El sermón de fuego, 1
EL SERMÓN DE FUEGO
EL SERMÓN DE FUEGO Francesca Haig
Título original: The Fire Sermon
Año de publicación: 2015
Editorial: Minotauro
Colección: ---
Traducción: Manuel Mata Álvarez-Santullano
Edición: 2015
Páginas: 416
ISBN:
Precio: 17,95 EUR
Comentarios de: Armando Parva

Antes de empezar, algunas consideraciones previas: si se busca algo de originalidad, en este libro, no se va a encontrar, si se busca literatura refinada, tampoco este es un libro de referencia, si se huye de la moralina como de la peste, tampoco es la novela adecuada, y por último, es la primera parte de una trilogía, por lo que el todo queda muy en el aire.

No digo con esto que sea un libro que deba ser descartado automáticamente. Al tratarse de literatura juvenil, esa es la gran clave, tiene muy pocas complicaciones y buen ritmo, por lo que resulta perfecto como lectura ligera, si en un momento determinado queremos despejarnos sin entrar en grandes disquisiciones intelectuales ni filosóficas. Literatura escapista, en definitiva.

Lo comentado sobre la falta de originalidad se comprueba desde las primeras páginas, donde se nos traslada cuatrocientos años en el futuro, a un mundo que sobrevive malamente en las cenizas de la civilización destruida por un Apocalipsis nuclear producto, naturalmente, de la mala cabeza de la humanidad. Como se ve la moralina empieza a repartirse muy pronto. Eso implica que toda tecnología, al menos la mayor parte de ella, se haya desterrado y se haya vuelto a una especie de Edad Media.

Tema recurrente hasta decir basca, del que como referentes ilustres tenemos CÁNTICO POR LEIBOWITZ, de Walter M. Miller, o DEUS IRAE, de Philip K. Dick y Roger Zelazny.

La radiación y otros eventos han transformado al ser humano y solo nacen gemelos, pero de una forma muy particular, uno de ellos es perfecto mientras que el otro viene al mundo con una serie de taras bastante evidentes. Alfas y Omegas, que así se llaman, son separados, los Alfas rigen los destinos de la comunidad mientras que los Omegas son repudiados y apartados, convertidos en parias sin casi derechos.

Los protagonistas de esta historia, son los hermanos Cassandra y Zach, pero tienen una particularidad, ninguno tiene taras evidentes, y solo con el tiempo se descubre que Cassandra es vidente. Solo eso basta para que Zach sea considerado el Alfa y Cass la Omega. Zach, ya convertido en un miembro respetable de la comunidad, recluye a su hermana, pero ésta consigue escapar, comenzando entonces lo que es el meollo central del libro: la huida, el descubrimiento de terribles conspiraciones, el encuentro con aliados y enemigos, las aventuras y los peligros.

En ese sentido la novela se puede dividir en dos partes, la descripción del escenario, donde se muestra como son las estructuras de esta sociedad, y luego las aventuras de Cass.

Poco a poco Cass descubre que los Alfas tienen nuevos planes para cambiar el ya de por si miserable statu quo de los Omegas, lo que da el sentido a sus aventuras. Cass es la típica idealista que piensa que, pese a todo, se puede construir una sociedad en la que la convivencia sea sana y sin diferencias, y en eso pondrá todo su empeño. Contando además con la esperanza de que existe una especie de organización de Omegas, más allá del control de los Alfas, con que ayudarse a llevar a cabo sus anhelos.

Hay que reconocer que Francesca Haig es una buena constructora de personajes. Comprendemos las motivaciones y anhelos de todos, y se llega a tener buena sintonía con ellos. Como buena literatura juvenil que se precie, también hay componente romántica, pero no se convierte en el eje central de la narración, y a veces parece más pensada como concesión a la galería.

Aunque la autora tiende al lirismo, tampoco puede exagerar demasiado al respecto debido al público al que va dirigida la novela, la narración fluye con suavidad, las descripciones son precisas, en general la prosa es pulcra, y consigue crear un ambiente a la vez claro, en el sentido de que todo está perfectamente dibujado, pero inquietante por las múltiples implicaciones que tiene la supremacía de los Alfas.

No voy a entrar a cuestionar muchos de los aparentes absurdos del argumento, pero no esta de más señalarlos, empezando por las diferencias entre gemelos y su extraño e inverosímil vínculo, o porque se pretenden tomar ciertas medidas, lógicas si se piensa en el contexto, en ese justo momento cuando han tenido varios siglos para ponerlas en marcha, o porque hay aparatos que tras esos años siguen funcionando como si nada.

Al tratarse de la primera parte de una trilogía, y por tanto quedar inconclusa, las peripecias de Cass son simplemente eso, peripecias, repetitivas y, por el momento, sin mucho sentido más allá de encaminarla hacia el objetivo que se ha propuesto. Hay que suponer que en sucesivas novelas se sustanciarán en acciones más concretas.

© Armando Parva, (774 palabras) Créditos