A CONTRARRELOJ
A CONTRARRELOJ EE. UU., 1989
Título original: Star Trek TNG: Time Squared
Dirección: Joseph L. Scanlan
Guión: Maurice Hurley, sobre un argumento de Kurt Michael Bensmiller
Producción: Burton Armus, Mike Gray, John Mason y Robert McCullough
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (OŽBrien); Diana Muldaur (Dra. Pulaski)
Temporada: 2, Episodio: 13

Sinopsis

Fecha estelar 42679.2. La Enterprise se dirige hacia el sistema Endicor, cuando sus sensores detectan la presencia de una lanzadera de corto alcance de la Flota Estelar a la deriva. Capturada con el rayo tractor y conducida a bordo de la nave, se descubre que se trata de la El Baz, lanzadera nº 5 de la Enterprise... ¡Que sigue allí mismo, en el hangar! El tripulante de la navecilla es el capitán Picard, que se encuentra inconsciente. Este Picard-2 es trasladado a la enfermería, mientras Data y LaForge recuperan la información existente en la bitácora de la cápsula. Lo que descubren es inquietante, porque la navecilla procede de seis horas en el futuro, momento en que la nave se encontrará con una especie de vórtice energético, resultando destruida.

Picard mismo consigo mismo
Picard mismo consigo mismo

Los viajes en el tiempo y las paradojas temporales que podrían provocar son ya un lugar común de la ciencia-ficción, muy transitado por Star Trek. Por desgracia, en su primera incursión en temática tan sugestiva, TNG falló estrepitosamente. A CONTRARRELOJ ofrece una estupenda actuación de Patrick Stewart, cargada de matices tan ricos como fascinantes. Pero ésta es la única cualidad reseñable de un episodio que podría haber dado más de sí.

El culpable absoluto fue, sin ninguna duda, Maurice Hurley, que, a pesar de ser el responsable de algún argumento interesante de TNG, como guionista era más bien mediocre. La premisa argumental, en principio interesante, se diluye en un guión que lo deja todo en el aire. En ningún momento se explica por qué el vórtice energético, presumiblemente consciente o controlado por una entidad inteligente, destruyó la Enterprise 2. Tampoco se da una razón que justifique por qué dicho vórtice querría que la nave estelar lo atravesase. Y, lo que acaba de rematar la inconsistencia del guión, el espectador se queda sin saber qué beneficio podría obtener de una cosa u otra.

En todo caso, éste es uno de esos rarísimos episodios en el que prima el aspecto visual sobre el argumental, algo casi insólito en Star Trek. Lo mejor, los efectos de doble exposición, ya vistos en la serie clásica y también en DATALORE. La escena del turboascensor, en la que los dos Picard conversan, uno paseando alterado mientras el otro le sigue con la mirada, es modélica.

Mi parte preferida del episodio es el prólogo, donde Riker prepara unos curiosos huevos revueltos para convidar a Data, LaForge, Worf y la doctora Pulask i. El Primer Oficial se pasa un pelín con las especias, lo que confiere al plato un regusto especial, que sólo es apreciado por el paladar del klingon.

A CONTRARRELOJ es, en definitiva, un bache en el camino de TNG, un episodio insulso y con poca garra, que está muy lejos de los niveles a los que no tiene acostumbrados esta producción. Una verdadera pena, porque con un guionista menos chapucero, se le habría podido sacar algo de jugo al argumento.

© Antonio Quintana Carrandi, (486 palabras) Créditos