HERMANOS
HERMANOS EE. UU., 1990
Título original: Star Trek TNG: Brothers
Dirección: Rob Bowman
Guión: Rick Berman
Producción: David Livingston y Lee Sheldon
Música: Jerry Goldsmith y Ron Jones
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data/Lore/Dr. Noonian Soong); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (O´Brien); Cory Dazinger (Jake Potts); Adam Ryen (Willie Potts); James Lashly (Alférez Kopf).
Temporada: 4, Episodio: 03

Sinopsis

Fecha estelar 44085.7. La Enterprise se dirige a la base estelar más cercana, para salvar la vida de un niño gravemente enfermo a causa de una broma pesada de su hermano. De pronto, Data cambia el rumbo de la nave sin motivo aparente y sin que nadie pueda hacer nada por evitarlo. Lo que ocurre es que el androide responde a una llamada de su creador, el experto en cibernética Noonian Soong, que ha desarrollado un chip emocional para él. Cuando Data se reúne con su creador, se une a ellos Lore, propiciando un terrible desenlace.

El puente de la Enterprise lleno de personalidades
El puente de la Enterprise lleno de personalidades

Las relaciones entre hermanos casi nunca son fáciles, a pesar de lo que pretendan hacernos creer algunas series televisivas americanas. En este episodio TNG trata el a menudo complejo trato entre hermanos de un modo muy realista, describiendo esa mezcla de amor/odio que en ocasiones marca a dos personas que llevan la misma sangre. Y lo hace a través de dos parejas de hermanos muy diferentes, pero que en esencia comparten problemas similares.

En las sociedades humanas siempre ha existido la tendencia a prestar más atención a los más pequeños. La situación de Jake y Willie Potts por un lado, y Lore y Data por el otro, no es tan distinta. El hermano menor suele ser el protegido de los padres, el que más atención suscita. El mayor, sintiéndose desplazado, se defiende atacando a los padres a través del pequeño. Así, Jake le gasta una broma casi mortal a Willie, mientras Lore arrebata al doctor Soong el chip emocional que éste ha creado para Data. Podemos concluir, por tanto, que en realidad el problema está entre padres e hijos, y no entre hermanos.

La historia de los hermanos Potts es interesante, pero queda claro que también muy secundaria. El meollo del capítulo está en ese duelo a tres bandas que escenifican Soong y sus dos androides, sus hijos Lore y Data. Lore fue el primer androide creado por Soong. El científico quiso que se asemejara a los humanos, de ahí que le diera la capacidad de sentir. Ya sabemos lo que ocurrió, así que Soong decidió desmontar a Lore y construir otro androide igualmente sofisticado, pero carente de emociones: Data. Lo más trágico es que, como el amargado Lore le espeta a su progenitor, su comportamiento en el pasado es en parte culpa suya, pues pudo haberle puesto remedio de haberlo querido. Lore insiste en que Soong no le dio ni una oportunidad. El científico lo niega, como niega también que Lore sea más perfecto que Data, algo que resulta más que evidente. Lore siempre ha interpretado su desmantelamiento por parte de Soong casi como si fuera un intento de asesinato, de ahí su resentimiento contra su creador y su hermano. En realidad, Lore asume el verdadero protagonismo del episodio. Es una figura trágica, que a pesar de sus actos despierta cierta simpatía en el espectador, que no puede evitar preguntarse cómo hubieran sido las cosas si Soong, en vez de optar por desmontar a Lore, hubiese seguido trabajando en él. Verdugo y víctima de un creador que no supo o no quiso ayudarle, lo que atormenta al androide es el cariño que siente por su padre y que sabe que nunca será correspondido. Resulta conmovedor el intento de Lore de explicarle a su creador cuáles son sus sentimientos, en contraposición a su hermano, que carece de ellos. La relación que ambos androides tienen con Soong es, salvando las distancias, como la de Caín y Abel con Dios. Y siendo absolutamente imparcial, y ateniéndome a los hechos concretos, no me queda otro remedio que darle parte de razón a Lore, aun sintiendo, como todo buen trekkie, preferencia por Data.

Aunque no lo parezca, es la némesis de Data
Aunque no lo parezca, es la némesis de Data

Al final, lo mejor que hace Soong es darle a Data una lección magistral, enseñándole a comprender a los demás a través del método socrático para conocerse a uno mismo.

Este episodio marcó un antes y un después en la evolución del personaje de Data. Por primera vez nos inquieta su comportamiento durante los minutos iniciales del capítulo, cuando se apodera de la Enterprise con una facilidad pasmosa, dejando a Picard y a los demás con dos palmos de narices. Aunque pronto vuelve a ser el entrañable androide que conocemos, a partir de HERMANOS una tenue pero perceptible sombra planeará sobre el personaje. Sombra que estará a punto de trocarse en la más ominosa oscuridad en el episodio doble DESCENSO.

Con HERMANOS Brent Spiner hizo triplete, pues encarnó no sólo a Data y Lore, como en el memorable Datalore, sino también al envejecido doctor Soong. El rodaje fue bastante complicado debido a ello, pero se saldó con un triunfo apoteósico, pues HERMANOS es uno de los mejores episodios de la cuarta temporada, y uno de los más valorados por los fans de Spiner. El maquillaje corrió a cargo del gran Michael Westmore, miembro de una reputada familia que lleva décadas dedicada al cine y la televisión. Su labor en este capítulo, y en el posterior CRISIS DE IDENTIDAD, le valió una nominación a los premios Emmy de 1990.

© Antonio Quintana Carrandi (845 palabras) Créditos