Star Wars, 9, Episodio IX
EL ASCENSO DE SKYWALKER
EL ASCENSO DE SKYWALKER EE. UU., 2019
Título original: Episode IX - The Rise of Skywalker
Dirección: J. J. Abrams
Guión: Chris Terrio, J. J. Abrams
Producción: J. J. Abrams, Kathleen Kennedy, Michelle Rejwan
Música: John Williams
Fotografía: Dan Mindel
Duración: 182 min.
IMDb:
Reparto: Carrie Fisher (Leia Organa); Mark Hamill (Luke Skywalker); Adam Driver (Kylo Ren); Daisy Ridley (Rey); John Boyega (Finn); Oscar Isaac (Poe Dameron); Anthony Daniels (C-3PO); Naomi Ackie (Jannah); Domhnall Gleeson (General Hux); Richard E. Grant (General Pryde); Lupita Nyong'o (Maz Kanata); Keri Russell (Zorii Bliss); Joonas Suotamo (Chewbacca); Kelly Marie Tran (Rose Tico); Ian McDiarmid (Emperador Palpatine); Billy Dee Williams (Lando Calrissian); Harrison Ford (Han Solo);

Al fin, con esta tercera entrega de la tercera trilogía queda finiquitado el triple tríptico de Star Wars y las penurias de la familia Skywalker. Pero no se asusten, la Disney va a sacar todavía muchos millones de nuestros bolsillos explotando este universo galáctico, así que está garantizado el goteo de películas y series basadas en personajes reales provenientes tanto del canon cinematográfico como del Universo Expandido, o inventados al calor de alguna idea más o menos afortunada.

Lo que parece claro es que nos podrían haber ahorrado esta tercera trilogía. A causa del hastío que me han provocado estas tres últimas películas no he investigado mucho las causas de que J. J. Abrams haya fracasado tan estrepitosamente con Star Wars. Había una gran expectación, visto su trabajo para renovar la franquicia de Star Trek, para cabreo de los trekis más ortodoxos y alborozo de los aficionados a la ciencia-ficicón en general. De hecho, el plante de Abrams a esta nueva Star Trek cinematográfica para centrarse en Star Wars supuso su declive y finalmente el abandono del proyecto por parte de la Paramount.

Las expectativas eran por tanto muy altas, tanto como la decepción que supuso EL DESPERTAR DE LA FUERZA. No se si por encargo o porque pensó que era una buena idea, Abrams no hizo más que un remake de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS de 1977. No avanzó, ni aportó nada nuevo a lo que ya había. Actualizó y sustituyó personajes pasados por sus émulos, y fue despachando las viejas glorias que, cuarenta años después, no estaban para muchos brincos. Nada más, todo muy grandioso y espectacular pero nada que pudiera encandilar a nadie de más de doce años.

Dedicado a otros proyectos pasó el testigo a Rian Johnson para LOS ÚLTIMOS JEDI, donde, de nuevo entre grandiosos escenarios y espectaculares persecuciones, nos regalaron la vacuidad más absoluta destruyendo además algunos de los mitos fundacionales.

Llegamos al fin a EL ASCENSO DE SKYWALKER, donde Abrams retoma las riendas para arreglar el desaguisado de Johnson para que, me autocito ...los buenos se levanten, devuelvan el golpe a los malos multiplicado ya por cuatro, quedando finalmente victoriosos entre serpentinas y fanfarrias rodeados por los espíritus de sus mayores siguiendo con las autocitas EL ASCENSO DE SKYWALKER no es que sea de vergüenza ajena ni nada por el estilo, es una película entretenida y dignamente realizada, pero no es ninguna maravilla, solo una aventurilla ligera y lujosa en la que Abrams se dedica de nuevo a resucitar a viejos conocidos, algunos de forma sorprendente, entre grandes dosis de efectismo. De nuevo nada que vaya a sorprender.

En general la película goza de un guión flojo, previsible, si bien la trama es más centrada que en LOS ÚLTIMOS JEDI, eso no quiere decir que tenga la consistencia de, por ejemplo, ROGUE ONE, e incluso SOLO. Abrams finiquita la trilogía de forma rutinaria y poco inspirada. Incluso el final queda algo ridículo porque Rey, la heroína más sosa de toda la saga, hace gala de esa falta de personalidad que la ha perseguido durante las tres películas para, en vez de reivindicarse a si misma, apuntarse a la tribu ganadora.

Del malo se puede decir otro tanto. Kylo Ren quedará en la galería de personajes más despreciados junto a los ewoks y Jar Jar Binks. Un malo que no infunde respeto, no da miedo y ni siquiera inquieta cuando hace su aparición, es lo peor que le puede pasar a una película de aventuras y acción. La mera presencia de Darth Vader al fondo de la escena, sin moverse ni articular palabra, presagiaba terribles acontecimientos. Kylo, en las mismas circunstancias, tiene menos presencia que un macetero.

Los secundarios siguen el mismo camino. Finn es el alivio cómico que ya ni siquiera funciona (si hasta un muñeco de quince centímetros te quita el protagonismo, mal vamos) y Poe Dameron, el único personaje que había demostrado algo de fuerza e independencia en las dos anteriores entregas, queda tan desdibujado que más vale que le hubieran cambiado el nombre.

Pero lo peor es que termina de destruir el mito de Luke. Él mismo, más bien su fantasma, confiesa a Rey que se había escondido ocultándose como un cobarde. Todas esas teorías que durante las dos anteriores entregas le habían puesto de gallina pusilánime confirmadas sin ningún reparo. ¿Qué nos han dejado de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS? Una Leia incompetente, un Han Solo fullero e irresponsable y un Luke Skywalker cobarde. Me permitirán que no vuelva a ver ninguna de estas tres últimas películas en la vida.

Lo único aprovechable de la película es que finalmente queda como un gran pase de diapositivas de ilustraciones conceptuales. Ahí Dan Mindel, el director de fotografía, se ha lucido y ofrece toda una serie de estampas pictóricas que hasta ahora parecían reservadas a esos libros lujosos que se editan como merchandising adicional.

En fin, Star Wars, adiós hasta nunca jamás.

Pero...

Hola Universo Star Wars. Si lo que nos va a ofrecer en el futuro va por el camino de The Mandalorian... ¿podemos tener una nueva esperanza? Mi sospecha es que a Jon Favreau se le ha dado la libertad creativa que no ha tenido Abrams. ¿Algún responsable? De señalar a alguien, sería una persona cuyo nombre empieza por Kathleen y termina por Kennedy.

Ahí lo dejo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (891 palabras) Créditos