GLITZA
GLITZA Antonio Mora Vélez
Título original: ---
Año de publicación: 1979
Editorial: Alcavarán
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 1979
Páginas: 164
ISBN:
Precio: Descatalogado

Glitza, amor más allá del marco de análisis literario paradigmático.

O como se entrecruzan la Genética, la Historia y la Teoría de la Complejidad en un relato ya clásico.

Es mucho lo que se ha comentado sobre el relato y no deseo incrementar el volumen de palabras destinadas a reiterar, remarcar o levantar el velo de algún detalle o circunstancia, como el de señalar y explicar como nos sorprende en segunda lectura su corta extensión, ya que lo evocado corresponde a una obra de mayor amplitud, en mi recuerdo era larguísima, lo cual significa que generó multitud de espacios como una rosa fractal que se abre al influjo de la memoria sin nunca terminar de mostrar sus pétalos.

Por eso enfoco desde un ángulo que quiero considerar osado Al maestro Antonio Mora Vélez y su cuento al considerar que nos sugiere un trío de potentes propuestas, con diferentes matices de peligro... o de éxtasis:

1.- El amor es eterno mientras se conserve el ADN original.

2.- El amor es transferible aunque se tengan que realizar máximos sacrificios.

3.- El amor impregna la realidad y modifica lo que necesita para manifestarse.

La primera propuesta burla el principio de relatividad.

La segunda coloca adelante el deber de amar como única guía de un delirio consciente.

La tercera justifica los resultados por el proceso ya que ambos se retroalimentan.

Ampliemos:

Respecto a la primera la Genética Dirigida crea clones con distintas historias tal y como ocurriría en la existencia cotidiana, pero sujetos a un propósito que no les consultaron y que gracias al amor que empapa a la protagonista se transfiere a las descendientes quedando obliterada una posible rebeldía en espera de la consumación de la voluntad del querer de la Glitza original, eso rebasa los límites que lastran al amor sin relatividad, o sea el normal; sin embargo, colisiona con el libre albedrío de los clones.

Respecto a la segunda enfrenta a la historia de la propia vida del autor con su espejo creativo, donde se expresan sus protagonistas, se rebela contra las determinaciones del momento (objetividad y otras zarandajas) y las realizaciones individual y colectiva que tanto llegaron a pesar en su momento sobre la intelectualidad latinoamericana, y es así donde la opción quimérica sustentada en los clones encarna y abre las rutas a recorrer en el camino de lo inesperado, ya que al no existir seguridades ¿porque no anclar el deseo de permanencia del amor a la sucesión de generaciones? en una jugada magistral.

Respecto a la tercera diré que la teoría de la complejidad posee en su plasmación implícito el poder de reestructurarse mientras se retroalimenta, las múltiples corrientes que se entrelazan se influencian en forma mutua para arrojar como imagen un mural que conservando el panorama general va variando en sus detalles, incluyendo o excluyendo elementos según ocurren y sin eludir la entropía la escamotea, de allí que Vernon pueda salir del cosmódromo de la mano con Glitza rompiendo los imposibles y capturando las múltiples dimensiones del amor.

© Luis Antonio Bolaños de la Cruz, (501 palabras) Créditos