BUSCANDO PAREJA
BUSCANDO PAREJA EE. UU., 1989
Título original: Star Trek TNG: Manhunt
Dirección: Rob Bowman
Guión: Terry Devereaux (seudónimo de Tracy Tormé)
Producción: Robert L. McCullough
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Colm Meaney (O´Brien); Diana Muldaur (Dra. Pulaski); Majel Barrett (Lwaxana Troi); Robert Constanza (Slade Bender); Carel Struyken (Sr. Homm); Rod Arrants (Rex); Robert O´Reilly (Scarface); Rhonda Aldrich (Madeleine); Mick Fleeetwood (Dignatario Antediano); Wren T. Brown (Piloto del Transporte).
Temporada: 2, Episodio: 19

Sinopsis

Fecha estelar 42859.2. A la Enterprise llega la madre de Deanna. La señora Troi está buscando nuevo marido y tiene la intención de seducir a Picard, pero el capitán la elude, escondiéndose en la holodeck con uno de sus programas del detective de serie negra Dixon Hill. Mientras, una delegación alienígena se dispone a cometer un atentado en una conferencia diplomática.

Lwaxana a lo suyo
Lwaxana a lo suyo

La segunda aparición en TNG de Lwaxana Troi se resolvió en un capítulo divertido y en ocasiones desternillante, pero poco lucido en general. Resulta que ahora Lwaxana está pasando por cierta fase fisiológica de las mujeres betazoides que, según la atribulada Deanna, puede cuadruplicar y hasta quintuplicar el impulso sexual de una mujer digamos normal. Viene a ser algo así como una especie de pom-farr betazoide femenino, que no sólo empuja a las mujeres de esta raza a aparearse, sino, lo que es más relevante, a buscar casi desesperadamente marido. Naturalmente, el primer hombre en el que piensa Lwaxana es Picard, al que intenta seducir descaradamente, lo que induce al capitán a tratar de poner tierra de por medio entre la impetuosa betazoide y él, refugiándose en la holodeck, en uno de los programas de su querido Dixon Hill.

El guión original fue reescrito, alterando detalles sustanciales de la historia pergeñada por Tracy Tormé, lo que enfureció a éste, que decidió emplear un seudónimo para que su nombre no fuera asociado con el nuevo texto. El director compartía la opinión del guionista. Ambos advirtieron del, a su juicio, más que seguro fracaso del episodio si se rodaba la versión reescrita del guión, pero nadie les hizo caso. El resultado fue un capítulo muy divertido, pero también fallido, que sólo se salva por el carisma de Majel Barrett y por algunas situaciones jocosas.

En mi opinión, lo que acabó de estropear la historia fue el tratamiento que se dio a los poderes de Lwaxana. En su primera aparición en PUERTO, de la temporada inicial, había quedado claro que, al contrario que su hija, Lwaxana es una betazoide pura, es decir, telépata cien por cien. Siendo así, pudiendo leer las mentes de los demás a capricho, debería ser la manipuladora perfecta, pero en BUSCANDO PAREJA nos la presentan como una inconsciente que va por ahí liándolo todo. Claro que esa actitud de Lwaxana podría deberse a un efecto secundario de esa fase que está atravesando; pero, de ser así, ¿por qué Deanna no comenta nada al respecto? Tampoco resulta creíble la escena de la holodeck, donde Lwaxana sucumbe al encanto de un personaje holográfico, tomándolo por un hombre de carne y hueso. ¿Es que los betazoides, una especie tecnológicamente avanzada, no poseen simuladores holográficos?

Lo mejor del episodio es, con mucho, el segmento de la holodeck, con la recreación virtual del mundo de Dixon Hill, alter ego holográfico de JeanLuc. Por desgracia, las escenas de la sala de hologramas se utilizaron sólo para complementar la divertida pero insulsa historia de Lwaxana, resultando casi gratuitas. Una pena, porque este episodio, como el memorable EL GRAN ADIÓS, podría haber devenido en un sentido homenaje a la maravillosa serie negra del Hollywood clásico. Hay que resaltar que, a pesar de todo, los pasajes que transcurren en la holodeck son los más cuidados del episodio, tanto en ambientación como en vestuario, destacando sobre todo el apartado musical, con grandes éxitos de los años 40 como MOONLIGHT SERENADE o HOW HIGH THE MOON.

Carel Struycken interpreta de nuevo al señor Homm, el fiel y silencioso criado de Lwaxana, tremendamente resistente ante los licores de alta graduación alcohólica, como descubre Picard cuando se ventila de un trago la botella de dos litros de cerveza romulana que ha llevado como obsequio para su cena con la betazoide.

Riker descubriendo su verdadera vocación
Riker descubriendo su verdadera vocación

Si en PUERTO fue el pobre Picard el que hizo de mozo de cuerda, llevando la pesadísima maleta de la madre de Deanna, ahora es Riker el que carga trabajosamente con el equipaje de la noble betazoide, que Homm maneja con la ligereza de una pluma.

Data es un valiosísimo miembro de la tripulación, un banco de datos ambulante, que en numerosas ocasiones salvará a la Enterprise de ser destruida. Pero en BUSCANDO PAREJA, Picard utiliza las capacidades del androide para fastidiarle los planes a Lwaxana.

En el breve papel de Scarface, en el segmento de la holodeck, aparece Robert O´Reilly, que a partir de REUNIÓN, de la cuarta temporada, interpretaría a Gowron, que llegaría a ser canciller del Alto Consejo klingon. Este personaje, uno de los más memorables representantes de esa raza guerrera, alcanzará tanta relevancia en Star Trek, que en la posterior DS9 tendrá una importancia significativa en el desarrollo de la historia.

En cuanto a los curiosos antedianos, fueron una solución de última hora para completar metraje. La verdad es que su apariencia es un poco repulsiva, pues, como comenta Lwaxana:La última vez que vi algo parecido, estaba en un plato. El rockero Mick Fleetwood, que encarna a uno de los alienígenas, tuvo que afeitarse su característica barba para llevar el maquillaje ideado por Michael Westmore.

Con todos sus defectos, que son bastantes, BUSCANDO PAREJA es un episodio potable, exclusivamente porque el mismo está protagonizado por Lwaxana Troi, uno de los personajes más memorables de TNG, capaz de salvar incluso historias tan fallidas como la que nos ocupa.

© Antonio Quintana Carrandi, (885 palabras) Créditos