NUEVE PLANETAS
NUEVE PLANETAS Efrain Gatuzz
Título original: ---
Año de publicación: 2020
Editorial: Amazon
Colección: Independently published
Traducción: ---
Edición: 2020
Páginas: 90
ISBN:
Precio: 7 EUR

El título de esta antología resulta engañoso por partida doble. En un principio se podría pensar que se trata de un repaso a la exploración y conquista del sistema solar y las vicisitudes del estudio de cada uno de sus planetas, pero no. Gatuzz nos sitúa en escenarios que nada tiene que ver con la naturaleza de los mismos, y ni siquiera se acerca a lo que en su momento la space-opera pulp más desvergonzada imaginó para cada uno de ellos.

Esto es deliberado, el autor es astrofísico y conoce más que de sobra la naturaleza íntima del Sistema Solar, así pues, ¿deberíamos acercarnos a la lectura desde el punto de vista mitológico? El panteón griego y romano ha prestado los nombres de dioses y titanes a los planetas, pero tampoco parece que se haya querido establecer una relación muy directa entre los mitos y los argumentos.

El que más se acerca es el dedicado a Marte, donde se nos plantea un mundo polvoriento y en guerra. En los demás se pueden encontrar lejanas relaciones, no siempre evidentes, ni probablemente deliberadas, por lo que conviene pensar que eso tampoco entraba en los planes del autor.

Dicho todo esto hay considerar la enumeración planetaria como muy cogida por los pelos, olvidarse de ella, y leer los relatos atendiendo al subtítulo. Entonces nos encontramos con una serie de cuentos muy correctos, de un nivel más que aceptable y sin grandes altibajos. Excepto un par de ellos, El hogar y La corte del rey, que abundan en una autoflagelación sobre la naturalaza humana que no entiendo, y menos aún comparto, una antología bastante aprovechable.

MERCURIO. El bar Galileo. El relato se trata de una traslación casi literal de la archiconocida frase de Martin Niemöller: Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, ya que no era comunista, Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, ya que no era socialdemócrata,... Los habituales del bar Galileo, ven como la parroquia se va viendo progresivamente mermada ante la actuación de unos brutales Hombres de Negro. Los que van quedando, entre la melancolía y el fatalismo, parecen esperar su turno.

VENUS. Pasión y cadenas. El lector no avisado pensará que el viaje a Venus se librará entre lúbricos encuentros y pasionales despedidas. ¿Pero cual será el objeto del deseo que persiguen los venusinos? Relacionado con elaborados placeres y experiencias sensoriales al borde del éxtasis, la protagonista no puede más que huir entre asqueada y horrorizada.

TIERRA. El hogar. Giro de 180 grados. Mientras que los dos primeros relatos del volumen apuntaban buenas maneras en lo que respecta a la originalidad y orientación, en este tercero se recurre al tópico plomizo de una Tierra devastada por la necedad de sus habitantes mientras un par de extraterrestres relamidos filosofan acerca de la perfidia de la raza humana. Hay cientos de relatos de temática similar. Incluso yo mismo escribí (¡y hasta publiqué!) uno al respecto.

MARTE. Campo de sangre. Marte no podía ser más que el escenario de un conflicto eterno en la que los combatientes ya ni recuerdan porqué luchan. El absurdo de la guerra, de la deshumanización a la que somete a los soldados, la vivencia de una muerte casi cierta, planea sobre el relato como un manto de desesperanza. Finalmente alguien sugiere un método expeditivo para acabar los combates y ambos bandos lo aceptan, para descubrir que, no obstante, la guerra es eterna.

JÚPITER. El ocaso del emperador. La esencia terrenal y temporal de los emperadores queda apuntada en éste relato donde además, se muestra como los equilibrios de poder implican que, de ser necesario, todo debe cambiar para que nada cambie.

SATURNO. El despertar de Gaia. Se nos presenta un planeta de abigarrada vegetación que los colonizadores terrestres pretenden convertir en una suerte de gran centro de proceso de datos mediante sofisticadas técnicas de manipulación genética. Como era de esperar, las cosas no salen como planifican los ingenieros. El relato se hace un tanto extraño por cuanto su argumento, dentro de la ortodoxia de la space-opera clásica, parece más propio del Venus de los primeros años del pulp.

URANO. Cronos. Con un argumento recuerda en cierto modo al de IN TIME, el tiempo de vida es dinero contante y sonante, aunque en este caso se trata de una retorcida tecnología de realidad virtual que cambia entretenimiento por tiempo.

NEPTUNO Scientia mare. Una plaga azota el planeta y dos científicos descubren la cura, no obstante los métodos que han elegido para ello no son del agrado del gobierno, y sufren las consecuencias. Un apunte sobre la oscuridad de las dictaduras y los regímenes totalitarios, sugerido en parte por los nombres de los personajes.

PLUTÓN. Viaje al Sheol. ¿Por qué Plutón dejó en 2006 de ser considerado como un planeta del Sistema Solar? Oficialmente porque no cumple todas las condiciones que la UAI exige para considerar como tal un cuerpo celeste, pero en este relato, con ciertas reminiscencias de ALIEN, se sugiera que hay razones mucho más oscuras para haberlo hecho, y llegado el momento incluso borrarlo de los catálogos de objetos astronómicos.

EPÍLOGO. La corte del rey. De nuevo vuelve a filosofar Gatuzz sobre la malignidad de la raza humana y la conveniencia, o no, de exterminarla para que deje de incordiar en el Universo. La cuestión se dirime en la corte celestial con la propuesta contundente de Marte, la lógica defensa de la propia Tierra y el veredicto final del Astro Rey, que salva la situación por los pelos. Una contradicción típica de este tipo de relatos es que primero colectiviza a la humanidad como un único ente abstracto, poseedor de una mente colmena capaz de lo peor, pero como alegato se lanzan emotivos recordatorios de las sublimes obras artísticas que es capaz de crear, creaciones, nacidas desde el más rabioso individualismo del genio creador.

© Francisco José Súñer Iglesias, (974 palabras) Créditos