PROSPECTIVA AÚN POSIBLE PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE. SIETE REFLEXIONES.
por Luis Antonio Bolaños de la Cruz
AL FINAL DEL ARCO IRIS
AL FINAL DEL ARCO IRIS

1.- Introduzco la probable catástrofe:

La humanidad se encuentra al borde un abismo, el de la desaparición de la civilización tal y como la conocemos, tras la irrupción de la pandemia por coronavirus y de la profunda crisis económica-financiera con intereses negativos, tránsito del sistema FIAT hacia la desdolarización, flexibilización cuantitativa mediante la cual los Bancos centrales imprimen y entregan trillones a las grandes empresas para que compren sus propias acciones y se capitalicen —con lo cual sube el precio de sus acciones en la bolsa de valores—, caída en barrena de los precios del petróleo que sufre de dificultades para almacenar y producir en el marco de la postpandemia (los crudos del fracking llegaron a rondar el 0 como precio). Ya no es una encrucijada donde podemos optar por el sendero menos peligroso, no es un dilema donde se evalúan dos premisas contradictorias ninguna de las cuales nos satisfacen: es el punto de inflexión donde todo debe cambiar (ese es el tenor de bastantes analistas consultados o leídos que coinciden: no podemos regresar a lo de antes).

2.- Aceptando nuestra herencia nos proyectamos al futuro:

Entramos a la historia como seres empáticos, responsables, solidarios, respetuosos de la danza de la vida o salimos de ella como caterva de estúpidos que se extinguen como especie por insensibles y codiciosos. Tenemos que prepararnos para un futuro tan incierto que se torna proceloso, y aunque la evolución nos ha diseñado para sobrevivir, debe darse un coloquio continuo entre las personas afectadas y los integrantes de los equipos de la prevención sanitaria, concebida ahora integral, desde el nacimiento y aún antes, ya que nuestros genes condicionan nuestra salud, pero a su vez se encuentran determinados por el entorno, el estilo de vida y la nutrición, por el mantenimiento del cuerpo salvaguardando nuestra salud, vinculados con lo ambiental y los procesos ambientales y educativos.

3.- La Espada de Damocles del Cambio Climático:

Estamos destruyendo nuestra biósfera a ritmo acelerado, espoleados por la avaricia deshumanizada de la corporatocracia internacional y amparados por la ignorante negligencia de la que hacen gala los gobiernos que elegimos. El cambio climático ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en una realidad, es algo que nos está golpeando muy fuertemente y este es el tema central que debemos enfrentar si queremos sobrevivir y arribar a una gestión sostenible de los recursos naturales; el calentamiento global es el causante del aumento de temperatura que pone en riesgo a los continentes, pero su nombre ha sido esquivado para no colocarse de lleno contra las 7 Hermanas petroleras. Para evitar algo similar se denominaba educación ambiental para el desarrollo sostenible a la práctica que durante un par de lustros se realizaba al amparo de la alianza MINEDU & MINAM & MINSA y así se creía evitar problemas con grupos de poder (bloque de propietarios mineros) o terminología creada a posteriori para limar asperezas, pero acá por lo menos en un contexto amable de superación conjunta diferente a la exacción suicida esgrimida por el capital.

Pero es que los guarismos atemorizan: La biodiversidad se encuentra asimismo amenazada y quizás nuestra supervivencia frente a una catástrofe global se relacione de manera directa con el manejo y preservación que hagamos de la misma. La sangría en cuanto a especies que desaparecen (ritmo que varía entre 50 y 300 por día y que crecerá en los próximos 50 años) llega a cotas muy elevadas: si el corte de árboles continúa al ritmo actual los bosques del mundo perderán la mitad de sus especies para 2050; la biomasa oceánica ha disminuido un 80% en los últimos 15 años, los corales blanquean en síntoma de agonía, el pH cambia y se acidifica, las islas de residuos plásticos son tan grandes como países, de allí que se diga que ya ingresamos en la Sexta Extinción.

4.- La generación de mecanismos bifrontes, en una cara el éxtasis, en la otra la condena:

Asimismo estamos sumergidos en un entorno enriquecido de destellantes aparatos digitales y NeoTIC, crecemos acicateados por los procesos de la globalización, bombardeados por miríadas de experiencias (con frecuencia en vivo) y expuestos a los innumerables estímulos que provienen de un conocimiento envolvente interrelacionado en profundidad y con muchas capas, que mientras borra los compartimientos estancos, se expresa con aulas inteligentes, sensochips, redes neurales, pero que en simultánea alude a la vida, captando su ritmo y se conecta con la creatividad, la imaginación y las estructuras abiertas ad infinitum, a pesar o más allá de los riesgos que presentimos. Asimismo hay que utilizar las NeoTICīs (redes 5G) de manera eficiente y consistente ya que serán la herramienta fundamental ante la singularidad tecnológica que se avecina y que anuncian desde los transhumanistas hasta el escritor de ciencia-ficción Vernor Vinge.

5.- Juventud esperanzadora y capacitadores en onda

Hay esperanza: Pareciera que los jóvenes son diferentes a cualquier generación anterior (sus redes neuronales se han forjado bajo el influjo de las nuevas tecnologías y sientipiensan distinto), además como millenials, generación Z o generación Y se sienten distanciados de la sociedad en la cual han emergido y buscan rellenar esa brecha generacional con movimientos como los indignados o con la oleada de movimientos populares con que sacudieron a América Latina y el mundo durante el 2019-2020 (aún hoy aunque disminuidos por la pandemia) las masas hastiadas del neoliberalismo, donde apuntaban a recuperar la norma sostenida por la libertad, igualdad, fraternidad de la revolución francesa, las conquistas laborales y solidarias de la revolución de octubre y el pacto social que brota desde la voluntad justiciera de los vencedores de la II Guerra Mundial contra el fascismo para reivindicar a sus antecesores, pero también superarlos mediante la incorporación de sus luchas en la expansión del campo reivindicativo que empiezan a proponer (eso si hay que enfrentarles con el significado y consecuencia de sus acciones), porque existen ya tecnologías para el disfrute de aprender, aquellas que interactuando trasmiten las emociones que nos colman ensanchando nuestras diversas inteligencias: de paso los profesores alcanzan su nicho de orientadores, compartiendo la pasión por guiar la magia del periplo en continua expansión, revelando y gestionando las emociones (de allí el sentipensar como omnipresente).

