Los diarios de Matabot, 1
SISTEMAS CRÍTICOS
SISTEMAS CRÍTICOS Martha Wells
Título original: All Systems Red
Año de publicación: 2017
Editorial: Alethé
Colección: ---
Traducción: Carla Bataller Estruch
Edición: 2019
Páginas: 150
ISBN:
Precio: 16 EUR
Comentarios de: Jacinto Muñoz

Llevo años leyendo en formato digital, tantos, que el gesto de golpear el lateral de la pantalla para pasar a la siguiente página se ha convertido en un acto reflejo. Soy un converso, lo se, un traidor al olor del papel, al susurro de las hojas, a su áspero roce en las yemas de mis dedos ansiosos por avanzar, sumergido en la magia de una historia. Lo sé, pero el vicio me puede y el espacio de mis estanterías y la posibilidad de transportar una biblioteca en mi bolsillo y el dinero, todo hay que decirlo y también que esta disquisición no viene a cuento y si la traigo aquí es por que el otro día el mencionado golpe no tuvo efecto, la página permaneció donde estaba y mi cabeza tardó unos segundos en comprender. ¡Vaya! ¿Fue tan largo el amor y tan corto el olvido? ¡Cuán torpe y adaptable es el cerebro humano! Quizá el engaño surgió de la tapa dura que le daba al volumen un tacto de perversa máquina porque el tipo de letra no es de los adecuados para mayores de cincuenta y ahí, para ciento y pocas páginas, la editorial bien podía haberse estirado un poco. Qué más dá, ya sea en brillantes píxeles, en tinta sobre papel, en pergamino, a viva voz o cantadas, las palabras bien tejidas siguen conjurando su hechizo irresistible o tentador o sugerente o al menos entretenido, como es el caso que nos ocupa.

Este mi retorno a la pulpa de celulosa prensada tuvo su origen en un regalo y en la recomendación de un librero que tiró, con acierto, de una obra muy premiada: Hugo, Nébula y Locus a la mejor novela corta y finalista del Phillip K. Dick. Toda una prestigiosa cosecha. De ser por mí, de primeras no la habría comprado, ya se sabe que un premio, por fama que tenga, no es garantía de nada y menos aún las estruendosas frases de contraportada, firmadas por insignes colegas de profesión, en mi ignorancia, desconocía por completo la existencia de la autora, de larga carrera y poca traducción al castellano, y la portada, demasiado juvenil para mi gusto, no es de las que llaman mi atención, fuese como fuese, el destino la puso en mis manos y aunque se hubiese tratado de una crónica ilustrada de la cría de ganado lanar en las Hébridas exteriores, la habría leído igual, el regalo era de mis hijos.

Y de esto va la historia:

En un futuro controlado por entidades corporativas donde el viaje espacial es posible, una compañía de seguros debe aprobar y abastecer todas las misiones planetarias. Los equipos de exploración tienen que ir acompañados de androides suministrados por las aseguradoras, por su propio bien. Pero en una sociedad donde los contratos se conceden al postor más bajo, la seguridad no es lo más importante.

Un equipo de científicos lleva a cabo pruebas en la superficie de un planeta lejano, bajo la supervisión del androide de la aseguradora, una SegUnidad con consciencia que ha hackeado su módulo de control y que ha decidido usar el nombre —aunque nunca en voz alta— de Matabot. No siente mucho cariño por los humanos y lo único que quiere es estar en paz para descubrir quién es en realidad. Pero cuando el equipo de una misión cercana desaparece, los científicos y su Matabot tendrán que averiguar la verdad.

Martha Wells escribe fantasía como debe ser: conmovedora, evocadora y asombrosa. Preparaos para dejaros cautivar hasta el amanecer.

Kameron Hurley.

Así, a primera vista, viajes interestelares, poderosas corporaciones en medio de todo, IA con conciencia, etc., nada que suene novedoso. ¿Dónde está entonces el atractivo que ha hecho merecer a la novela tan preciados galardones? Desconozco con qué otras competía pero lo mejor de esta es sin duda el personaje protagonista, no porque la autora profundice y especule sobre las complejidades emocionales de una inteligencia artificial autoconsciente sino porque lo construye con arreglo a uno de los patrones clásicos, el de misántropo descreído, fiel a su honorable ética particular y dotado de un sentido del humor que impregna toda la obra. Hay que añadir que, dada la extensión, otro punto a favor, el ritmo, la prosa y trama son ágiles y que tratándose de una serie, la historia tiene un final, abierto pero un final, sin espadas sobre las cabezas ni tipos colgando de acantilados. En definitiva una novela de la que podrá disfrutar cualquier aficionado al género en su vertiente más clásica, eso sí, no sé si tanto como Kameron Hurley.

© Jacinto Muñoz, (755 palabras) Créditos