EL NÚCLEO DEL SOL
EL NÚCLEO DEL SOL Johanna Sinisalo
Título original: Auringon ydin
Año de publicación: 2013
Editorial: Roca Editorial
Colección: ---
Traducción: David Tejera Expósito
Edición: 2019
Páginas: 336
ISBN:
Precio: 19,96 EUR
Comentarios de: Luis del Barrio

Había leído que este libro era sobre todo una distopía de corte feminista, pero no se yo, plantea una serie de cuestiones de las que acusa a una extrema derecha radical, pero que a día de hoy solo se plantean desde una izquierda más o menos bienintencionada pero bastante poco realista. Por ejemplo, todo lo que sea perjudicial para la salud y el intelecto (Mens sana in corpore sano), esto es, desde el alcohol hasta los ordenadores, pasando por las grasas saturadas, ha sido prohibido. Pensemos desde que espectro ideológico nos vienen actualmente ese tipo de restricciones. Efectivamente, no es raro encontrarse un vegetariano de derechas, pero resulta más fácil que en el lote entre también el ecologismo, el animalismo y toda la ideología que los Social Justice Warriors intentan imponer (sin convencer, ¿para que?).

Fíjense que la autora propone una Finlandia futura en la que la extrema derecha gana las elecciones e impone la censura, elimina derechos e impone un estado total que como digo, a mi me recuerda más a la Rusia Soviética, a la Cuba castrista, a la China de Mao y a Corea del Norte, que a las dictaduras de corte fascista del siglo XX.

Pero el malvado régimen además, se dedica a hacer selección genética con las mujeres, dedicando a las más sumisas y cortitas de intelecto a la reproducción y esterilizando a las inteligentes y guerreas, para que las primeras tengan a su vez hijas sumisas, de las que se separarán a las que todavía tengan algo que objetar, y así sucesivamente, hasta quedar reducidas a meras mascotas. Eso también recuerda poderosamente a lo que ciertas religiones y ciertos grupos sociales, también extrañamente apadrinados por cierta izquierda, propugnan y hasta ponen en práctica a día de hoy.

El caso es que el libro lo venden como una reivindicación feminista, solo hay que leer lo que dice Roca Editorial en su web: Una novela en algún lugar entre Margaret Atwood y Kurt Vonnegut, y con una visión única sobre el fin del hiperpatriarcado. Lo de Margaret Atwood es plausible, las mujeres en esta novela están mucho peor que las Criadas de Gilead, pero lo de Vonnegut no lo veo. Es más, a poco que se piense meter a Vonnegut por medio es un sinsentido puesto que no se puede ser menos progresista que él, en LA PIANOLA, por ejemplo, describe un mundo feliz donde todo el mundo tiene cubiertas sus necesidades, casi nadie debe trabajar... pero todo el mundo es profundamente desgraciado.

Pero lo peor es lo del hiperpatriarcado. Eso me echaba atrás. ¿Más dogmatismo reivindicativo? Llevo una racha de lecturas de ese estilo y no me apetecía otra, pero me decidí por el hecho de que la autora es finlandesa. No tengo memoria de haber leído nunca ciencia-ficción finlandesa, así que una muestra de ese exotismo no me iba a hacer daño.

¿Y ha valido la pena? Desde mi punto de vista no. La cantinela de pobrecitas mujeres que mira lo oprimidas, reprimidas y comprimidas que estamos me suena a hueco. Puede que porque en mi familia las mujeres han sido las que han llevado la voz cantante (cualquiera llevaba la contraria a mi abuela) nunca he comprendido, o al menos me ha resultado siempre bastante extraño, todo este movimiento que bien, no dudo que intenta dar solución a ciertas cuestiones no resueltas por la legislación, pero que se me hace excesivo.

La novela cuenta las cuitas de Vanna, una chica que goza de privilegios que en teoría le están vedados, cuya toda obsesión está en buscar a su hermana Nanna, que ha desaparecido misteriosamente tras casarse. Vanna escribe cartas a su hermana, que lógicamente debe guardar cuidadosamente, rememorando una infancia feliz y haciéndole partícipe de sus miedos, esperanzas e inquietudes.

Por fortuna la novela no es un torpe panfleto, Johanna Sinisalo goza de un notable sentido del humor y algunas cuestiones, como la adicción de Vanna a las guindillas y la forma que tiene de consumirlas es realmente divertida. Eso descarga en cierto modo la moralina que carga, así que su lectura tampoco es un problema, incluso por su doble traducción (al parecer David Tejera Expósito la tradujo de la versión inglesa de Lola Rogers) la prosa es limpia y agradable.

© Luis del Barrio, (709 palabras) Créditos