EL AGENTE
EL AGENTE Canadá, 2017
Título original: The Humanity Bureau
Dirección: Rob W. King
Guión: Dave Schultz
Producción: Kelly-Rae Buchan, Kevin DeWalt, Danielle Masters
Música: Todd Bryanton
Fotografía: Mark Dobrescu
Duración: 95 min.
IMDb:
Reparto: Nicolas Cage (Noah Kross); Sarah Lind (Rachel Weller); Jakob Davies (Lucas Weller); Hugh Dillon (Adam Westinghouse); Vicellous Shannon (Agente Porter); Kurt Max Runte (Adolf Schroder); Destee Klyne (Hija de Schroder); Nikolas Filipovic (Pelo pincho); Jett Klyne (Noah de niño); David Lovgren (Irving Ravetch);

Excepto en ARIZONA BABY, Nicolas Cage nunca me ha convencido como actor, y EL AGENTE no me ha hecho cambiar de opinión. Es esa cara de empanao que tiene, y que tan bien encajababa en el papel del chapucero atracador de bancos H. I. McDonnough, me lo hace muy poco creíble en los papeles de tipo más o menos duro que suele interpretar. Dicen que cuando le dirigen bien da la talla, que se salió en LEAVING LAS VEGAS, pero en general, me da mucha pereza verle en pantalla, pero como estamos viviendo épocas interesantes uno acaba tragándose (casi) todo lo que tiene una etiqueta acorde con sus gustos, acabé viendo esta película de ciencia-ficción interpretada por Nicolas Cage.

Siempre he sido de la opinión que son necesarias un buen montón de películas pequeñas, y hasta cierto punto intimistas, que arropen a las grandes superproducciones explosivas porque es la única forma de que esas ideas de las que tanto nos gusta presumir a los aficionados al género tengan un vehículo adecuado. Las explosiones, persecuciones y personajes con las gónadas cuadradas inducen al público en general a pensar que la ciencia-ficción es un género para descerebrados, y oiga, a mi el espectáculo descerebrado me gusta, pero sabiendo que en el ámbito literario tenemos tantas y tantas joyas, esa misma sensación debería tenerla el público cinéfilo respecto al género.

¿Qué donde entran en esa ecuación las películas pequeñas? En la virtud que surge de la necesidad. Teniendo presupuestos reducidos al talento no le queda más remedio que invertirse en contar buenas historias. O al menos intentarlo. Así, tenemos ejemplos como PROSPECT, UNCANNY, IO, EQUALS, ARQ y otras muchas producciones que, en muchos casos, ni siquiera salen del circuito de la difusión on-line.

EL AGENTE entra dentro de esta categoría de películas pequeñas, rodadas en escenarios cutres, con actores de segunda fila, o al menos no muy conocidos y con un equipo reducido. Solo queda, por tanto, manejar hábilmente todos esos recursos y tener un buen guión que llevar adelante.

Por desgracia el guión de Dave Schultz es rutinario, previsible e ideológicamente ortodoxo, hasta tal punto que el propio guionista debía darse cuenta según lo escribía e introdujo aquí y allá vueltas de tuerca, no siempre bien encajadas, y un sorprendente final (que no epílogo) que si el resto de la película hubiera acompañado, hubiera sido un formidable colofón a una historia que pretendía ser deprimente, pero que en realidad acaba deprimiendo.

La historia trata de cómo Noah Kross (Cage), agente del Humanity Bureau, una agencia gubernamental para la reubicación de la población, descubre cosas de su organización que no le gustan en absoluto. Así que deserta, y en su huida arrastra a Rachel Weller (Sarah Lind) una desempleada que malvive a base de subsidios y su repelente hijo preadolescente Lucas­ (Jakob Davies) al que desde el minuto uno se le desean los mayores males que la madre naturaleza sea capaz de proporcionarle.

Tras ellos se lanza toda la organización del Humanity Bureau, encabezada por el agente Adam Westinghouse (Hugh Dillon) para evitar que Kross difunda a los cuatro vientos las actividades reales de la agencia. Como se ve, nada que no se haya contado hasta ahora.

Nicolas Cage no ayuda. Según se dice por ahí tiende al histrionismo y la irregularidad cuando no se le dirige adecuadamente, y este es el caso. O bien sobreactúa o se queda parado con esa cara de pasmo suya. Antes he dicho que este tipo de producciones se nutren de actores de segunda fila, por lo que he leído Cage tiene serios problemas económicos y problemas con la hacienda yanki, y se ve obligado a aceptar papeles que en un principio están bajo el radar de su teórico prestigio, este parece ser el caso.

Tampoco quiero decir que la película sea una chapuza infumable, pese a la previsibilidad de su guión se deja ver, está bien hilada y desarrollada, Sarah Lind está muy bien, el joven Davies, pese a lo odioso de su personaje, precisamente gracias a que lo borda, también da la talla, Hugh Dillon, se ha encasillado en papeles de villano precisamente porque le salen de forma convincente.

En resumen, que sin ser ninguna obra maestra y arrastrar unos cuantos lastres, no es una película despreciable, si bien hay que acercarse a ella sabiendo que no va a ser una película para recordar.

© Francisco José Súñer Iglesias, (733 palabras) Créditos