Hoy, con el coronavirus tenemos una gran oportunidad para rediseñar el sistema educativo, provocar una revolución educativa e insertar la temática señalada en el panorama que estamos describiendo, para ello debemos Terminar el tránsito del Aula-Jaula al Aula-Mundo (hoy los niños aprenden más con sus amigos y en las redes sociales que en aula), considerar a la emoción como la puerta de entrada a la razón, y a la impredecibilidad como forjadora de la realidad. Además, hay que incorporar la ciencia en la vida cotidiana de los niños (los más sofisticados que jamás hayan existido, consumidores fractales que se nutren de internet y tablets) y considerar a los estudiantes como investigadores de diversos procesos que suceden en su realidad: midiendo contaminación, variables meteorológicas, ejecutando combinaciones de elementos, levantando diccionarios de recursos, midiendo la velocidad del viento o la radiación solar, observando las maravillosas transmutaciones de la naturaleza, para así ir ejercitando la musculatura de su ciudadanía ambiental.

6.- Mecanismos de demolición en movimiento

Se requiere cada vez mayor creatividad que se va logrando gracias a diseños y enfoques que se expandan y reproduzcan como matriuskas rusas o cajas chinas, amamantados por la empatía y la colectivización del conocimiento (o el colectivismo organizativo), por la multidimensionalidad de los procesos y evitar centrarnos sólo en los resultados (obsesionarnos con sus derivaciones asesina la magia del viaje de exploración que supone toda investigación, la satisfacción de enarbolar un paquete de interrogantes), así la alegría del descubrir se disipa erosionada por el desencanto de la inanidad expresada en el producto final de las calificaciones numéricas (cual si fueran el único criterio de validez), olvidando las particularidades, la alegría de lo propio a investigar. Transitamos de lo mecánico factual a lo empático creativo, no podemos permanecer en el pasado, lo que está sucediendo en los campos ambiental y tecnológico, en el social y el cultural, en general, en la civilización que moramos, nos obliga a cambiar las políticas ambientales, el sistema educativo. el sistema financiero y tras las fallas flagrantes expuestas por la pandemia el de salud, que debe ser un servicio exonerado de las garras de la inversión privada, plasmación de un servicio estatal digno e inclusivo. Culmino señalando que si existe alguna conspiración en la aparición del coronavirus la ha creado la propia Gaia, Gea, Pachamama o Tierra, nos ha lanzado la Covid como una advertencia de que debemos cambiar (es probable que en su momento el SIDA me despertara similares sensaciones, pero ahora la paralización de las cadenas productivas, distributivas, comerciales y la retoma de los espacios urbanos o colindantes por diversas especies de animales parece apuntar en esa dirección: los seres humanos dejando a un lado la ganancia inmediata y la codicia finalmente alcanzaran a firmar un pacto inteligente con la naturaleza y viviremos como nunca lo hemos hecho antes.

7.- Y al final, lo práctico: ¿Qué debemos hacer ante la catástrofe ambiental en cámara lenta (todavía) que atravesamos?

Por lo menos nos obliga a:

a) tomar decisiones informadas sobre nuestras acciones, no permitir que intereses anclados en la ganancia inmediata nos usurpen ese derecho.

b) establecer conectes por doquier para resolver los tremendos problemas que ya moramos y que se nos avecinan, lo cual debe venir acompañado de valores éticos, una nueva economía solidaria, un esquema de poder político donde la población pensando global y actuando local decida en su favor sobre los intereses del capital,.

c) de allí que se proponga: investigar por curiosidad y no por utilitarismo, demostrar por entusiasmo y no por egocentrismo, convivir con sensibilidad con los demás seres humanos desterrando los prejuicios (en relación con el aprender a aprender propuesto desde la UNESCO), aplicar lo comprendido con integridad ética aceptando la paradoja y la ambigüedad (relacionado con la impredecibilidad de la realidad y la necesidad de gestionar los riesgos, sobre todo en un país como el nuestro (Perú) con una tectónica de placas desfavorable, una orografía peliaguda, un relieve escabroso y una geomorfología retorcida nos empujan continuamente a la catástrofe),.

d) planear creativamente equilibrando de manera dinámica ciencia, arte y ambiente donde todos somos imprescindibles en esta carrera contra la muerte del homo sapiens en que debemos embarcarnos todos.

e) evaluar con cariño aceptando la complejidad de la realidad y midiendo de tal forma que los números y cantidades devengan en nuestros amigos y no en nuestros dominadores.

f) validar con nuestro compromiso corporal lo que avancemos para ir encarnando lo que anhelamos y creemos es mejor para la sociedad, el país y nosotros mismos.

g) practicar el IEMA: Imagen panorámica, enfoque holístico, metodología sistémica, actitud proactivo-prospectiva, y sobre todo a través de las conexiones múltiples que depara la conectividad presente en el caos del universo, construir esa realidad alternativa que nos espera para que superemos esta etapa tanática, crematística y preñada de crueldad dónde aún gobierna la codicia.

© Luis Antonio Bolaños de la Cruz, (1.763 palabras) Créditos