar la historia sobre Troi. Por suerte, sería recuperada en uno de los mejores capítulos de Voyager.

Como curiosidad, cabe comentar que se valoró la posibilidad de que Deanna perdiera sus sentidos empáticos para siempre, pero por suerte fue desechada, porque eso habría restado interés y protagonismo al personaje.

© Antonio Quintana Carrandi (768 palabras) Créditos