NAUFRAGIO
NAUFRAGIO Charles Logan
Título original: Shipwreck
Año de publicación: 1975
Editorial: Martínez Roca
Colección: Súper ficción n 39
Traducción: Gonzalo Zaragoza
Edición: 1978
Páginas: 187
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Jorge Romo

Los relatos sobre naves varadas en planeas hostiles se cuentan por decenas. Hay aquellos que mantienen su optimismo y pese a las adversidades, los tripulantes de la nave estancada logran superar los peligros del mundo alienígena y consiguen escapar. Pero también existen aquellos en donde el pesimismo ronda por el relato o novela, dado que apuntan a que los náufragos jamás conseguirán regresar a casa. Esta última categoría resulta más interesante, por lo que la novela que hoy comentamos se inserta en un pesimismo curioso para los enemigos de los finales felices.

Tansis es un náufrago espacial, el último sobreviviente de una misión fallida en la que todos los tripulantes de un vehículo espacial han muerto irremediablemente. Tansis está solo en un mundo alienígena y sólo su pericia y sus anhelos prácticos de descubrimiento serán los que lo mantengan con vida. Tiene el tiempo en su contra debido a que el vehículo espacial regresará en ciertos días a la nave principal en órbita, misma que también ha sido afectada por la catástrofe que lo condenó a la soledad.

Entonces el viaje a lo largo del planeta tiene como objetivo obtener la mayor cantidad de información sobre ese mundo: sus formas de vida, su atmósfera y la geología del planeta. Una vez que se terminen los recursos, Tansis tendrá que vérselas en un mundo hostil en busca de alimento y con la misión de extender su vida hasta donde las circunstancias se lo permitan.

Para el lector indefenso, la novela resultará en una excesiva ciencia-ficción hard en la que todo es descubrimiento científico y detalle técnico para la supervivencia. El mundo retratado por Logan no es nada exótico y mata de aburrimiento hasta el propio personaje. Hay animalitos por aquí y por allá, árboles idénticos y una alfombra vegetal que cubre todo el planeta. Para tratar de generar más interés, la historia satura al lector con detalles en cuanto a la composición química de las plantas, la naturaleza microscópica de aquel mundo y la disposición geológica de los continentes, aspectos que no resultan tan emocionantes como uno pensaría. No veo a los lectores ofreciendo los siguientes comentarios: Oh mira, Tansis descubrió varios alcaloides en la vegetación del lugar, lloro de la emoción; No puedo creerlo, la estructura geológica del planeta ha marcado para siempre mi vida como lector. En este sentido, cada novedad científica encontrada en aquel mundo alienígena o los asuntos técnicos de la nave se vuelven el peor defecto del libro en cuanto a que lo convierten en una historia fría, plana y monolítica.

No obstante, hay pocos aspectos de la trama que por momentos parecen levantar un poco la lectura. El diálogo de Tansis con el computador para impedir que el vehículo de exploración abandone el planeta consigue darle algo de variación e interés a la historia, mientras que el descubrimiento de seres inteligentes dota a la novela de un tono más esperanzador. Y es que el aspecto que Logan sólo menciona de pasada y que podría haberle dotado a la novela de un toque más humano es justo el tema de la soledad. Tansis está triste y harto de estar solo, en tanto que el computador de la nave no es un buen conversador que digamos. Así, el personaje crea diálogos e incluso peleas consigo mismo, con su familia y con los miembros fallecidos de la tripulación en una búsqueda por construir una interacción social imaginaria. El asunto tenía futuro y pudiese haber llevado la trama por un camino mucho más psicológico, sin embargo, rápidamente Logan regresa a los asuntos técnicos de la nave, la producción de comida o los aspectos climáticos del planeta, por lo que de nuevo los descubrimientos científicos en un planeta hostil siguen siendo el tema principal de la novela.

Charles Logan fue enfermero y sólo escribió esta novela en conjunto con algunos relatos sueltos, aspecto que en cierto sentido puede dar cuenta de la falta de experiencia y entusiasmo para la escritura de este libro. Su gran defecto justo es su exceso de datos científicos, por lo que la creación de un relato breve hubiese sido mucho más satisfactoria.

En resumen, una novela plagada de datos científicos bastante plana, lineal y fría que no consigue ninguna emoción en su lectura.

© Jorge Romo, (709 palabras) Créditos