PISTAS
PISTAS EE. UU., 1991
Título original: Star Trek TNG: Clues
Dirección: Les Landau
Guión: Bruce D. Arthurs y Joe Menosky, sobre un argumento del primero
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (O´Brien); Whoopi Goldberg (Guinan); Pamela Winslow (Alférez McKnight); Rhonda Aldrich (Madeline); Patti Yasutake (Enfermera Alyssa Ogawa); Thomas Knickerbocker (Pistolero en la holodeck)
Temporada: 4, Episodio: 14

Sinopsis

Fecha estelar 44502.7. La Enterprise arriba al sistema T-tauri, con la misión de investigar un planeta clase M, susceptible por tanto de albergar vida. De pronto, una especie de agujero de gusano atrapa a la nave, provocando que toda la tripulación, excepto Data, quede inconsciente. Cuando Picard y los demás recobran la consciencia, descubren que la Enterprise se encuentra a cincuenta y cuatro parsecs de su posición anterior. Data asegura que sólo han transcurrido treinta segundos desde el momento en que todos perdieron el sentido, pero pronto surgen detalles que hacen sospechar al capitán que en realidad ha transcurrido todo un día, y que por alguna razón Data está mintiendo.

No, no se están echando la siesta, es la semilla del desastre.
No, no se están echando la siesta, es la semilla del desastre.

PISTAS es un episodio muy especial para los trekkies, por la sencilla razón de que fue escrito por un fan irreductible de la serie. El cartero Bruce D. Arthurs envió su historia a la productora, pensando que se la rechazarían. Para asombro y alegría de Arthurs, no sólo la admitieron, sino que le pidieron que colaborase en la escritura del guión definitivo. Algún tiempo después, el guionista novel comentó que, posiblemente, la Paramount había aceptado su argumento porque era barato de rodar, pues no se necesitaban efectos especiales muy elaborados, actores invitados ni decorados complejos o tomas de exteriores.

PISTAS es básicamente un relato de misterio, y nada le gusta más a Picard que un buen misterio por resolver, como queda de manifiesto en el prólogo en la holodeck, cuando el capitán asume el rol de Dixon Hill para recrear una de sus emocionantes aventuras. En esta ocasión la acompaña Guinan, que se desenvuelve a las mil maravillas, aunque los ligueros le dan problemas, pues siendo elauriana no está acostumbrada a tales adminículos. La diversión que se promete JeanLuc es interrumpida por una llamada del puente de mando, y a partir de ahí empieza nuestra historia.

El desarrollo del episodio no tiene nada que envidiar al de uno de Se ha escrito un crimen, con la salvedad de que aquí las sospechas se dirigen desde el primer momento a Data. Cada vez es más evidente que el androide miente, pero ¿por qué razón? Desde que la doctora Crushe r se da cuenta de que algo no encaja, y hace partícipe a Picard de ello, todos empiezan a mirar al androide de otra manera. Data, por su parte, se comporta como siempre, pero hay algo en él que sugiere que no es exactamente el que conocemos.

Piccard no dando crédito a lo que le cuenta Data
Piccard no dando crédito a lo que le cuenta Data

El final del episodio recuerda el de una película policiaca clásica, o el de una novela de Agatha Christie. El misterio se resuelve en el puente de mando, y es tan sorprendente que deja a todo el mundo, espectadores incluidos, con la boca abierta. Irónicamente, serán los espectadores los únicos que podrán recordar lo ocurrido, porque, como ya sucedió en el genial EL ENTERPRISE DEL AYER, la tripulación entera permanecerá ajena a los acontecimientos pasados. Bueno, lo sabe Data, claro, pero a ver quién es el guapo que le arranca una palabra a nuestro estoico androide.

PISTAS no es un episodio memorable, de esos que dejan huella en el ánimo del buen trekkie. Pero está bien rodado, la intriga va aumentando en un crescendo sostenido y la resolución del misterio planteado es brillante. No se puede pedir más.

© Antonio Quintana Carrandi (546 palabras) Créditos