La dimensión desconocida
SERVIR AL HOMBRE
SERVIR AL HOMBRE EE. UU., 1962
Título original: To Serve Man
Dirección: Richard L. Bare
Guión: Rod Serling, Damon Knight
Producción: Buck Houghton
Música: Marius Constant, Jerry Goldsmith
Fotografía: George T. Clemens
Duración: 25 min.
IMDb:
Reparto: Lloyd Bochner (Michael Chambers); Susan Cummings (Patty); Richard Kiel (Kanamit); Hardie Albright (Secretario General); Theodore Marcuse (Ciudadano Gregori); Bartlett Robinson (Coronel 1); Carleton Young (Coronel 2); Nelson Olmsted (Científico); Robert Tafur (Señor Valdés); Lomax Study (Leveque); Jerry Fujikawa (Delegado japonés)
Comentarios de: Dixon Acosta

SERVIR AL HOMBRE, es el título de un capítulo inolvidable de la Dimensión Desconocida (The Twilight Zone), la mítica serie de televisión que llevó la fantasía a límites insospechados, creación de Rod Serling, quien usualmente presentaba los capítulos, muchos de los cuales, correspondían a la ciencia-ficción, tomados de novelas o historias cortas, como el que vamos a comentar. La serie estuvo en aire desde 1959 a 1964.

La traducción literal de The Twilight Zone sería La zona crepuscular, más poética pero menos efectista en nuestro idioma. Porque tanto en inglés como en español y gracias al influjo de la serie, el término dimensión desconocida, sirve para referirse a situaciones sin explicación racional, que pueden ir de lo paranormal a lo absurdo, de lo kafkiano a lo científicamente no probado. Es el terreno de lo surreal y surrealista. Como veremos en el capítulo que nos interesa, el lenguaje se convierte en pieza fundamental de la ciencia-ficción.

SERVIR AL HOMBRE es el episodio 89 (o 24 de la tercera temporada) de la serie, realizado en 1959 y proyectado en 1962, el guión es del citado Rod Serling y dirigido por Richard L. Bare. En español se conoció como PARA SERVIR AL HOMBRE. Se trata de un episodio realmente especial, basado en una historia corta del escritor Damon Knight, quien es autor de numerosas novelas, pero es especialmente recordado por esta corta historia, la cual, para los curiosos, se puede conseguir en inglés en Internet.

Damon Francis Knight, estuvo casado con la exitosa escritora Kate Wilhelm, quien es reconocida autora en los géneros de ciencia-ficción y misterio, aparte de poeta, ganadora de numerosos premios y reconocimientos. Una de las primeras historias cortas de Damon Knight, fue publicada por Ray Bradbury y como dato curioso, en el año 2001, se concedió el premio Retro-Hugo (categoría extemporánea de los afamados premios Hugo) a SERVIR AL HOMBRE como la mejor historia corta de 1950, seguramente por la repercusión posterior al capítulo presentado en la Dimensión Desconocida.

Dentro del reparto del episodio televisivo, se destaca la presencia del actor, productor y escritor estadounidense Richard Kiel, célebre por su interpretación de Jaws (Mandíbulas) un villano redimido en la serie de películas de James Bond, durante la era de Roger Moore, pasando de un ser un siniestro y cómicamente oscuro asesino que apareció en LA ESPÍA QUE ME AMO (1974) a una especie de monstruo benigno en MOONRAKER (1978), la película más cercana a la ciencia-ficción de la saga del 007, al menos, la que lo envió fuera de este mundo en unos transbordadores espaciales, anticipándose dos años a los reales. Kiel en SERVIR AL HOMBRE, interpreta a un Kanamit, enorme extraterrestre que se comunica telepáticamente.

Para un espectador colombiano, como lo soy, este episodio cuenta con dos atractivos, una mención visual, cuando se aprecia el nombre del país en los preparativos de una reunión en el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, en donde transcurre buena parte de la trama, así como la presencia del actor colombiano Robert Tafur, quien tuvo una destacada trayectoria en Hollywood en los años 50 y 60, tanto en películas como en series de televisión. Aquí interpreta a un silente diplomático, pues no hay ninguna línea de diálogo, pero se le enfoca varias veces y lo interesante es que en los créditos aparece identificado como Señor Valdés, en la historia original, el personaje es el delegado argentino.

Lo interesante es que a pesar de ser una obra menor a 30 minutos, ha dejado una profunda huella en la cultura estadounidense, catalogada dentro de los mejores 100 momentos televisivos en ese país, ubicada en el top ten de los episodios originales de la Dimensión Desconocida y ha sido referencia para películas, series de televisión e incluso en la música, por cuenta de grupos que han elaborado canciones a partir de la historia.

Advierto que a partir de ahora, voy a referirme al sorprendente final, por si alguien no quiere continuar y mejor buscar o bien la historia escrita de Knight o ver el episodio, cualquiera de los dos, ampliamente recomendables.

La historia tiene un fundamento filológico semántico, que la emparenta con ARRIVAL (LA LLEGADA, 2016), película que gira alrededor de la comunicación entre civilizaciones y en ese sentido es un antecedente muy interesante, sobre una percepción diferente de los alienígenas en la ciencia-ficción. El núcleo del argumento gira sobre el doble significado (tanto en inglés como en español), del verbo servir, pues lo que promete ser la llegada de unos extraterrestres ofreciendo paz y prosperidad, se convierte en algo aterrador, cuando una traductora, especialista en descifrar códigos secretos (interpretada por Susan Cummings, quien recuerda a Amy Adams), le grita a su colega y protagonista del relato, encarnado por Lloyd Bochner, quien va subiendo por la escalera de la nave interplanetaria, que el texto que han intentado traducir desde la lengua de los extraterrestres es un libro de cocina!

Un giro sorprendente, que exige del espectador y lector cierta benevolencia, pues debemos pensar que en el lenguaje de los Kanamits, la palabra servir, tiene el mismo significado ambivalente, lo cual, en el universo de la probabilidades es bastante remoto, casi absurdo, pero no le vamos a dañar el esfuerzo al señor Knight, igual, todo es posible en el mundo de la Dimensión Desconocida.

© Dixon Acosta (886 palabras) Créditos