Bruna Husky, 3
LOS TIEMPOS DEL ODIO
LOS TIEMPOS DEL ODIO Rosa Montero
Título original: ---
Año de publicación:
Editorial: Seix Barral
Colección: Biblioteca Furtiva
Traducción: ---
Edición: 2018
Páginas: 400
ISBN:
Precio: 19 EUR

Con esta aventura Rosa Montero da por concluidas las aventuras de Bruna Husky, al menos las Bruna que conocemos, la fornida androide de combate que, una vez acabado su periodo de servicio militar, sobrevive en un Madrid futuro contando los días que le quedan para morir.

Ya habíamos podido seguir sus andanzas en LÁGRIMAS EN LA LLUVIA y EL PESO DEL CORAZÓN. Como bien sugiere el título de la primera novela, Rosa Montero no se complicó la vida y tomó el universo dickiano pasado por la trituradora de Ridley Scott para componer el futuro donde campan sus androides, aunque a diferencia de los autores americanos, Montero permite a sus andrillos pasear por la Tierra desempeñando los oficios más variopintos, desde tareas de seguridad a trabajos pesados o técnicamente muy complejos. En lo que no cambian es en la profunda depresión que arrastran. Saben que tienen fecha de caducidad, y cual es esa fecha, y cuentan los días que les quedan hasta llegar a ella. Bruna hace el recuento cada vez que despierta del sueño.

En esta ocasión el protagonismo no es tanto de Bruna como de la península Ibérica al completo. El asunto empieza cuando el inspector Paul Lizard, amante de Bruna, desaparece y tanto ella como la policía se lanzan en su busca. Hay diversas líneas de investigación, que van desde admiradoras desequilibradas hasta terroristas adolescentes. Como sabrosos aderezos, conspiraciones planetarias, conflictos internacionales, magnates populistas y personajes cada vez más extraños, a los que Bruna parece atraer como un imán.

He aquí que surge la gran paradoja, porque todo lo que hace Bruna en la novela es por amor, amor en los tiempos del odio. Así comienza el libro: Sin amor no merece la pena vivir.

Uno de los muchos temas que toca Rosa Montero de hecho el leiv motiv que mueve a todos los personajes, es el de una sociedad instalada en el odio, desde odios consistentes, producto de una vida de interminables penurias, hasta el odio propio por no poder, o no querer, ir más allá de las ambiciones personales, pasando por el odio hacia el Todo, producto de una frustración que crece de la incomprensión y la rebeldía. Odio también nacido de la envidia, del deseo de tener algo inalcanzable. Todos estos odios acaban materializando en la pura violencia física, en el aislamiento y el desprecio por el otro.

Con todos estos odios tiene que bregar una Bruna doblemente desesperada, que se descubre locamente enamorada de un hombre que no sabe muy bien si siente algo por ella más allá de la atracción sexual, y atenazada por su permanente crisis existencial. Cuando empieza la novela le quedan tres años, tres meses y dieciséis días de vida. Solo la química alterada de su cerebro hace que no caiga en la locura y sólo le acompañe una depresión permanente que combate a base de alcohol, drogas y sexo.

Pero como los andrillos de Dick y los replicantes de Scott, Bruna ama la vida, y en el fondo es una sentimental bastante ñoña. Quiere y necesita una familia, y con el tiempo ha ido adoptando a una serie de peculiares esperpentos: Bartolo, un animalillo alienígena, tragón insaciable que tiene una permanente fijación con ella, Yiannis, un viejo archivero, erudito y conocedor de artes arcanas, Gabi, irritante preadolescente rusa, rescatada de la taiga radiactiva. A esta familia ya bastante disfuncional une a Alicia, programadora y matemática desquiciada, Emma, amiga de Gabi e igualmente adolescente e irritante, y Barri, inesperada hermana de Lizard. Todas ellas tendrán importantes papeles en el desarrollo de la novela.

La novela se trata fundamentalmente de un thriller policiaco que va creciendo según el escenario se amplia, nuevos personajes se incorporan y las revelaciones se hacen cada vez más inquietantes, hasta la implosión final. Si, he escrito implosión, porque el mundo de Bruna está lleno de fuerzas contrapuestas, capaces cada una de ellas de colapsarlo por si mismas, acaba derrumbándose sobre si mismo.

Así, entre terroristas juveniles, magnates populistas, ingerencias extra terrestres, gobiernos sin rumbo, supremacistas radicales de diverso pelaje, las probabilidades de que algo pueda ir mal se sustancian paso a paso.

Rosa Montero también aprovecha para arremeter contra el capitalismo y las malvadas multinacionales. Además de nadar a favor de corriente, es un planteamiento ideal para describir un mundo en el que la pobreza y los abusos hacia la población están casi institucionalizados, no obstante, cuando la acción sale de Madrid parece que los Grandes Problemas del Pueblo son más bien problemas de urbatinas poco ambiciosos y acomodaticios. La comunidad donde se crió Barri prospera, más o menos, al margen del gobierno y las corporaciones, incluso la vida fuera de la ciudad, desde la perspectiva de Barri, tampoco parece tan desesperada como en el centro de Madrid.

A favor de corriente está también el hecho de que todos los personajes principales son femeninos, Bruna, Barri, Emma, o la inspectora Kai. Yannis es un vejete pusilánime y Lizard el princesito a rescatar. ¿El malo? y/o personajes negativos. Hombres. ¿Es un detalle molesto? No, porque no se hace militancia con ello, simplemente es así. De hecho los papeles de Barri y Kai son reversibles hubieran funcionado igual siendo hombres.

Con este tríptico Rosa Montero se ha coronado como una de las mejores escritoras de ciencia-ficción españolas (lo tenía relativamente fácil, ya es una de las mejores escritoras españolas) y debemos congratularnos porque ha llevado el género en estado químicamente puro a las estanterías de la literatura general de las librerías, y ha sido aplaudida por ello de una forma que otros autores menos genéricos, y no menos meritorios, tenían vedado por los prejuicios habituales.

Ahora solo nos queda saber si Bruna volverá. Ya nunca será la misma, pero no dejará de ser el poderoso referente en el que se ha convertido.

© Francisco José Súñer Iglesias, (966 palabras) Créditos