SEE YOU YESTERDAY
SEE YOU YESTERDAY EE. UU., 2019
Título original: See You Yesterday
Dirección: Stefon Bristol
Guión: Fredrica Bailey, Stefon Bristol
Producción: Spike Lee
Música: Michael Abels
Fotografía: Felipe Vara de Rey
Duración: 84 min.
IMDb:
Reparto: Eden Duncan-Smith (Claudette «CJ» Walker); Dante Crichlow (Sebastian Thomas); Astro (Calvin Walker); Marsha Stephanie Blake (Phaedra Walker); Johnathan Nieves (Eduardo); Michael J. Fox (Mr. Lockhart); Myra Lucretia Taylor (Gloria Thomas); Wavyy Jonez (Dennis Owens); Rayshawn Richardson (Jared);

El productor de ésta película es Spike Lee. Con esto basta para comprender que al menos vamos a ver dos, tres películas en una. Por un lado lo mal que lo pasan negros e hispanos en Estados Unidos en general, y en Nueva York en particular, por otro lo que viene a ser una película de ciencia-ficción bastante típica y tópica de viajes en el tiempo, y por último una comedia romántica juvenil.

Lo interesante es que Stefon Bristol (guionista y director), y Fredrica Bailey (guionista) consiguen que todo esto quede bien patente sin convertir la película en un plúmbeo canto victimista, una cutre-aventura ni un edulcorado paseo por las pasiones adolescentes.

Por lo pronto Bristol y Bailey se ganan al espectador con un homenaje con mayúsculas a Robert Zemeckis, Christopher Lloyd y Michael J. Fox, presentando brevemente a éste último como profesor de ciencias de los protagonistas, Claudette CJ Walker (Eden Duncan-Smith) y Sebastian J. Thomas (Dante Crichlow) hablando de la posibilidad de los viajes en el tiempo. Ya solo con esto orienta la película hacia su línea principal, los viajes en el tiempo, la modificación del pasado y las consecuencias que esto tiene en el futuro.

CJ es una chica brillante que se saca un dinerito arreglando los ordenadores del vecindario, pero lo que le interesa de verdad es la posibilidad de viajar en el tiempo, y para ello involucra en sus experimentos a Sebastian, que no hace falta decir que está más que enamorado de ella. Pero la vida de CJ y su familia es cualquier cosa menos cómoda, barrio difícil, familia traumatizada (aunque no rota ni desestructurada) y además con los problemas añadidos de ser negra y rondando la pobreza. Por si son pocas las desgracias Calvin, el hermano de CJ, es abatido a tiros en un desafortunado encuentro con la policía. CJ se desespera y pondrá todo su talento a funcionar para volver al pasado y evitar la muerte de Calvin.

Como los viajes que logra son de apenas diez minutos, todo serán prisas, improvisación y desasosiego, justo lo necesario para mantener al espectador en vilo, aunque si es medianamente experto en el tema casi nada le cogerá por sorpresa.

Bristol y Bailey consiguen combinar de todos estos elementos de una forma bastante natural, no se hacen pesados con la denuncia social, ni el melodrama romántico-juvenil hace perder la paciencia al espectador menos sensiblero, si bien las idas y venidas por el tiempo pueden llegar a hacerse rutinarias, pero sin convertirse en plomizas. Se agradece que CJ y Sebastian sean chicos normales, inteligentes, interesados en temas sofisticados, pero no levitan en el frikismo de otros protagonistas juveniles de películas similares, están pegados a su gente y su barrio, y para el caso es como si estuvieran interesados en la mecánica automovilistica en vez de la cuántica.

Las paradojas temporales tampoco son especialmente retorcidas, aunque si una reflexión sobre la inutilidad, o más bien el peligro, de cambiar los acontecimientos pasados. Pero eso es algo inherente a todos estos dramas de viajes en el tiempo. Bristol y Bailey tampoco se complican con la tecnología utilizada, un cacharro mochilero que hace de máquina del tiempo, algo de parafernalia informática, y un garaje, no necesitan más, aunque como recursos dramáticas introducen varias limitaciones tecnológicas ad oc.

La duración contenida de la película (80 minutos) tampoco da opción a que los autores divaguen, todo sucede al ritmo adecuado sin dejarse nada en el tintero.

Paradójicamente, y pese a toda la carga ideológica de la película, el mensaje final no difiere mucho de otras producciones yankis donde los protagonistas son WASP capaces de seguir su árbol genealógico hasta los peregrinos del Mayflower:

La familia es lo primero.

© Francisco José Súñer Iglesias, (621 palabras) Créditos