LA EMPÁTICA
LA EMPÁTICA EE. UU., 1968
Título original: Star Trek TOS: The Empath
Dirección: John Erman
Guión: Joyce Muskat
Producción: Gene Roddenberry y Fred Freiberger
Música: Alexander Courage y George Dunning
Fotografía: Jerry Finnerman
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); James Doohan (Scott); George Takei (Sulu); Kathryn Hays (Gem); Willard Sage (Thann); Alan Bergmann (Lal); David Roberts (Dr. Ozaba); Jason Wingreen (Dr. Linke)
Temporada: 3, Episodio: 12

Sinopsis

Fecha estelar 5121.5. La Enterprise arriba al sistema Minara, cuya estrella está a punto de convertirse en nova. Kirk, Spock y McCoy se transportan a uno de los planetas del sistema, en busca de unos científicos desaparecidos en extrañas circunstancias. Ya en la estación científica, una extraña fuerza los transporta a un subterráneo, donde encuentran a una hermosa mujer muda, que parece poseer poderes empáticos. También aparecen dos alienígenas, que someten a Kirk y sus oficiales a crueles torturas.

Gem intentando darle vidilla a McCoy

La tercera temporada de TOS ha sido denostada por algunos, en base a peregrinas consideraciones sobre el brutal recorte presupuestario que sufrió la producción. Es cierto que en ella hubo capítulos mediocres, que narraban historias con poca profundidad, pero también que, en líneas generales, el nivel argumental se mantuvo merced a los esfuerzos de Roddenberry, por lo que muchos episodios memorables de TOS pertenecen a esta temporada. Este es el caso de la historia que nos ocupa, centrada en la inquebrantable amistad que une al trío protagonista, un relato que también trata sobre la compasión.

Como era habitual en TOS, el planteamiento inicial del episodio no indica por dónde van los tiros, pues sugiere que estamos ante una aventura épica y misteriosa, cuando lo cierto es que este episodio es uno de los más profundos y reflexivos de la serie.

La minariana que nuestros héroes encuentran en esa cámara subterránea es uno de los personajes femeninos más atractivos de toda la producción. Pertenece a una especie humanoide indistinguible de la humana a simple vista, pero que posee dos características muy peculiares: carece de cuerdas vocales, por lo que es muda, y tiene unas habilidades empáticas muy desarrolladas. La mujer, a la que McCoy decide llamar Gem (piedra preciosa en inglés), se gana la admiración y el respeto del espectador cuando vemos que, recurriendo a sus capacidades empáticas, puede curar las heridas físicas de nuestros héroes, y hasta influir positivamente en su estado de ánimo. Gem es una mujer extraordinariamente dulce, que se mueve con la etérea gracia de una bailarina de ballet y se comunica mediante gestos. La actriz Kathryn Hays demostró con creces su extraordinaria valía profesional, pues, sin pronunciar ni una palabra, consigue transmitirnos en todo momento lo que siente la dulce Gem a través de su portentosa expresividad facial. La muchacha minariana simboliza la amistad y la compasión, que contrasta notablemente con la brutalidad que se desarrolla ante sus ojos. Uno de los momentos más conmovedores del episodio es cuando sonríe encantadoramente al tocar a Spock, pues percibe los buenos sentimientos que ese sinvergüenza de sangre verde atesora en su interior, así como la fuerte amistad que le une a sus amigos.

Los villanos de la función son los Vians, Thann y Lal, cuyo aspecto físico recuerda el de los talosianos de LA JAULA y LA COLECCIÓN DE FIERAS. En principio, parecen crueles e insensibles, pero conforme avance el episodio descubriremos que, en realidad, están llevando a cabo una suerte de experimento. Tienen la capacidad de salvar de la aniquilación sólo a uno de los planetas habitados del sistema y deben decidir a cuál de ellos preservar. Sus intenciones son de lo más loables, pero mientras hablan de amistad y comprensión, someten a Kirk y sus amigos a las peores torturas, a fin de comprobar si la empática Gem ha desarrollado algún afecto por ellos, y si está dispuesta a sacrificarse por ayudarlos. Este es uno de los puntos más flojos del guión, porque, aunque Gem se compadezca de Kirk y los suyos y les ayude, aunque eso signifique dar la vida por ellos, eso no demuestra en absoluto que toda su especie sea como ella.

Lo mejor del episodio es la reafirmación que en el mismo se hace de la amistad que une al capitán con sus dos oficiales. Los Vians, en un compasivo gesto, deciden que sólo uno de ellos deberá someterse a sus pruebas. Los aliens se ausentan mientras nuestros amigos hacen su elección, pero McCoy no va a permitir que Kirk se sacrifique por ellos, así que le deja fuera de combate inyectándole un somnífero. Spock aprovecha la oportunidad para escogerse a sí mismo, excusándose en la cadena de mando. Pero Bones, aprovechando una momentánea distracción del vulcaniano, le inyecta también. Esta escena ha sido muy criticada por algunos fans, que opinaban que era incongruente con la forma de ser de Spock. Según esos trekkies, el vulcaniano nunca habría dado la espalda a McCoy, después de ver lo que este ha hecho con el capitán. Pero hay otro modo de verlo. A mi entender, Spock está concentrado en estudiar el arma que han arrebatado a los alienígenas, pues quiere dejarles a sus compañeros toda la información posible sobre la misma, así que su distracción es disculpable. Después de todo, hasta los vulcanianos pueden cometer un error, máxime si son medio humanos. ¿O no?

El apartado artístico se resiente de la penuria económica que caracterizó TOS, muchísimo más acusada en su última temporada. Para ahorrar dinero, se construyó el laboratorio alienígena recurriendo a cuatro piezas de atrezo, rodeadas por paredes negras. Se decidió también que el resto de decorados se redujeran al mínimo imprescindible, lo que explica que la acción del episodio se desarrolle en una absoluta oscuridad, sólo rota por unas luces que avanzan por el decorado siguiendo a los protagonistas. De este modo tan sencillo se consiguió dotar al capítulo de un ambiente tenebroso muy logrado. La idea fue del director, John Erman, que había recurrido a un truco semejante en un episodio de la serie sesentera Rumbo a lo desconocido.

Está claro que, a nivel estético, LA EMPÁTICA es uno de los episodios más pobretones de TOS. Pero el guión de Joyce Muskat, sin ser perfecto, tiene la suficiente profundidad y emotividad para figurar entre los mejores de la serie clásica. Eso sí, en esta ocasión el atractivo y viril Jim Kirk no seduce a la bella Gem porque, sencillamente, con lo que él y sus amigos tienen que padecer, no está el horno para bollos.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.005 palabras) Créditos