FUTURO IMPERFECTO
FUTURO IMPERFECTO EE. UU., 1990
Título original: Star Trek TNG: Future Imperfect
Dirección: Les Landau
Guión: J. Larry Carroll y David Bennett Carren
Producción: David Livingston y Lee Sheldon
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton ( LaForge); Michael Dorn (Worf); Andreas Katsulas (Tomalak); Chris Demetral (Jean-Luc/Ethan); Carolyn McCormick (Minuet); Patti Yasutake (Enfermera Ogawa); Todd Merrill (Alférez Gleason); April Grace (Oficial de Transportadores Hubbell); George O´Hanlon Jr. (Jefe de transportadores); Dana Tjowander (Barash)
Temporada: 4, Episodio: 08

Sinopsis

Fecha estelar 44286.5. En la Enterprise se captan señales que proceden del supuestamente deshabitado planeta Alpha Onias III, cercano a la Zona Neutral. Riker, LaForge y Worf se transportan a una caverna para investigar. Cuando regresan, un fallo del transportador les deja inconscientes. Cuando Riker despierta, la doctora Crusher, que parece sensiblemente envejecida, le dice que han transcurrido dieciséis años desde la expedición a Alpha Onias III, que se ha visto afectado por una amnesia parcial y que él es ahora el capitán de la Enterprise.

Riker oliéndose que le están tomando elpelo
Riker oliéndose que le están tomando elpelo

A todos nos ha picado la curiosidad, en algún momento de nuestras vidas, por saber cómo será el futuro y qué nos deparará. En FUTURO IMPERFECTO Riker tiene ocasión de echarle un vistazo al porvenir, aunque, como veremos, ese futuro no es más que una elaboradísima recreación orquestada por una criatura alienígena.

Sin ser un capítulo de los que dejan huella, la cosa tiene su gracia, sobre todo si consideramos que el extraterrestre ha creado ese futuro partiendo de los deseos inconscientes de Riker. Por lo demás, aunque al principio Will parece creérselo todo, queda claro que todavía alberga algunas dudas sobre lo que está pasando. Dudas que se despejan cuando mira los registros visuales de su supuesta difunta esposa, que no es otra que Minuet, la beldad holográfica que los binarios crearon para controlarlo en NÚMEROS BINARIOS, de la primera temporada. Es significativo que, tres años más tarde, Riker siga pensando en Minuet. Evidentemente, ésta representa su ideal femenino, tan perfecto que resulta prácticamente inalcanzable. Menos mal que en STAR TREK: INSURRECCIÓN su relación con Deanna dará un gran salto adelante, que propiciará su matrimonio en la posterior NÉMESIS.

El episodio resultó algo fallido en un aspecto esencial: a esas alturas, todos los trekkies sabíamos cómo eran los romulanos, por lo que nadie podía creerse que estos taimados seres, que han hecho de la traición y la intriga verdaderas artes, estén dispuestos a negociar la paz con la Federación sólo porque una nave federal socorrió a una de las suyas. En otros momentos de la serie se vio la respuesta romulana ante actos semejantes, que únicamente les inspiraron desprecio y agresividad, así que esa parte del relato es la menos convincente.

Lo mejor del episodio es la relación que une a Picard con su consejera, que ha decidido permanecer a su lado con una fidelidad que la honra. A pesar de sus amagos románticos con Beverly Crusher y Vash, JeanLuc es un hombre solitario, como la mayoría de los exploradores, que no parece capaz de mantener una relación amorosa con una mujer durante mucho tiempo. Claro que en INSURRECCIÓN se siente muy atraído por la hermosa y dulce Anij (Donna Murphy), y al final de la película sugiere que pasará un largo permiso en aquel planeta, pero todo indica que la cosa no fue más allá de un agradable romance ocasional.

El modo en que Riker asume su paternidad no convence, quizás porque el mismo Will no acaba de creérselo. Eso sí, trata de ser un padre ejemplar, manteniendo conversaciones muy racionales con el chico, llevándole de pesca y, en definitiva, intentando no cometer los mismos errores que su progenitor cometió con él. Cuando al final todo se revela, identificándose el alienígena como el último superviviente de la raza Barash, Riker se apiada del niño extraterrestre que lleva una eternidad solo y le ofrece la hospitalidad de la Enterprise. La frase que Will le dirige al crío, para mí siempre serás Jean-Luc, resultaría conmovedora si el primer oficial no la pronunciara con un tono tan casual, como de circunstancias. Uno acaba pensando que dijo eso porque algo tenía que decir, pero que en realidad no era sincero.

Como siempre, Andreas Katsulas hace una gran labor interpretando al taimado Tomalak. En este capítulo nos informan que los ocho puestos avanzados de la Federación en la Zona Neutral, de los que tuvimos noticia en EL EQUILIBRIO DEL TERROR de TOS, son veintitrés en la época de TNG.

En lo puramente estético, se mantienen los uniformes que ya conocemos, a excepción del de Deanna, más acorde con la edad que se le supone, porque no resultaría apropiado que siguiera utilizando el sugerente vestuario de su juventud. Otro detalle interesante es la inclusión en la tripulación de la Enterprise de oficiales ferengis, algo que se haría realidad en DS9 gracias a Nog, y de mujeres klingon. Y hablando de klingon, Worf luce una cicatriz muy ostentosa. También se cambiaron las placas de comunicación personales, que son a un tiempo el emblema de la Flota Estelar. Por último, señalar que la base romulana es, en realidad, el interior del cubo Borg visto en LO MEJOR DE DOS MUNDOS, convenientemente modificado para la ocasión.

© Antonio Quintana Carrandi (788 palabras) Créditos