LA ISLA DE LOS MUERTOS
LA ISLA DE LOS MUERTOS Roger Zelazny
Título original: Isle of the Dead
Año de publicación: 1969
Editorial: Dronte
Colección: Libros Nueva Dimensión, nº 22
Traducción: Domingo Santos
Edición: 1977
Páginas: 150
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Adán Expósito H.

La idea de esta novela es bastante curiosa: Francis Sandow es un creador de mundos, poseedor de fabulosos poderes que le permiten terraformar planetas y hacer algunas otras cosas bastante espectaculares. Esto le viene de una religión muy antigua y muy alienígena de la que es amplio conocedor. Equiparable a un dios, Sandow tiene hasta su propio planeta y es casi inmortal, ha conocido a una enorme cantidad de gente y también ha tenido duros enfrentamientos con una amplia variedad de enemigos en lo que resulta ser una conspiración prolongada y retorcida.

Los temas que trata Zelazny en este libro, si bien de forma bastante entretenida, tienen bastante calado, y aunque la novela no da para mucho, debido a su extensión si, ofrece interesantes apuntes sobre la religión, la inmortalidad y el choque con culturas extraterrestres de poderes inimaginables, a la altura del propio Sandow. Los personajes también están bien dibujados, Zelazny no necesita páginas y páginas para ponerlos en contexto, describir sus motivaciones y establecer sus prioridades.

Una de las cuestiones que más me ha llamado la atención es la naturaleza divina de Sandow. Para poder comportarse como un dios debe creerse un dios, aunque sea uno de una religión y una mitología extraterrestre. Eso me hizo recordar algunas novelas que también tratan estos temas, como DIOSES MENORES, de Terry Pratchett, aunque ésta en tono mucho más jocoso, que dan a los dioses tanto poder como creyentes arrastra. Sin duda, un dios sin creyentes, simplemente no existe.

Otra cuestión a tener en cuenta son las relaciones que se van forjando durante una vida, y la de Sandow ha sido muy larga, y por tanto el grupo de conocidos que tiene es nutrido y variado. El reencuentro con ellos también ha sido un recurso muy usado, y las implicaciones éticas y filosóficas de intentar rellenar huecos del pasado recorridas por diversos autores.

No obstante, algún defecto se le puede sacar. La primera parte se hace un tanto lenta, quizá por el cuidado que pone el autor en construir el entorno y dar vida a los personajes, pero no por ello quiere decir que sea aburrida. Los problemas de Sandow como dios son muchos y complejos, pero hasta pasado la mitad de la novela, cuando se descubren los verdaderos peligros para Sandow podríamos hablar de una lectura reposada.

La verdad es que leer este tipo de novelas resulta refrescante por cuanto, pese a haber sido escrita hacer ya cincuenta años, ofrecen mucho en muy poco espacio, son una especie de diamantes literarios, pequeños y valioso, extraños en esta época nuestra en la que los autores parecen poseídos por el espíritu de la palabrería y se lanzan a escribir novelas kilométricas.

En LA ISLA DE LOS MUERTOS, Zelazny consigue desarrollar esos grandes temas en pocas palabras, con diálogos bien medidos, juicios acertados, llevando un poco más allá lo que además se puede leer perfectamente como una novela de aventuras espaciales.

© Adán Expósito H (488 palabras) Créditos